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Los investigadores al sudoeste de UT toman medida temprana hacia el cuidado personalizado para el cáncer de pecho

Los investigadores al sudoeste del centro médico de UT han desarrollado un método para correlacionar los cambios de la proteína que ocurren en diversos subtipos de las células cancerosas del pecho en respuesta a daño de la DNA de una nueva clase de las drogas de la quimioterapia.

La investigación podría llevar algún día a una prueba para predecir la reacción de un paciente individual a una droga determinada en la clase de las terapias del cáncer llamadas los inhibidores PARP1, dijeron.

“Usando tecnología patentada que desarrollamos en UT al sudoeste, determinamos firmas muy diversas PARP1 en diversos subtipos del cáncer de pecho,” dijo al Dr. Yonghao Yu, profesor adjunto del autor de la bioquímica y de la correspondencia del estudio, accesible en línea en partes de la célula.

Las firmas, que él comparó a los códigos de barras en el colmado, revelan cómo las proteínas de subtipos del cáncer de pecho son modificadas diferentemente por la enzima PARP1, que representa la polimerasa polivinílica 1. (de la ADP-ribosa). Esta enzima es crítica a la reacción de la reparación de la DNA de la célula cancerosa a la quimioterapia que la DNA de los daños y perjuicios, el material genético de la célula, él agregó.

PARP1 es el objetivo mayor para las drogas del inhibidor PARP1, los primeros tres cuyo fueron aprobados recientemente por Food and Drug Administration para tratar el cáncer ovárico. Los inhibidores PARP1 se están evaluando contra otros tipos de cáncer en estudios clínicos en UT al sudoeste y en las docenas de otros centros médicos en todo el mundo, dijeron al Dr. Yu, escolar de Virginia Murchison Linthicum en la investigación médica. Las drogas apuntan a las células cancerosas cegando la función de PARP1 y mutilando la reparación de la DNA. Aunque el daño de la DNA se reconozca como activador potente de la reacción PARP1, las cascadas de la célula-transmisión de señales que siguen la activación PARP1 son mal entendidas en otros contextos, él dijo.

“Lo esfuerzo que esta investigación todavía está en sus primeros tiempos,” dije. “Pensamos que estos resultados podrían tener implicaciones clínicas profundas. Nuestro objetivo último es desarrollar una firma, o la huella dactilar, para los cambios en proteínas celulares en respuesta a la enzima PARP1. Una prueba basada en una firma PARP1 podría ayudar algún día a doctores a predecir la reacción de un paciente determinado a un inhibidor específico PARP1,” él dijo.

Eso sería un paso hacia la era de remedio personalizado, él agregó.

En un momento dado, las células humanas contienen cerca de 12.000 proteínas que trabajen con caminos de la transmisión de señales para realizar el trabajo de la célula, tal como metabolismo y la reacción de la célula a la tensión. El sistema altamente sensible de la espectrometría de masa desarrollado por el Dr. Yu y sus colegas y primero descrito en un artículo 2013 de los métodos de la naturaleza puede escoger 200 o así que modificados, o marcados con etiqueta, las proteínas que forman la firma de la reacción PARP1. Él comparó su sistema a un comprador que compraba una sandía en un colmado en donde un analizador de código de barras se utiliza para determinar el tipo determinado de melón que es comprado.

En referencia a las células cacerígenas y noncancerous estudiadas aquí, la etiqueta química (o el código de barras) toma la forma de un atado de los átomos que tienen un peso distintivo que se pueda medir con un espectrómetro de masas sensible. Porque las etiquetas químicas son parte de los esfuerzos de la célula cancerosa de fijar de caminos de la transmisión de señales para reparar la DNA, una mejor comprensión de esos caminos podría dar lugar a los nuevos objetivos del tratamiento, el Dr. Yu explicó.

Los investigadores al sudoeste de UT encontraron diferencias importantes entre las firmas de las células noncancerous del tejido del pecho que contuvieron las copias de funcionamiento de los genes de tumor-supresión BRCA1 y BRCA2 y de las células cancerosas del pecho que faltaron los genes de trabajo BRCA1 y BRCA2. Las mutaciones en esos dos genes se piensan para explicar un 10 por ciento estimado de todos los casos del cáncer de pecho, dijeron.

“Una hipótesis importante dentro del campo es que los tumores que faltan genes de trabajo de BRCA tienden a ser más sensibles a los inhibidores PARP1 porque son más relacionados en PARP1 para la reparación del daño de la DNA comparada a las células noncancerous,” el Dr. Yu dijo.

En un artículo 2016 de la ciencia, el Dr. Yu y sus colegas utilizaron la misma tecnología para estudiar a tres piezas de la familia de la enzima de PARP. Que el estudio - llevado por el Dr. W. Lee Kraus, director del Cecil H. y centro verde del Ida para las ciencias reproductivas de la biología - encontrado que además de la reacción de la reparación de la DNA, los papeles dominantes del juego de PARPs en varios procesos celulares fundamentales que podrían llevar a la nueva droga apunta, el Dr. Yu dijo.

“Nuestros emplear actuales del estudio esas conclusión con los datos que indicaban que PARP1 cambia las proteínas de una manera célula-específica que incluya modificaciones de proteínas implicaron en la transcripción, el metabolismo del ARN de mensajero, y la traslación de la proteína, que se conectan a la patogenesia del cáncer humano,” él dijeron.