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El ejercicio moderado reduce la progresión de los síntomas del síndrome de Marfan en ratones

La actividad física regular es una terapia común para la gente con problemas cardiovasculares, pero no recomendado a ésos con el síndrome de Marfan, una enfermedad rara del tejido conectivo, pero principal de afectar al sistema cardiovascular. Un estudio conducto en común por la universidad de Barcelona y del instituto de investigación biomédico de agosto pi i Sunyer (IDIBAPS) ha analizado por primera vez esta recomendación médica que analizaba el impacto del ejercicio en el revelado de la enfermedad en ratones. Los resultados, publicados en el gorrón del gorrón científico de la asociación americana del corazón, muestran que el ejercicio del moderado reduce la progresión del aneurysm aórtico, uno de los síntomas más severos de la enfermedad cuáles pueden hacer arterias romperse.

El estudio, llevado por Gustavo Egea, profesor del departamento de la biomedecina de la facultad de ciencias del remedio y de la salud del UB, e investigador en IDIBAPS, y Eduard Guasch, cardiólogo en el hospital Clínic de Barcelona y culata de cilindro del grupo en IDIBAPS, abre la puerta en la realización de estudios en seres humanos para verificar los efectos positivos de esta clase de ejercicio en pacientes con el síndrome de Marfan.

Hipótesis sin pruebas experimentales

La actividad física aumenta la sangre los expulses del corazón por minuto. Este aumento tiene un impacto en la aorta. “Hasta ahora, fue pensado que este impacto del mecánico, así como un aumento discreto de la presión arterial, podría tener efectos negativos sobre una arteria débil, como el caso de pacientes con el síndrome de Marfan, y por lo tanto dilataría más rápidamente si el paciente ejercitado” dice a Gustavo Egea.

Para probar esta hipótesis, los investigadores analizaban los efectos del ejercicio moderado sobre ratones con la enfermedad de Marfan. “Durante los cinco meses del experimento, la aorta de esos ratones que no ejercitaron dilató comparado dos veces a esos ratones que no eran los ratones de Illinois que ejercitaron experimentó una reducción de esta dilatación hasta que fuera indistinguible de ésas sin la enfermedad” dice a Eduard Guash. También, entre los efectos beneficiosos, los investigadores también vieron que el ejercicio del moderado por cinco meses redujo la talla del corazón (hipertrofia cardiaca) comparado a esos ratones que no ejercitaron.

“Los nuevos resultados van contra un concepto clínico que fue validado sin ningunas pruebas experimentales para probarlas: dijo que toda la actividad física aumentó el riesgo de acelerar la progresión del aneurysm” dice a Gustavo Egea.

Recomendaciones de pensamiento de la forma de vida dos veces

Aunque los resultados en animales deban ser interpretados cuidadosamente antes de traerlos a los pacientes, los investigadores destacan que el estudio ofrece los datos experimentales que no estaban disponibles antes y pueden hacer que la gente piensa dos veces en los doctores de las recomendaciones de la forma de vida para ofrecer a los pacientes. “Nuestro trabajo abre la puerta en los estudios de conducto en seres humanos, pero no la verifica que directamente la recomendación no selectiva de la actividad física a los pacientes con el síndrome de Marfan” dice a Gustavo Egea.

Por otra parte, los investigadores observan que el estudio está centrado en el impacto del ejercicio moderado, que es el que está recomendado a la gente en general y que se ha demostrado traer ventajas cardiovasculares. “No hicimos frente a los efectos de intenso y el ejercicio largo y nosotros no podemos aplicar nuestros resultados a otras clases de ejercicio - otro que la resistencia” dice a Eduard Guasch.

Síndrome de Marfan

El síndrome de Marfan es una enfermedad genética causada por la mutación de un gen que codifique la proteína del fibrilin I, una de las dos composiciones principales de las fibras elásticos que componen el tejido conectivo. Como consecuencia de esta mutación, el montaje elástico de la fibra en tejidos es incorrecto, y por lo tanto la función de la relajación se pierde y los tejidos consiguen dañados más rápidamente.

Todos los tejidos con las fibras o los microfibrils elásticos del fibrilin I son afectados, como la piel que consigue marcas de alargamiento, o los pulmones con enfisema, y la lente de aro que se mueve y causa ceguera. El más importante fuera de todas estas disfunciones es el debilitamiento acelerado de la aorta ascendente, que lleva al aneurysm aórtico y la disección y la fractura siguientes de la aorta.

Estas manifestaciones clínicas son qué se conoce como síndrome de Marfan, que, a pesar de ser una enfermedad de la minoría, tienen una alta incidencia de 1/5,000 de los pacientes y son duras de diagnosticar.

La gente con Marfan es alta con las extremidades desproporcionado grandes. La vida media de la gente no-diagnosticada es alrededor 40 años, y los alrededor 50% de gente con esta enfermedad no se diagnostican. En Cataluña, puede haber alrededor 1.500 personas con ella. El diagnóstico se hace con un estudio de la manifestación clínica con una muesca. En caso de duda o verificación un análisis genético puede ser realizado. Hoy en día, la única solución terapéutica efectiva es cirugía, y diagnostica y la supervisión regular de la progresión del aneurysm con técnicas de proyección de imagen es esencial aumentar la vida de los pacientes.