El Estudio sugiere conexión sinérgica del ` la' entre el ejercicio y la vitamina D para una mejor salud del corazón

Los investigadores de Johns Hopkins señalan que un análisis de las reacciones de la encuesta y de los historiales médicos de más de 10.000 adultos Americanos por casi 20 años sugiere una conexión “sinérgica” entre el ejercicio y los buenos niveles de la vitamina D en reducir el riesgo de ataques y de recorridos del corazón.

El ejercicio y la vitamina adecuada D se han implicado de largo en reducir riesgos de la enfermedad cardíaca, pero en un nuevo estudio -- uno no diseñado a la causa-efecto de la demostración -- los investigadores investigaron el lazo entre estos dos factores de la salud y su papel común en salud del corazón. Sus conclusión, que fueron publicadas en la aplicación del 1 de abril el Gorrón de la Endocrinología y del Metabolismo Clínicos, determinaron un positivo y un lazo directo entre el ejercicio y los niveles de la vitamina D en la sangre, que puede proporcionar pruebas que el ejercicio puede reforzar almacenes de la vitamina D. También encontraron que los dos factores que trabajan juntos parecido a de alguna manera hacen más que cualquier factor solamente para proteger el sistema cardiovascular. Los investigadores advierten que su estudio es de observación y que largo plazo, las juicios clínicas cuidadosamente controladas serían necesarios establecer las pruebas de la causa-efecto. Sin Embargo, el estudio utiliza la noción que la exposición a la vitamina D de la “sol” y el ejercicio son indicadores de la buena salud.

“En nuestro estudio, el incidente de resolver los niveles de actividad física recomendados y tener deficiencia de la vitamina D era muy común” dice a Erin Michos, M.D., M.H.S., director adjunto de la cardiología preventiva y profesor adjunto del remedio en el Centro de Ciccarone para la Prevención de la Enfermedad Cardíaca En la Facultad de Medicina de la Universidad John Hopkins. “El fondo es nosotros necesita animar a gente a moverse más en nombre de salud del corazón.” Michos agrega que la exposición a algunos minutos al día de luz del sol en no-invierno se cura, comiendo una comida equilibrada que incluya pescados aceitosos tales como salmones, junto con las comidas fortificadas como el cereal y la leche, puede ser suficiente para proporcionar a niveles adecuados de la vitamina D para la mayoría de los adultos.

Para su análisis de datos, los investigadores de Johns Hopkins usados previamente recopilaron la información del Riesgo federal financiado de la Ateroesclerosis en el estudio de las Comunidades que comenzaba en 1987 y cerco a partir de 10.342 participantes inicialmente libremente de corazón o de enfermedad vascular. La Información sobre participantes era actualizada y seguida hasta el 2013, y los adultos incluidos del Condado de Forsyth, Carolina del Norte; Jackson, Mississippi; mayor Minneapolis, Minnesota; y el Condado de Washington, Maryland. Los participantes eran una edad media de 54 al inicio del estudio y el 57 por ciento era mujeres. El Veintiuno por ciento era Afroamericano, con los participantes restantes determinando como blanco.

En la primera visita entre 1987 y 1989, los participantes uno mismo-señalaron sus niveles del ejercicio, que fueron comparados a las recomendaciones Americanas de la Asociación del Corazón de más de 150 minutos por semana del ejercicio moderado de la intensidad o de 75 minutos por semana o más de intensidad vigorosa. Los investigadores utilizaron la información para clasificar el nivel del ejercicio de cada participante como adecuado, el intermedio o a pobres. La Gente con los niveles adecuados del ejercicio resolvió las recomendaciones del AHA, ésas con los niveles intermedios ejercitados vigoroso por hasta 74 minutos por semana o ejercitados moderado por menos de 149 minutos a la semana, y ésos clasificados como pobres no ejercitaron en absoluto. El Cerca De 60 por ciento de los participantes tenía ejercicio inadecuado en las categorías pobres o intermedias. Los investigadores convirtieron el ejercicio a las tareas equivalentes metabólicas (METs), una escala de la intensidad del ejercicio usada por los cardiólogos y a otros clínicos para evaluar aptitud física. Entonces calculaban niveles de actividad física multiplicando a Mets por minutos por la semana del ejercicio.

Revisando datos de la segunda visita de estudio de cada participante entre 1990 y 1992, los investigadores midieron niveles de la vitamina D en la sangre detectando la cantidad 25 del hydroxyvitamin D. Cualquier Persona con menos de 20 nanograms por el mililitro 25 del hydroxyvitamin D era considerada deficiente para la vitamina D, y los niveles encima de 20 nanograms por mililitro eran considerados adecuados. El Treinta por ciento de participantes tenía niveles inadecuados de la vitamina D.

En la primera parte de su estudio, las personas de Johns Hopkins mostraron que los niveles del ejercicio correspondieron positivo a los niveles de la vitamina D en un lazo directo, significando que más uno ejercitado, más altos sus niveles de la vitamina D parecían. Por ejemplo, la gente con ejercicio adecuado tenía 25 un nivel medio del hydroxyvitamin D de 26,6 nanograms por mililitro, ésos con ejercicio intermedio tenían 24,4 nanograms por mililitro, y ésos con ejercicio pobre tenían 22,7 nanograms por mililitro. Ésos la reunión recomendó niveles de ejercicio en la visita 1 tenía un 31 por ciento más poco arriesgado de ser la vitamina D deficiente en la visita 2. Con Todo, los investigadores vieron solamente un lazo tan positivo entre el ejercicio y la vitamina D en blancos y no Afroamericanos.

En la parte siguiente del estudio, encontraron que los participantes más activos con los niveles más altos de la vitamina D tenían el más poco arriesgado para la enfermedad cardiovascular futura. Durante los 19 años del estudio, 1800 acciones cardiacas adversas ocurrieron, incluyendo el ataque del corazón, el recorrido o la muerte debido a la enfermedad cardíaca o al recorrido. Después de ajustar los datos según edad, el sexo, la carrera, la educación, el fumar, el uso del alcohol, la presión arterial, la diabetes, la medicación de la tensión arterial alta, los niveles de colesterol, el uso y el índice de masa corporal, los investigadores del statin encontraron que esa gente que resolvió los niveles de actividad recomendados y tenía niveles de la vitamina D encima de 20 nanograms por el mililitro experimentado alrededor de un 23 por ciento menos ocasión del tener una acción cardiovascular adversa que esa gente con actividad física pobre que era deficiente para la vitamina D. Por otra parte, la gente que tenía ejercicio adecuado pero era la vitamina D deficiente no tenía un riesgo reducido de una acción adversa. Es decir la ventaja combinada del tener la vitamina adecuada D y niveles del ejercicio era mejor que cualquier factor de la salud solamente.

Pero Michos dice que la exposición del sol puede no ser el toda la historia del lazo directo encontrado entre el ejercicio y los niveles de la vitamina D, puesto que la vitamina D produjo por la piel después de que la exposición a la luz del sol tienda a nivelar lejos cuando el cuerpo hace suficientes, y los niveles en estos participantes no mostraron señales de hacer tan. Ella dice que esto apunta para evidenciar que puede haber algo más que entra conectado en el cuerpo que hace la vitamina D y el ejercicio influenciar positivo niveles de uno a. Por ejemplo, gente que el ejercicio puede también tener otros hábitos sanos que influencien niveles de la vitamina D tales como parte inferior del cuerpo gorda y una dieta más sana. Alternativamente, la gente que el ejercicio puede tomar a más vitamina suplementa.

En Cuanto a la disparidad racial que vieron, esto podría significar que ascendiendo actividad física no puede ser tan efectivo para aumentar niveles de la vitamina D en Afroamericanos como en blancos. Michos observa que la gente con una piel más oscura produce la vitamina D menos eficientemente después de la exposición del sol, posiblemente debido a la mayor cantidad de pigmento de la melanina, que actúa como protección solar natural. Los afroamericanos también tienden a tener niveles inferiores 25 del guardapolvo del hydroxyvitamin D pero no parecen experimentar las mismas consecuencias, tales como fracturas de hueso, que los blancos tienen con los niveles semejantemente bajos.

Michos advierte a esa gente que resuelvan la cantidad diaria recomendada de 600 a 800 Unidades Internacionales al día y que tengan adecuados los niveles de la vitamina D no necesiten tomar suplementos adicionales de la vitamina. “Más no es necesariamente mejor una vez que sus niveles de sangre están encima de 20 nanograms por mililitro,” dice Michos. La “Gente a riesgo de enfermedades del hueso, tiene depresión estacional, o es obesa debe tener sus niveles de la vitamina D de la dimensión de los médicos a asegurarse que ella es adecuada, pero para muchos, la mejor manera de asegurar los niveles de sangre adecuados de la vitamina es de exposición del sol, dieta sana, siendo activa y manteniendo un peso corporal normal.” Ella agrega, “Apenas 15 minutos de luz del sol en el verano producen cerca de 3000 unidades internacionales de la vitamina D dependiendo de latitud y de la pigmentación de la piel, que es equivalente a 30 cristales de leche. Apenas esté seguro de utilizar la protección solar si usted proyecta ser más largo de 15 minutos exteriores.”

Mientras Que el alza de la salud de la actividad física regular es indiscutible, las ventajas de los suplementos de la vitamina D todavía no se han probado para la salud del corazón. Michos observa que una juicio clínica seleccionada al azar reciente publicada en Cardiología del JAMA no pudo mostrar ninguna ventaja cardiovascular con las alto-dosis de los suplementos mensuales de la vitamina D entre los participantes que vivían en Nueva Zelanda. Ella dice que estudios más grandes incluyendo poblaciones más diversas de pacientes y de diversos regímenes de dosificación están actualmente en curso y, cuando están publicados, proporcionarán a recomendaciones más futuras del discernimiento y de la guía para los pacientes.

Fuente: http://www.hopkinsmedicine.org/news/media/releases/exercise_and_vitamin_d_better_together_for_heart_health