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Los investigadores encuentran firmas moleculares distintas en síndrome de la fatiga y enfermedad crónicos de la guerra del Golfo

Los investigadores en el centro médico de la universidad de Georgetown han encontrado firmas moleculares distintas en dos psicológicos largos de los desordenes del cerebro probablemente en origen -- síndrome de la fatiga y (CFS) enfermedad crónicos de la guerra del Golfo (GWI).

Además, el trabajo soporta una observación anterior de los investigadores de GUMC de dos variantes de GWI. Los desordenes comparten usos comunes, tales como dolor, fatiga, disfunción cognoscitiva y agotamiento después de ejercicio.

Su estudio, publicado en partes científicos, pone la base necesaria para entender diagnosis de estos desordenes para y tratarlos efectivo, dice al investigador mayor, James N. Baraniuk, Doctor en Medicina, profesor de medicina en la Facultad de Medicina de la universidad de Georgetown. Narayan Shivapurkar, doctorado, profesor adjunto de la oncología en la Facultad de Medicina trabajó con Baraniuk en la investigación.

Los cambios en química del cerebro -- observado en niveles de miRNAs que giran la producción de la proteína con./desc. -- fueron vistos 24 horas después de montar una bici estacionaria por 25 minutos.

“Vemos sin obstrucción tres diversas configuraciones en la producción del cerebro de estas moléculas en el grupo del CFS y los dos fenotipos de GWI,” dice Baraniuk. “Estas noticias serán bien recibidas por los pacientes que sufren de estos desordenes que se diagnostiquen y en lugar de otro se puedan tratar para la depresión u otros trastornos mentales.”

Influencias crónicas del síndrome de la fatiga entre 836.000 y 2,5 millones de americanos, según una academia nacional de parte del remedio. El desorden era probablemente psicosomático hasta una revista 2015 de 9.000 artículos durante 64 años de investigación apuntados a las causas biológicas sin especificar. No obstante, no hay diagnosis o tratamiento definitiva disponible.

La enfermedad de la guerra del Golfo se ha convertido en más de un cuarto de los 697.000 veteranos desplegados a la guerra del golfo Pérsico 1990-1991, Baraniuk y sus colegas ha denunciado en trabajo anterior.

Expusieron a los veteranos de la guerra del Golfo a las combinaciones de los agentes de nervio, pesticidas y otras substancias químicas tóxicas que pudieron haber accionado los problemas cognoscitivos, gastrointestinales y otros crónicos del dolor, Baraniuk dice. Aunque los mecanismos sigan siendo desconocidos, el estudio ofrece discernimientos importantes en la química del cerebro que puede ahora ser investigada.

Este estudio se centró en el líquido espinal del CFS, de GWI y de los temas del mando que acordaron tener un pinchazo lumbar. Las punciones lumbares antes de que el ejercicio mostrara niveles del miRNA estaban lo mismo en todos los participantes. En cambio, los niveles del miRNA en líquido espinal eran importante diferentes después de ejercicio. El CFS, el mando y dos subtipos de los grupos de GWI tenían configuraciones distintas del cambio. Por ejemplo, los temas del CFS que ejercitaron habían reducido nivelan de 12 diversos mRNAs, comparado a los que no ejercitaron.

El miRNA cambia en los dos subtipos de GWI agrega a otras diferencias causadas por ejercicio. Saltos desarrollados un subgrupo en ritmo cardíaco sobre de 30 batidos cuando levantarse eso duró por dos a tres días después del ejercicio. La proyección de imagen de resonancia magnética mostró que tenían médulas oblongas más pequeños en regiones que ritmo cardíaco del mando, y que no activaron sus cerebros al hacer una tarea cognoscitiva. En cambio, el otro subgrupo no tenía ningún ritmo cardíaco o el médula oblonga cambia, pero reclutó regiones adicionales del cerebro para terminar una prueba de la memoria. Los dos grupos eran tan diferentes de uno a pues eran del grupo de mando.

Encontrar dos configuraciones patofisiológicas distintas del cerebro del miRNA en los pacientes que denuncian enfermedad de la guerra del Golfo “agrega otra capa de pruebas a la neuropatología del apoyo en las dos diversas manifestaciones de la enfermedad de la guerra del Golfo,” él dice.

Baraniuk agrega que los niveles del miRNA en estos desordenes eran diferentes de los que se alteran en la depresión, el fibromyalgia, y la enfermedad de Alzheimer, CFS que sugería adicional y GWI sean enfermedades distintas.