Los Investigadores exploran la mejor manera para que los proveedores de la salud transporten la información dominante

En el mundo de la atención sanitaria, la frase “demasiada información” -- o TMI -- puede ser un problema grave. Si usted Google “Cómo prevenir el cáncer,” por ejemplo, usted encuentra el filete después de que camine el filete de los Web site que demandan tener la estrategia que gana, con algunos planes presentando 20-30.

La misma situación ocurre si una explora para la información sobre salir fumar, el ejercicio, el sueño, y sin fin otras ediciones. La pregunta se convierte en ésta: ¿Cuándo una persona recibe demasiada información de la salud? ¿Qué la mejor manera para que los proveedores de la salud transporten la información sin los consumidores está saltando encima o está olvidando la información dominante?

Según un nuevo estudio de la Universidad de Illinois, la respuesta miente en la meta de un objetivo específico de la salud. Dolores Albarracin, profesor de la psicología, estudiante de tercer ciclo Jack McDonald, y colegas en otras universidades estudió el comportamiento de unas 459 personas para brillar la luz en este tema que desafía proveedores de la salud.

Una escuela de pensamiento entre proveedores de asistencia sanitaria es dar la información de la salud en las pequeñas dosis de dos o tres recomendaciones inmediatamente. Otros sostienen que es el mejor dar a pacientes la totalidad de sus opciones, para no saltar fuera en algo que puede probar útil. El estudio de Illinois, publicado en Ciencia Psicológica Clínica, afirma que depende de la naturaleza de las recomendaciones.

Según los investigadores, la presentación de una gran cantidad de información sería apropiada si la meta estaría para que la gente recuerde una gran cantidad de comportamientos potencialmente permutables, pero si la meta está para que la gente recuerde un conjunto completo de recomendaciones importantes, después la mejor estrategia fuera presente relativamente pocas recomendaciones.

“El mejor número de comportamientos de la salud a recomendar parece depender de la meta de una intervención,” Albarracin dijo. “Si la meta es comunicar tantas recomendaciones como sea posible, después vaya para un filete largo de comportamientos. Pero si la meta es ejecutar comportamientos, después la mejor estrategia puede ser transportar un número más inferior de comportamientos recomendados.”

Los investigadores, que también incluyeron a Patrick McDonald en la Universidad del Búfalo y de Colleen Hughes en Indiana Universidad-Bloomington (ambas son piezas anteriores del grupo de la investigación de Albarracin), llegaron a su conclusión analizando los resultados de los experimentos en los cuales presentaron los participantes con un filete de las recomendaciones abreviadas de la salud (que colocan en gran número a partir el dos a 20, con cada recomendación siendo cerca de 33 palabras de largo). Les entonces pidieron revocar tantas recomendaciones pues podrían.

Hicieron los Participantes también preguntas indefinido acerca de sus intenciones de seguir las recomendaciones. Aunque más recomendaciones significaron que los participantes revocaron una proporción más inferior del total, revocaron y se prepusieron seguir más recomendaciones.

“Cuando las recomendaciones múltiples de la salud son necesarias, conocer la influencia del número de recomendaciones en llamada y concordancia prevista es crítico,” los investigadores escribió.

Esta información puede probar útil en muchos campos de la salud. Por ejemplo, los psicoterapeutas que quieren cambiar el comportamiento de sus pacientes de maneras específicas podrían destinar la preparación, por ejemplo, que dirige un comportamiento. Otros profesionales de salud pudieron dar recomendaciones en pequeñas explosiones (quizás vía envío de mensajes de texto) de ayudar a maximizar la proporción de recomendaciones revocadas mientras que disminuían los costos a un paciente.

Fuente: http://www.las.illinois.edu/news/article/?id=23382&/news//news/2017/TMIstudy17/