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El avance de la investigación puede llevar a la preservación de la audiencia en gente con el tipo III del síndrome de Usher

Un avance de la investigación co-llevado por la escuela occidental de la universidad de la reserva del caso de Kumar Alagramam, doctorado del remedio, puede parar la progresión de la pérdida de oído y llevar a la preservación importante de la audiencia en gente con el tipo III, una forma del síndrome de Usher de la pérdida de oído hereditaria conectada a los defectos en las células sensoriales del “pelo” en el oido interno. USH3 es causado por una mutación en el gen clarin-1.

El inicio de déficits sensoriales en USH3, que también puede dar lugar a la baja de la visión, es generalmente sensible en niñez y se encuentra sobre todo en gente del fondo finlandés y de la pendiente judía de Ashkenazi.

En un nuevo estudio publicó en partes científicos, Alagramam, que es profesor adjunto de la otorrinolaringología, de la genética y de las ciencias genomic, y neurologías en la Facultad de Medicina de CWRU, y Lorenzo Lustig, Doctor en Medicina, silla del departamento de la otorrinolaringología--Cirugía de la culata de cilindro y del cuello en el centro médico de la Universidad de Columbia, encontrado que la pérdida auditiva el oído se puede acortar en un modelo del ratón para la pérdida de oído en USH3 con terapia génica. En terapia génica, los genes normales se trasplantan en las células en lugar el funcionar incorrectamente o perdidas para reparar desordenes genéticos.

El gen clarin-1 ofrece la información para hacer CLRN1, una proteína encontrada en las células de pelo, que ayudan a transportar señales de sonido al cerebro. “Pienso en las células de pelo como los mini-micrófonos cuidadosamente dispuestos en el oido interno que son sensibles a diversas frecuencias del sonido que entran en el oído,” dijo a Alagramam. El trabajo previo del laboratorio de Alagramam mostró que clarin-1 es esencial para mantener la integridad estructural de las células de pelo.

“Hay varias “introducciones originales” en nuestro papel,” dijo a Alagramam. “Esto es la primera vez que los investigadores han podido imitar con éxito en cualquier animal que la pérdida de oído progresiva observara en los pacientes USH3 con una mutación que incapacitaba en el gen clarin-1.” La investigación anterior mostró que había ya deterioro en las células de pelo de ratones con USH3 dos o tres días después del nacimiento, que explicó porqué conducto la terapia génica que temprano, incluso antes de que el oído tenía completamente desarrollado, eran ya una causa perdida. Esto impidió el tratar de las células antes del inicio de síntomas.

Intentando abordar este problema, los autores conjeturaron eso que inducía pérdida de oído gradual en ratones pondrían en dirección paralela la progresión de la pérdida de oído en seres humanos con USH3, pavimentando la manera de investigar las terapias para la ventaja humana eventual. Como se explica en el nuevo estudio, los investigadores podían posponer el inicio de la pérdida de oído y de la degeneración de célula asociada de pelo por alrededor de un mes, ofreciendo suficiente tiempo de inyectar las copias normales del gen Clarin-1 en el oído antes de que el inicio de la pérdida de oído para ver si el tratamiento era efectivo.

En segundo lugar, ésta es la primera investigación para demostrar que la baja de las células y de la audiencia de pelo se puede acortar en los ratones USH3 por la terapia génica clarin-1. Los ratones normales pueden oír 30 decibelios, apenas encima de un susurro humano. Pero por la edad de 80-90 días, los ratones no tratados USH3 en el estudio no podían oír 100 decibelios - de relacionado con el vigente al lado de una moto de nieve corriente o en un woodshop ocupado y la audición cualquier cosa. “Encontramos que la terapia génica cegó pérdida de oído progresiva y perfeccionamos la audiencia en ratones tratados por casi cuatro órdenes de magnitud comparados a los mandos no tratados del hermano,” dijo a Alagramam. “Los ratones tratados podrían oír en 45 decibelios hasta cerca de cinco meses de la edad, cuando concluimos nuestro estudio. Ésta es preservación importante de la audiencia y podría cambiar dramáticamente las vidas de niños duros de oído y de adultos puesto que, mientras que la edad del inicio USH3 en gente es típicamente tres a diez años de edad, la pérdida de oído en USH3 puede alisar tan tarde como la edad 30.”

En un tercer “primero,” Alagramam y sus colegas revelaron la importancia potencial de regiones sin traducir de genes en terapia génica. Mostraron que las regiones cifradas y sin traducir del gen Clarin-1 son críticas para la terapia génica efectiva. Las regiones cifradas son las porciones del gen que se traducen a los aminoácidos. Las regiones sin traducir, pensaron una vez en como remanente evolutionarily inútiles de los desperdicios, ahora se saben para ser vitales para muchos de los aspectos reguladores de genes.

“Éste es el encontrar importante que ayudará a los investigadores futuros, y eventual los médicos, maximizar la eficacia de la terapia génica para acortar los déficits sensoriales asociados al síndrome USH3 y, quizás, en otros desordenes conectados a los defectos en únicos genes,” dijo a Alagramam. “Nuestras conclusión, combinadas con la empresa detallaron antecedentes familiares y, cuando es apropiada, la diagnosis genética temprana, podría permitir eventual que los clínicos reemplacen el gen defectuoso Clarin-1 antes de que los pacientes comiencen a perder su audiencia. Mientras que hay mucho trabajo que se hará antes de que nuestra aproximación se pueda probar en seres humanos, es razonable proyectar esa preservación de la audiencia, y la prevención de sordera, en seres humanos con el síndrome USH3 podría convertirse en una realidad en el plazo de los diez años próximos.”