La opción de la grasa causa los cambios epigenéticos distintos en tejido adiposo humano, demostraciones del estudio

La investigación anterior ha demostrado que la grasa saturada es más cebadura y menos edificio del músculo que las grasas poliinsaturadas. Un nuevo estudio muestra que la opción de la grasa causa cambios epigenéticos cuál a su vez podría contribuir a las diferencias en almacenamiento gordo.

El supuesto “estudio del mollete” recibió mucha atención cuando fue publicado en 2014. En este estudio, los participantes habían comido tres molletes al día, por término medio, por un período de siete semanas. La mitad de los molletes había sido cocida usando la grasa saturada (aceite de palma) y la otra mitad usando la grasa poliinsaturada (aceite de girasol). El contenido proteínico del hidrato de carbono y estaba lo mismo en cada mollete, la única diferencia entre ellas era el tipo de grasa.

En una colaboración con la persona responsable del estudio mayor del mollete, el profesor adjunto Ulf Risérus en la universidad de Uppsala en Suecia, profesor Charlotte Ling en la universidad de Lund, Suecia, ahora ha estudiado los cambios epigenéticos en el tejido gordo de los participantes del estudio, con las biopsias tomadas antes y después del proyecto. Los resultados muestran que la configuración epigenética en más de 3 000 genes (fuera de aproximadamente 25 000 que existe en un ser humano) había cambiado diferenciado, dependiendo de si los participantes habían comido la grasa saturada o la grasa poliinsaturada.

“Creemos que los cambios epigenéticos descubiertos, dependiendo del tipo de grasa ellos comieron, podríamos contribuir a la diferencia en el almacenamiento gordo, en el cual la grasa saturada tiene un impacto más negativo”, decimos Charlotte Ling.

La configuración epigenética consiste en las moléculas conocidas como grupos metílicos, que se ponen en los genes y afectan a su función y expresión génica.

“Hemos mostrado previamente que el ejercicio puede afectar a la configuración epigenética en tejido gordo. Estas conclusión soportan el hecho que con dieta y ejercicio, nosotros puede afectar a nuestra salud a través de cambios epigenéticos”, dicen Charlotte Ling.

Ulf Risérus también encuentra los resultados muy interesantes:

“Es fascinador que la grasa poliinsaturada parece tener efectos moleculares totalmente diversos comparados a la grasa saturada; efectos que a su vez podrían potencialmente tener un impacto en el almacenamiento y el metabolismo de las grasas de cuerpo”, él dice.

“Comparó a la grasa saturada, la grasa poliinsaturada, que es el tipo encontrado en aceite de girasol, se ha conectado recientemente a un metabolismo de hidrato de carbono perfeccionado en la carrocería. Sería interesante ahora aprender si los efectos epigenéticos de la grasa poliinsaturada se podrían implicar en un metabolismo de hidrato de carbono perfeccionado”, concluye a Ulf Risérus.

El estudio se publica en el gorrón americano de la nutrición clínica. Conducto dentro de la excelencia de la investigación de la diabetes en Suecia (EXODIAB), de una colaboración estratégica entre la universidad de Lund y de Uppsala

Hechos sobre la grasa saturada y poliinsaturada:

Además del aceite de palma, la grasa saturada se puede encontrar en mantequilla y otros productos lácteos tales como queso y crema, pero también en chocolate, productos gordos y preparados del coco de carne tales como salchicha y tocino.

La grasa poliinsaturada se puede encontrar en los pescados aceitosos (salmones, caballa, arenques) así como en algas, tuercas, y el aceite hecho de las semillas de la rabina, del maíz y de girasol.

Hechos sobre el “estudio del mollete”:

El aumento en grasas de cuerpo y masa del músculo, así como la distribución de la grasa en la carrocería, fueron medidos usando un analizador de MRI, antes y después del avance de peso. A pesar de un avance de peso comparable entre los dos grupos dietéticos, el consumo excesivo de la grasa saturada causó un aumento importante en la cantidad de grasa en el hígado y la tripa, comparada al consumo excesivo de la grasa poliinsaturada. Además, entre la gente que consumió la grasa saturada, su periodo total de grasas de cuerpo era posteriormente más alto, y su aumento en masa del músculo era tres veces más bajo, comparado a los que consumieron la grasa poliinsaturada. El estudio incluyó a 39 participantes.