La técnica nueva ayuda a investigadores a estudiar la función de las neuronas que inervan el tejido adiposo

Un equipo de investigación llevado por la anecdotario Domingo, de Instituto Gulbenkian de Ciencia (IGC; Portugal), desarrollado una nueva técnica genética que permite la eliminación de neuronas específicas del sistema nervioso periférico sin afectar al cerebro. Usando esta técnica nueva en ratones, los investigadores podían estudiar la función de las neuronas que inervan el tejido adiposo, y vieron que su eliminación da lugar a los ratones que golpean hacia arriba muy rápidamente. Publicado el 3 de abril en comunicaciones de la naturaleza, esta técnica abre las nuevas avenidas para el estudio de muchas enfermedades relacionadas con el sistema nervioso periférico y con otras células fuera del cerebro.

Interesado en estudiar los mecanismos neurobiological que eran la base de obesidad, el laboratorio de Domingo había descubierto recientemente un equipo de las neuronas que inervan el tejido adiposo, y había demostrado que la activación directa de esas neuronas quemó la grasa. Las personas ahora quisieron ver si los ratones giraron la grasa en ausencia de estas mismas neuronas periféricas. Las personas de Domingo buscaban maneras de establecer claramente sus neuronas del interés sin afectar a las neuronas similares que también existen en el cerebro.

Para lograr esto, el laboratorio de Domingo colaboró con el químico Gonçalo Bernardes en Instituto de Medicina Molecular (IMM, Portugal) y Universidad de Cambridge para desarrollar una técnica nueva. El equipo de investigación modificó una herramienta molecular ampliamente utilizada, que se basa en el uso de la toxina de la difteria. Esta toxina mata solamente a las células que contienen su receptor, que los ratones no tienen típicamente, a menos que se introduzca artificial en las células específicas que los científicos quieren estudiar. Las personas genético introdujeron el receptor de la toxina de la difteria en las neuronas gordo-que inervaban de los ratones, que entonces harían las neuronas susceptibles a la acción mortal de la toxina. Sin embargo, la ingeniería genética también colocó el receptor de la toxina de la difteria en otras neuronas en el cerebro que por ablación los investigadores no quisieron quitar. “El problema es que la toxina de la difteria puede cruzar la barrera hematoencefálica. Por lo tanto, no podríamos utilizar esta herramienta molecular para eliminar las neuronas periféricas sin afectar a las neuronas similares que también existen en el cerebro”, explicamos la anecdotario Domingo.

Para hacer frente a este problema, el equipo de investigación decidido químicamente para modificar la toxina de la difteria, aumentando su talla y por lo tanto limita su acceso al cerebro. Las “moléculas grandes tienden a no entrar en el cerebro, así que hicimos la toxina más grande”, más futuro explicamos la anecdotario Domingo.

El estudiante de Ines Mahu, del doctorado en el laboratorio de Domingo y el autor de este estudio, describe sus resultados: “Podíamos eliminar las neuronas del tejido adiposo de ratones, sin afectar al cerebro. Al comparar ratones con o sin esas neuronas periféricas, observamos costumbres alimenticias similares. Sin embargo, los ratones que faltaron las neuronas comprensivas llegaron a ser gordos muy rápidamente.” “Nunca vimos animales el conseguir gordos así que ayuna”, agrega a Mafalda Pereira, el autor importante de este estudio que era un estudiante principal en el IGC, y está actualmente un estudiante del doctorado en el Max Planck Institute para la investigación del metabolismo en Colonia, Alemania.

“Esta nueva técnica permitió que verificáramos la importancia de las neuronas que inervan el tejido adiposo para mantener una adiposidad normal. Pero más importante, vence efectos secundarios posibles en el cerebro que podría resultar de las limitaciones de la técnica anterior. Podemos ahora realizar la ablación genética fuera del cerebro, y estudiamos la función de muchas células periféricas no sólo para la obesidad pero para varias otras enfermedades”, anecdotario Domingo de los puntos culminantes.