La proteína específica combate varias clases de bacterias patógenas

Mientras que la resistencia a los antibióticos existentes aumenta, las nuevas aproximaciones a las infecciones bacterianas serias son necesarias. Ahora los investigadores en la universidad de Lund en Suecia, así como colegas en la universidad de la Facultad de Medicina de Massachusetts (UMMS) en los E.E.U.U., han investigado una tal opción.

“Podíamos mostrar que una proteína específica cuál trabajada previamente contra diversas clases de bacterias gramnegativas también tenía resultados prometedores en modelos del ratón contra un patógeno grampositivo”, dice a David Ermert, a uno de los investigadores detrás del estudio publicado en el gorrón de la inmunología.

Conocen a una parte importante de nuestro sistema inmune natural como el sistema de complemento. Nos protege contra microorganismos patógenos tales como bacterias que puedan incorporar la carrocería pero, porque es potente, debe ser cuidadosamente controlado para no atacar nuestras propias células. Una manera que suceso ésta está a través de una proteína del mando del complemento conocida como factor H, que circula en la circulación sanguínea y protege las propias células de la carrocería contra ataque del complemento. Algunas bacterias han tenido éxito en el “secuestro” este proceso: revistiendo su superficie con la proteína del factor H, pueden engañar el sistema inmune.

“La mayoría, si no todos, las bacterias patógenas han desarrollado estrategias para contrarrestar ataque del complemento, permitiendo que establezcan la infección”, dicen a Ana Blom, profesor en la universidad de Lund que participó en el estudio.

La investigación anterior ha mostrado que una proteína especialmente diseñada, convertido y patentado por las personas del ariete de Sanjay, profesor en UMMS, y conocido como proteína de la fusión, se puede utilizar eficazmente como tratamiento en los ratones que sufren de bacterias gramnegativas cuál puede causar gonorrea, meningitis e infecciones respiratorias. Estas bacterias utilizan específicamente el factor H para evadir la detección y el retiro del sistema inmune.

“Con esta proteína de la fusión estamos apuntando un mecanismo importante de la virulencia compartido por varios microbios médicamente importantes, que pueden ser una manera nueva de combate la amenaza global de la resistencia antimicrobiana. Los datos prometedores en modelos del roedor contra varios patógeno nos ofrecen optimismo para progresar con el desarrollo de productos”, dicen el ariete de Sanjay, profesor en UMMS.

Efecto antibacteriano

Ahora los investigadores de la universidad de Lund, así como el equipo de investigación en Massachusetts, han mostrado que ese la proteína de la fusión también funciona contra bacterias grampositivas, agrupa específicamente estreptococos de A. Los investigadores adicionales agrupan los estreptococos de A - que puede causar todo de tonsilitis común a la sepsia peligrosa para la vida - a las muestras de sangre humanas. Entonces analizaban qué suceso cuando él agregó la proteína de la fusión a la sangre infectada.

“Podíamos entonces observar que la proteína de la fusión redujo drástico la cantidad de bacterias en la sangre. La proteína quita el factor H de la superficie de las bacterias y activa el sistema inmune de modo que mate a las bacterias. También investigamos cómo la proteína funcionó en la infección aguda de la sepsia en ratones, y podíamos mostrar una reducción en mortalidad”, decimos a David Ermert.

El paso siguiente será considerar si la proteína de la fusión funciona contra esas bacterias resistentes multidrug-resistentes, que según la Organización Mundial de la Salud (WHO) constituyen la amenaza más grande para la humanidad.

“Actualmente, las bacterias se cultivan para determinar el patógeno que ha infectado al paciente, que determina el tratamiento apropiado. Pero a veces, no es posible esperar los resultados del análisis, que puede tomar hasta 24 horas. Desde funciones de esta proteína de la fusión contra varias especies de bacterias, uno podía prever el usar de él en el futuro para tratar un espectro más amplio de bacterias”, dice a David Ermert.