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Los científicos de Luis desarrollan y prueban la vacuna individualizada del cáncer ovárico

Un estudio de la investigación de cáncer de Luis ha mostrado que totalmente un nuevo tipo de vacuna personalizada del cáncer induce inmunorespuestas nuevas, potentes y clínico efectivas en los pacientes que reciben una combinación de las terapias estándar para periódico, el escenario III e IV cáncer ovárico.

Llevado por Lana Kandalaft, George Coukos y Alejandro Harari del brazo de Lausanne del instituto de Luis para la investigación de cáncer, el estudio también encontró que la vacuna; hecho de una muestra tramitada del tumor de un paciente y entregado vía las propias células inmunes de ese paciente; se tolera, administrado con seguridad y puede bien ser hecho en suficientes cantidades con facilidad relativa. Además, los investigadores muestran que las inmunorespuestas que saca son vigorosas y apuntan ambos antígenos sabidos del cáncer así como una amplia variedad de los antígenos únicos, o los “neoantigens”, expresados por las células cancerosas de cada paciente.

“Éste es que una vacuna personalizada hecha de los contenidos de células cancerosas enteras se ha mostrado para producir inmunorespuestas contra neoantigens,” dice la primera vez nunca a Kandalaft, que es investigador del adjunto en Luis Lausanne. “También hemos mostrado que estas inmunorespuestas no son apenas ninguna reacciones, solamente el tipo que matan a las células del tumor, y que correlacionan con una mejor supervivencia progresión-libre y mejoran la supervivencia total de pacientes.”

El estudio, denunciado en la aplicación actual el remedio de translación de la ciencia, dirigió un prolongado enigma del tratamiento contra el cáncer ovárico. Las células ováricas del tumor se saben para expresar los neoantigens, que son aleatoriamente proteínas transformadas expresadas por las células cancerosas que pueden ser descubiertas como signos de la enfermedad por el sistema inmune. Con todo la malignidad ha probado hasta ahora en gran parte resistente a las inmunoterapias, incluyendo las vacunas tradicionales del cáncer, que estimulan un ataque por las células de T del asesino; células inmunes que descubren y destruyen las células enfermas e infectadas.

Coukos, que es director de Luis Lausanne, ha mostrado que ésta está por lo menos en parte porque un factor secretado por los tumores, VEGF-A, guarda las células de T del asesino de infiltrar el tumor. Los tumores ováricos también abrigan las células reguladoras de T (Tregs), cuyo trabajo es suprimir las células de T del asesino.

Muchos investigadores están intentando predecir de cómputo los neoantigens expresados por los tumores de un paciente y sintetizar las brocas; o neoepitopes-; reconocido por las células de T para hacer personalizó vacunas. Pero, mientras que prometen, tales aproximaciones son necesitandas mucho trabajo y que toma tiempo, y así, relativamente costoso.

Kandalaft y los colegas se preguntaban si, alternativamente, los contenidos de las células cancerosas tomadas de muestras del tumor; o “lysates enteros del tumor” -; pudo ser suficiente hacer las vacunas que entrenan a la carrocería para descubrir los neoepitopes expresados en tumores.

“Ésta sería la manera de poco costo de producir una vacuna individualizada del cáncer,” dice Kandalaft.

Kandalaft y Coukos idearon un método nuevo para hacer una vacuna de esta clase mientras que aún en la Facultad de Medicina de Perelman en la universidad de Pennsylvania; uno en el cual el lysate de las células cancerosas se trata suavemente con el ácido para girar sus antígenos en estimuladores más potentes de inmunorespuestas. Los investigadores aplicaron el método a los tumores tomados de cada paciente en el estudio.

Después, cerco ciertas células inmunes de cada paciente y los engatusaron para girar en las células dendríticas, que engullen encima de los antígenos biológicos sospechosos del detrito y del “presente” a las células de T para ayudar a estimular una inmunorespuesta.

Para la juicio clínica, que conducto en la Facultad de Medicina de Perelman en la Universidad de Pensilvania, los investigadores pulsaron las células dendríticas de cada paciente con su lysate del tumor para generar la vida y personalizaron vacunas dendríticas de la célula. Estas vacunas entonces fueron inyectadas en los ganglios linfáticos de cada paciente correspondiente. “Los ganglios linfáticos,” explican Kandalaft, “son las comandancias en donde las células dendríticas resuelven las células de T.”

Una cohorte de pacientes recibió apenas la vacuna personalizada. Un segundo recibió la vacuna junto con el bevacizumab, una terapia estándar que ciega la formación del vaso sanguíneo en tumores apuntando VEGF-A-; el mismo factor ese barra las células de T del asesino de tumores que entran. El tercer consiguió, además de bevacizumab, dosis inferiores del ciclofosfamida. Esta quimioterapia, otra asistencia estándar para el cáncer ovárico periódico, también suceso suprimir Tregs-; cuáles se reclutan en tumores para cerrar las células de T del asesino.

“El régimen usado para la tercera cohorte diferenció realmente; primero en sacar una inmunorespuesta en los pacientes que la recibieron, y entonces en la supervivencia progresión-libre y la supervivencia total de esos pacientes al año e incluso dos años después de recibir la terapia,” dice Kandalaft.

Los análisis inmunológicos extensos, llevados por Harari y Kandalaft y conducto en Luis Lausanne, muestran que la vacuna estimuló la inmunorespuesta de maneras únicas: Las células de T sacadas por la vacuna no sólo reconocen un espectro amplio de neoantigens pero son lejos más sensibles a los niveles inferiores de esos antígenos, y activado más ferozmente.

Aunque el estudio resolviera todas sus puntos finales, no era una juicio seleccionada al azar, placebo-controlada. Los investigadores, sin embargo, compararon sus resultados con datos pacientes históricos de la repetición del cáncer ovárico y los resultados registrados en su práctica. “En un año, 100% de los pacientes en la cohorte 3 estaban activo, con respecto al 60% cuando los pacientes reciben apenas el bevacizumab y ciclofosfamida pero ninguna vacuna,” dice Kandalaft.

Su estrategia terapéutica, notas de Kandalaft, también eminentemente sería adaptada a las juicios rápidas de la puesta en vigor si pasa asamblea en más grande, seleccionada al azar y placebo-controlada.

“No estamos dando a pacientes ninguna drogas totalmente nueva conjuntamente con esta vacuna personalizada,” ella señalamos. “Bevacizumab y el ciclofosfamida se utilizan rutinario para tratar el cáncer ovárico periódico. Todo lo que lo hicimos era agrega la vacuna. Esto significa que debemos poder integrar fácilmente esta inmunoterapia personalizada en la asistencia estándar actual para el cáncer ovárico periódico.”