Las semillas de girasol contaminadas por los moldes tóxicos plantean riesgos para la salud crecientes

Los investigadores de la universidad de estado de Michigan han mostrado que las semillas de girasol están contaminadas con una toxina producida por los moldes y plantean con frecuencia un riesgo para la salud creciente en muchos países de bajos ingresos por todo el mundo.

En la aplicación actual PLoS UNO, las personas de científicos documentaron el acontecimiento frecuente de la aflatoxina - una toxina producida por los moldes del aspergillus que infectan común maíz, los cacahuetes, los pistachos y las almendras - en semillas de girasol y sus productos. Éste es uno de los primeros estudios para asociar la contaminación de la aflatoxina a las semillas de girasol.

El estudio conducto en Tanzania, pero el problema se aísla de ninguna manera allí. La exposición crónica a la aflatoxina causa 25,000-155,000 muertes estimadas por todo el mundo cada año, de maíz y de cacahuetes solamente. Puesto que es uno de los agentes carcinógenos más potentes del hígado sabidos, la investigación para descubrir y para limitar su presencia en semillas de girasol y sus productos podría ayudar a salvar vidas y a reducir enfermedad del higado en las áreas donde se consumen los girasoles y sus subproductos, dijo el temporal Strasburg, el profesor de la ciencia de la alimentación de MSU y de la nutrición humana y a uno de los co-autores del estudio.

“Estos altos niveles de la aflatoxina, en un producto consumido con frecuencia por la población tanzana, indican que las autoridades locales deben ejecutar intervenciones para prevenir y para controlar la contaminación de la aflatoxina a lo largo de la cadena de valores del producto del girasol, para aumentar seguro de la comida y de la alimentación en Tanzania,” él dijo. La “investigación de la continuación es necesaria determinar índices de la admisión de productos de la semilla de girasol en seres humanos y animales, informar a evaluaciones de la exposición y entender mejor el papel de las semillas y de las tortas de girasol como fuente dietética de la aflatoxina.”

Los granjeros del minifundista en Tanzania producen los girasoles para las semillas, que se venden a las fresadoras locales que prensan las semillas para el aceite y las venden a los consumidores locales para cocinar. Las tortas restantes se utilizan como pienso.

Las semillas se infectan por el aspergillus flavus o el aspergillus parasiticus, los moldes que producen la aflatoxina. Esta contaminación se ha estudiado bien en otras cosechas, pero hay poca investigación publicada sobre la contaminación de la semilla de girasol.

Juma Mmongoyo, estudiante doctoral de la ciencia de la alimentación de MSU y autor importante anterior del estudio, niveles analizados de la aflatoxina de semillas y tortas en siete regiones de Tanzania en 2014 y 2015. El casi 60 por ciento de muestras de la semilla y el 80 por ciento de muestras de la torta fueron contaminados con las aflatoxinas.

Además, el 14 por ciento de semillas y el 17 por ciento de tortas fueron contaminados encima de 20 porciones por mil millones, el nivel considerado seguro por los E.E.U.U. Food and Drug Administration. Algunas muestras tenían niveles de varios cientos de partes por mil millones.

Exponen a los “mil millones de gente por todo el mundo a la aflatoxina en sus dietas, determinado en los lugares en donde la comida no se vigila regularmente para los contaminantes,” dijeron Felicia Wu, el profesor distinguido Hannah de la ciencia de la alimentación y de la nutrición humana y de la economía agrícola, de la comida y del recurso en MSU y el co-autor del estudio. “Nuestro trabajo previo con la Organización Mundial de la Salud en la carga global de la enfermedad transmitida por los alimentos mostró que la aflatoxina es uno de los contaminantes químicos que causa la carga más grande de la enfermedad por todo el mundo.”

Para ayudar a resolver ese problema, Wu fundó el centro para los impactos de la salud de la agricultura. El centro aborda entregas globales, tales como antibióticos dados al ganado y a las aves de corral que filtren en suelo y aguas de superficie próximas, y la asociación entre la incidencia de la malaria y las configuraciones de la irrigación en África subsahariana.