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El experto de la Universidad de Pensilvania investiga el tratamiento nuevo para el apego de cocaína

La cocaína y otras drogas del abuso secuestran los circuitos naturales de la recompensa en el cerebro. En parte, por eso es tan duro salir el usar de estas substancias. Por otra parte, los regímenes de la recaída asoman entre el 40 y 60 por ciento, de similar a los regímenes para otras condiciones crónicas como la hipertensión y la diabetes del tipo 1.

El brezo del comportamiento Schmidt del farmacólogo y del neurólogo de la Universidad de Pensilvania estudia cómo la exposición a largo plazo a las drogas tales como cocaína, nicotina, y opiáceos de la receta afecta al cerebro y cómo estos cambios ascienden recaída en alguien que ha golpeado el hábito con el pie. Un papel reciente, publicado en la neuropsicofarmacología del gorrón de la naturaleza, investigó un tratamiento nuevo para el apego de cocaína, algo que toca a 900.000 personas en los Estados Unidos anualmente.

“Mientras que un científico básico yo está interesado en cómo las funciones del cerebro durante períodos de la abstinencia de la cocaína y de otras drogas y cómo las neuro-adaptaciones en el cerebro ascienden recaída de nuevo a consumo de drogas crónico,” él explica. “De la perspectiva de los clínicos, están buscando medicaciones para intentar prevenir recaída. Nuestra meta como científicos básicos es utilizar los modelos animales de la recaída para determinar medicaciones nuevas para tratar el apego de cocaína.”

Schmidt y los colegas del oficio de enfermera de Penn y del remedio de Penn habían presumido que los mecanismos de los nervios y los circuitos de los nervios en el cerebro que desempeñan un papel en comida-buscar pudieron recubrir con ésas llave al consumo de drogas. Con varios experimentos, descubrieron que las drogas que activan los receptores para glucagón-como el péptido 1 (GLP-1), una hormona que reduzca niveles de la toma y de la glucosa en sangre de comida, podrían disminuir real el deseo de buscar la cocaína. Cuál es más, hay varias medicaciones aprobadas por la FDA usadas para tratar la diabetes y la obesidad que apuntan ya los receptores GLP-1.

“Una de las primeras preguntas que teníamos--y éramos realmente apenas un poco curiosos--estaba, hace la cocaína en todos los niveles la circulación de la influencia de factores metabólicos como el leptin, insulina, GLP-1 que se han mostrado para regular la toma de comida?” dice a Schmidt, cuya cita primaria está en la escuela de enfermería de Penn.

El equipo de investigación consiguió su respuesta de un experimento simple con un modelo animal de la rata: La sangre drenada después de 21 días de admisión de la cocaína reveladores disminuyó los niveles de la hormona GLP-1. Aunque las células primarias que sintetizan y liberan esta hormona se encuentran en el intestino delgado, hay también una fuente en el cerebro llamado el solitarius del tractus del núcleo.

“Conocer todo el esto nos consiguió interesados en GLP-1,” Schmidt dice. “Lo hace real juego un papel en la modulación de comportamientos cocaína-mediados?”

De allí, el equipo de investigación se dirigió hacia adentro en los receptores GLP-1 y las drogas que las activan, qué se conocen como agonistas del receptor. Para probar la eficacia de las medicaciones en la pregunta, Schmidt y los colegas utilizaron un modelo animal de la recaída con las ratas. Por un período de tres semanas, las ratas podrían prensar una palanca para las infusiones intravenosas de la cocaína tan con frecuencia como desearon. Por término medio, los animales uno mismo-administraron 28 infusiones de la cocaína cada día.

Los científicos entonces intercambiaron fuera la cocaína por salino, llevando a un período del repliegue. Palanca-prensando los regímenes caídos importante.

“En ese momento, considerábamos consumo de drogas ser extinguidos,” Schmidt dice. “Entonces reinstalamos droga-buscar re-exponiendo las ratas a la droga sí mismo o a las señales de entrada emparejadas con la droga durante la fase de la autoadministración, como una luz en la cual viene cuando la palanca consigue prensada.”

Las ratas deprimieron de nuevo la palanca a las altas tasas, una indicación que buscaban la droga--relacionado con la recaída en un ser humano que es adicto.

Los investigadores después pretrataron los animales con una de las drogas aprobadas por la FDA previstas para el tratamiento de la diabetes y de la obesidad, Exendin-4, para determinar si puede ser que reduzca o ciegue en conjunto cocaína-buscar. Los resultados mostraron una disminución importante de droga-anhelar y - buscando, después de una inyección aguda de la cocaína y de nueva exposición a las señales de entrada ambientales durante repliegue.

“Esto nos informa que Exendin-4 puede cegar los efectos de la cocaína sí mismo pero también condicionar los estímulos emparejados previamente con cocaína,” las notas de Schmidt. “Esto era realmente emocionante porque es la primera demostración que el sistema GLP-1, y las drogas que apuntan este sistema, podría potencialmente desempeñar un papel importante en buscar y recaída de la cocaína. El otro aspecto realmente interesante de éstos estudia es las dosis.”

Los agonistas del receptor GLP-1 se saben para causar náusea y vomitar a las altas tasas bonitas en los pacientes diabéticos y obesos que los utilizan, así que Schmidt y los colegas quisieron asegurarse de que la razón de una disminución de cocaína-buscar no era de los animales que estaban enfermos. Determinaron las dosis de que redujo el cocaína-buscar y no produjeron efectos nocivos. Un experimento de la continuación que infundió el agonista GLP-1 directamente en el cerebro replegó las conclusión. Tomadas juntas, estas conclusión indican que las dosis inferiores de un agonista del receptor GLP-1 pueden reducir selectivamente el cocaína-buscar sin causar náusea.

Como paso final, los investigadores aislaron el camino del cerebro capaz de reforzar la transmisión de señales GLP-1, usando un tinte fluorescente para rastrear donde las drogas entraron real en la carrocería después de que los administraran.

“Hemos mostrado por primera vez que la transmisión de señales central GLP-1 desempeña un papel importante en cocaína-buscar,” a Schmidt explicamos. “Hemos determinado dosis sistemáticas e intracraneales de los agonistas del receptor GLP-1 que reducen el cocaína-buscar y no producen efectos nocivos, y pensamos que si usted aumenta la transmisión de señales GLP-1 en el cerebro generalmente usted puede reducir el cocaína-buscar en ratas y, potencialmente, recaída anhelar-inducida en seres humanos.” Para comenzar a probar esto, las personas de Schmidt están colaborando con los investigadores en la Universidad de Yale para revisar la eficacia de estas drogas en una población de seres humanos enviciados a la cocaína.

Más allá de ese, Schmidt dice que él está esperanzado estos resultados tiene potencial para las drogas del abuso más allá de la cocaína, también. Sin embargo, él agrega, mucho más investigación es necesario antes de esto puede ser declarado concluyente. “Hay mucho nosotros no sabe sobre el sistema GLP-1 en el cerebro,” él dice. ¿“Cuál es el conjunto de circuitos exacto en el cerebro? ¿Está esta transmisión de señales lo mismo que qué media la toma de comida o es él ligeramente diferente? ¿La cocaína la cambia de manera? Estamos trabajando en ése.”