Los moldes beta Perioperative podrían aumentar muertes y recorridos un año después de la cirugía

Durante los 12 meses después de experimentar cirugía del noncardiac, los pacientes con o en riesgo de enfermedad cardíaca que fueron tratados con el metoprolol del molde beta por 30 días eran menos probables que los pacientes que recibieron un placebo para tener un ataque del corazón, pero más probablemente morir o tener un recorrido, según la investigación presentada en la universidad americana de la sesión científica anual de la cardiología 67.a.

Estas conclusión de la continuación confirman que un riesgo creciente para la muerte o un recorrido persiste en una poste-cirugía del año en los pacientes tratados con metoprolol, dijeron a P.J. Devereaux, Doctor en Medicina, doctorado, director de la cardiología en la universidad de McMaster en Hamilton, Canadá, y el autor importante del estudio. Los resultados previamente denunciados del mismo estudio en poste-cirugía de 30 días mostraron una configuración similar, con una reducción en ataques pero aumentos del corazón en muertes y recorridos.

“Nuestros resultados sugieren en un año, para cada 1.000 pacientes que tienen cirugía del noncardiac, el tratamiento con metoprolol prevendría ataques del corazón en 12 pacientes pero daría lugar a un exceso de 13 muertes y seis recorridos,” Devereaux dijo.

“Mientras que no hay duda de que algunos pacientes se benefician de recibir a moldes beta durante el período inmediatamente antes y después de la cirugía del noncardiac, estos datos muestran que por lo menos dañan a tantos pacientes seriamente,” él dijo. “Estos datos nos informan que necesitamos ejercitar la cautela al usar a moldes beta en esta fijación hasta nosotros imaginamos cómo atenuar los riesgos sustanciales y permitir a todos los pacientes obtener las ventajas potenciales de esta intervención.”

Los moldes beta trabajan reduciendo el ritmo cardíaco y relajando los vasos sanguíneos, que a su vez reduce la presión arterial. El problema, Devereaux dijo, es ése durante el período inmediatamente después de la cirugía importante del noncardiac (tal como un repuesto del caballete o del codo, resección del intestino o reparación abdominal del aneurysm aórtico), pacientes se trata generalmente con las medicaciones del opiáceo para relevar dolor. Los efectos de esas medicaciones pueden encubrir caídas en la presión arterial o el ritmo cardíaco a los niveles peligroso bajos.

“La tensión arterial baja, o la hipotensión, es comunes en esta fijación y es un contribuidor principal a los efectos nocivos resultando de moldes beta perioperative,” él dijo.

Los pacientes que hacen hipotensos por la razón que sea después de la cirugía (e.g., sepsia, extracción de aire, paro cardíaco) encuentran su problema exacerbado cuando están recibiendo a un molde beta, que baja más lejos la presión arterial y la hace tratando la hipotensión más desafiador.

La juicio isquémica PeriOperative (POISE) de la evaluación alistó a 8.351 pacientes en 23 países. Los pacientes elegibles eran 45 años o más viejos y tenían una historia de la enfermedad cardíaca, enfermedad del sangre-buque, recorrido, insuficiencia cardiaca congestiva u otros problemas de salud tales como diabetes o riñón empeorado funcionan. La edad mediana de los pacientes era 69 y el 63 por ciento era hombres.

Destinaron los pacientes aleatoriamente para recibir el metoprolol o un placebo, comenzando algunas horas antes de cirugía y por 30 días luego. Pacientes, proveedores de asistencia sanitaria y personal de investigación, excepto ésos analizando los datos, fueron cegados a los cuales agrupan el metoprolol recibido y a los cuales recibió un placebo. La punto final primaria del estudio era un compuesto del índice combinado de muerte de la enfermedad cardíaca, del ataque del corazón no fatal y del fallo cardiaco no fatal después de 30 días.

En la continuación anual, menos pacientes en el grupo del metoprolol que en el grupo del placebo tenían ataques del corazón (el 5 por ciento comparado con el 6,2 por ciento), pero más pacientes en el grupo del metoprolol habían muerto (el 9,8 por ciento comparado con el 8,5 por ciento en el grupo del placebo) o tenían un recorrido (el 2 por ciento comparado con el 1,4 por ciento en el grupo del placebo).

Estos resultados siguieron la misma configuración que había sido considerada previamente en la continuación de 30 días: estadístico menos ataques del corazón en el grupo del metoprolol (el 4,2 por ciento comparado con el 5,7 por ciento en el grupo del placebo), pero estadístico más muertes (el 3,1 por ciento comparado con el 2,3 por ciento en el grupo del placebo) y recorridos (el 1 por ciento comparado con el 0,5 por ciento en el grupo del placebo).

Según Devereaux, algunos observadores han sugerido que la dosis del metoprolol recibida por los pacientes en la juicio del EQUILIBRIO (magnesio 200 por día) era demasiado alta y que una dosis más inferior habría producido menos efectos nocivos. Sin embargo, una dosis más inferior pudo también haber disminuido la eficacia de la droga en reducir los ataques del corazón, él dijo, que observaban que la dosis del metoprolol en EQUILIBRIO dio lugar solamente a siete batidos por un ritmo cardíaco más inferior del minuto comparado con placebo.

“Creo que la respuesta es una supervisión paciente más contínua durante el período postquirúrgico inmediato para determinar y estén tratadas caídas peligrosas en ritmo cardíaco o la presión arterial puntualmente,” él dijo.

Devereaux y sus colegas están conducto actualmente un estudio para probar la eficacia de monitores pacientes automatizados telecontrol en reducir complicaciones cardiacas postquirúrgicas.