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Los científicos revelan el primer mapa de la exposición de las substancias del perfluoroalkyl entre la población española

Cataluña y Galicia tienen los niveles más altos

Los sartenes, las cajas de la pizza, la ropa y las materias textiles son apenas algunos de los productos que contienen composiciones del perfluoroalkyl, utilizado para su estabilidad y resistencia químicas. Su exposición a través del aire, del polvo de la casa, agua potable e incluso comida, les hace un riesgo serio para la salud humana. Ahora un grupo de científicos revela el primer mapa de la exposición de estas substancias entre la población española.

Debido a su altas estabilidad y resistencia a la degradación de la substancia química, física y microbiana, substancias del perfluoroalkyl (PFAS) - un grupo de composiciones químicas artificiales se utilizan en un ordenador principal de procesos industriales y de productos puesto que la fabricación comenzó en el final de los años 40.

Sus propiedades químicas hacen les componentes ideales en la manufactura del agua y de los productos de repelente de aceite, o los productos resistentes a las manchas de óxido, tales como utensilios de la cocina, ropa o aún bolsos antiadherentes de las palomitas. Sin embargo, también se encuentran en la cadena alimentaria.

La “comida, el agua y el polvo de la casa son las fuentes principales de la exposición. Sin embargo, en un grado inferior, debemos también considerar la exposición a través de contacto con los productos de consumo que los contienen, tales como items de la ropa y otras materias textiles,” SINC fue hecho enteradas por Argelia Castaño, director del centro de higienes ambientales nacional español (CNSA) del instituto de la salud de Carlos III.

Aunque todavía no haya pruebas de los efectos sobre la salud de la gente para todas estas composiciones, dos de ellas - el sulfonato del perfluorooctane (PFOS) y el ácido perfluorooctanoic (PFOA) - se sospechan de plantear un riesgo a la salud humana e incluso de ser carcinógenos en ciertas concentraciones. Por este motivo, en 2009, fueron incluidos en el filete de substancias químicas reservadas bajo el anexo B del convenio de Estocolmo, un tratado internacional que regula el uso de substancias tóxicas.

Según la Comisión humana alemana (HBM) del Biomonitoring, las concentraciones de PFOS que son un riesgo para la salud y por lo tanto requieren la intervención (HBM-II) no se han reparado, “aunque cuando los valores son mayores de 5 μg/l (HBM-I), estemos razonablemente seguros que no podemos desechar la posibilidad de efectos nocivos sobre salud,” Castaño comentaron. En el caso de PFOA, el límite (HBM-I) se establece en 2 μg/l.

“Desde 2000, los estudios humanos importantes del biomonitoring han fijado la exposición a PFAS, mostrando que exponen a las poblaciones globales a él”, el investigador señalado. Sin embargo, se regulan no todos los agentes contaminadores y muchos están todavía presentes en el ambiente.
Exposición de la población española

Para descubrir el fragmento en la población española, Castaño y sus personas han creado el primer mapa que detallaba la exposición a estas composiciones. Utilizaron los datos obtenidos con el ministerio proyecto de bioambient.es de la agricultura, de la comida y del ambiente, puesto en marcha en 2008 para entender la distribución de agentes contaminadores ambientales tales como metales, pesticidas, retardadores de la llama, substancias perfluorinated y bifeniles polychlorinated en la población en activo adulta española y para establecer valores de referencia. Los resultados se han publicado en el gorrón “ciencia del ambiente total”.

Después de analizar las concentraciones y la distribución geográfica de seis PFAS - PFOS, PFOA, sulfonato del perfluorohexane (PFHxS), ácido perfluorononanoic (PFNA), ácido perfluorodecanoic (PFDA), sulfamida N-metílica del perfluorooctane (N-MeFOSA) - en el suero de 755 adultos españoles envejeció 18 a 65, los investigadores confirmó que exponen a la población española a estas substancias en los grados similares a otras poblaciones europeas.

“PFOS, PFOA y PFNA fueron descubiertos en casi las 775 muestras y PFHxS y PFDA hacia adentro sobre el 85%,” SINC fue informado por Mónica Bartolomé, el autor principal del estudio y científico en CNSA.

Los “residentes en el nordeste (Cataluña) y el noroeste (Galicia) de España tenían los valores más altos del suero de PFAS, mientras que los residentes de las islas Canarias tenían los valores más inferiores para casi todo el PFAS,” Bartolomé señalaron. En lo concerniente a PFOS, los niveles descubiertos en la población española entera exceden los límites de HBM-I establecidos por la Comisión humana alemana del Biomonitoring, indicando la importancia de continuar a los niveles del monitor de exposición entre la población, los investigadores declarados.

Además, la edad es un factor importante a considerar en la exposición, debido a PFAS que es persistente y bioaccumulative. El estudio encontró que “cuanto mayor es la edad, más altos son los niveles”. En términos de género, los hombres tenían niveles más altos que mujeres.

Sin embargo, cuando excluyeron a las mujeres que habían amamantado a uno o más niños del estudio, las mujeres posmenopáusicas y los hombres mayores presentaron concentraciones similares de PFAS. “Esto sugiere que otros canales de la excreción, tales como amamantamiento y menstruación, contribuyan a reducir la carga de carrocería de PFAS en mujeres,” a los autores destacados.

Los científicos también creen que la forma de vida afecta niveles de PFAS. La exposición al tabaco y la dieta tienen un considerable efecto. El estudio indica que el consumo de pescados está conectado a las diversas substancias tales como PFHxS, PFOA y PFOS. Sin embargo, la cerveza y el vino consumidores también aumenta concentraciones: las cervezas regulares de los bebedores de cerveza (uno a seis por semana) y los bebedores del vino mostró una asociación con PFOA y PFOS. En el caso del vino, PFNA y PFDA también fueron descubiertos.

“Necesitamos continuar estudios humanos de la supervisión, incluyendo otros sectores de la población y cuestionarios de ensanchamiento, para determinar fuentes adicionales de la exposición; y entonces usando esto para optimizar dimensiones de la gestión de riesgos,” Castaño concluyó.
PFAS, enemigos de la salud y el ambiente

En septiembre de 2016, el comité orgánico persistente de la revista de los agentes contaminadores del convenio de Estocolmo alcanzó un acuerdo del consenso que confirmaba que el ácido perfluorooctanoic (PFOA) podría causar los efectos nocivos importantes para la salud humana y el ambiente.

PFOS y PFOA se han clasificado como potencialmente carcinógenos, según el la Organización Mundial de la Salud, el probables reprotoxic (tóxico para la reproducción) y dañino a las poblaciones vulnerables tales como bebés de amamantamiento. “Aunque no hay pruebas que otros PFAS no regulados tienen una toxicidad similar a PFOS y a PFOA, la aproximación estratégica a la administración internacional de las substancias químicas considera estos agentes contaminadores emergentes de las composiciones,” el investigador Argelia Castaño del instituto de la salud de Carlos III declarado.

Estos últimos años, diversas acciones reguladoras han modificado niveles de exposición a PFAS. “Por ejemplo, las restricciones voluntarias de PFOA y PFOS dieron lugar a los niveles decrecientes de estas composiciones en muestras biológicas humanas, mientras que la presencia del otro PFAS no regulado, usada para reemplazar estas dos substancias, ha aumentado,” ella advirtieron.