Las adolescencias expuestas a la violencia tienen mayor riesgo para la obesidad, el estudio sugiere

Las comidas y las bebidas más malsanas consumidas las adolescencias el días que fueron expuestas a la violencia, y sufrieron de la fatiga debido al sueño de los pobres el next day, según un nuevo estudio de los investigadores del duque. Esos comportamientos, especialmente consumo creciente de la soda, son calculadores importantes del avance de peso.

Clasifican al más de 20 por ciento de adolescentes de los E.E.U.U. como obeso. Los regímenes de la obesidad son más altos entre niños de bajos ingresos, y los regímenes son los más altos entre las edades hispánicas y afroamericanas 12 a 19 de los niños.

Los niños expuestos a la violencia están en mayor riesgo para la obesidad, pero cómo ocurre ése no es exactamente haber entendido bien, los investigadores dijo.

Las “adolescencias ofrecieron una ventana única en sus vidas con partes diarios del móvil y fluyendo datos sobre sueño y actividad de sus dispositivos usables,” dijo a Candice Odgers, profesor en la escuela de Sanford del orden público y del autor mayor del estudio. La “conectividad constante de las adolescencias permitió que determináramos correlativos el mismo día de la exposición de la violencia comparado con simple la documentación esa los niños expuestos a la violencia es más probable ser obesa.”

El estudio aparece en línea en las ciencias sociales y el remedio del gorrón.

Los investigadores cerco datos vía tiempos múltiples del teléfono móvil por el día por 30 días de un grupo en peligro de adolescencias en California -- el estudio del miLife. Lo compararon a los datos de un estudio similar de los estudiantes de la escuela pública de Carolina del Norte que eran más representativos de la población en conjunto -- el estudio de la SUBIDA. Más de 500 adolescencias estuvieron implicadas en los estudios.

Para la muestra de California, los investigadores reclutaron a 151 adolescentes en peligro entre las edades de 12 y 15 de vecindades de bajos ingresos. Los participantes terminaron una evaluación inicial, con por lo menos un padre participando, que incluyó una medición de la línea de fondo del índice de masa corporal (BMI). BMI también fue fijado 18 meses más adelante.

Las adolescencias fueron dadas los teléfonos móviles programados para incitarlos para terminar un levantamiento topográfico tres veces al día por 30 días.

Los participantes denunciaron sobre su exposición a la violencia cada día, su consumo de alimentos de preparación rápida, sodas y caffeinated bebidas, su falta de consumo de frutas y verduras y su actividad física. También registraron sus horas de sueño, de calidad del sueño y de cansancio.

Para fijar la exposición a la violencia, los levantamientos topográficos preguntaron si las adolescencias habían atestiguado la comprobación que luchaba en casa, escuela, sus vecindades o en algún otro lugar.

Las adolescencias de California denunciaron dietas más malsanas en los días que fueron expuestas a la violencia y denunciaron aserrar al hilo cansadas más en los días que seguían esa exposición. Las opciones malsanas de la dieta incluyen el consumo creciente de la soda. La cantidad de consumo diario de la soda, a su vez, era el calculador más fuerte del avance de peso a través de la adolescencia temprana.

La muestra de Carolina del Norte también denunció estar más cansada el los días que seguían la exposición a la violencia. Sin embargo, no denunciaron el consumo malsano el mismo día creciente de la dieta.

Ambos grupos denunciados aumentaron actividad física el días que los expusieron a la violencia, los investigadores que encontraban no preveyeron. Los troncos usables del dispositivo mostraron que los adolescentes tomaron, por término medio, 1000 más medidas en esos días comparados con otros días.

La “obesidad entre gente joven plantea una amenaza importante para la salud de esta generación,” dijo la alegría Piontak, escolar afiliado en la escuela de Sanford del orden público y del autor importante del estudio. Los “dispositivos movibles de los adolescentes se han determinado previamente como parte de la epidemia cada vez mayor de la obesidad. Pero, pueden también ofrecer las herramientas valiosas para entender y esperanzadamente perfeccionar la salud de niños.”

La adolescencia temprana es un período dominante para el revelado de hábitos alimentarios y de estrategias para hacer frente a la tensión. Muchos niños, especialmente ésos que crecen en las vecindades de bajos ingresos, violencia de la experiencia en sus vidas de cada día. Con todo el nuevo estudio está entre el primer para examinar eslabones potenciales entre la violencia y la obesidad diarias.

Estas conclusión pueden ser útiles en la dirección de los niveles de la obesidad y de las disparidades de la salud en niños en los Estados Unidos.