Las señales bacterianas son cruciales al revelado del myeloproliferation pre-leucémico, demostraciones del estudio

Un nuevo estudio de los investigadores del remedio de la Universidad de Chicago muestra que las señales bacterianas son cruciales al revelado de una condición del precursor a la leucemia, que puede ser inducida rompiendo la barrera intestinal o introduciendo una infección bacteriana.

El más de 15 por ciento de gente sobre la edad de 60 desarrolla TET2 (mutaciones del dioxygenase del methylcytosine del tet 2) en las células madres hematopoyéticas, que dan lugar a otros glóbulos. Éstos se conocen como mutaciones somáticas porque no se heredan, sino que por el contrario ocurren por casualidad con edad. Estas mutaciones se pasan adelante a la progenie de la célula transformada durante la división celular y ponen a estos pacientes en riesgo de cánceres de sangre.

La mutación TET2 da a células madres hematopoyéticas una ventaja competitiva sobre otras, así que comienzan a proliferar y a componer un mayor porcentaje de las células que sienten bien a glóbulos blancos. Ésta es una condición conocida como hematopoyesis clónica del potencial indeterminado, o VIRUTA. Sin embargo, los gatillos que llevan a la progresión de VIRUTA a una condición del precursor al myeloproliferation pre-leucémico llamado leucemia son desconocidos.

El nuevo estudio, publicado el 16 de mayo de 2018 en naturaleza, muestra que la progresión de la VIRUTA al myeloproliferation pre-leucémico es relacionada en señales bacterianas de las bacterias normalmente presentes en la tripa que se extiende a los órganos periféricos. Los autores estudiaron los ratones de Tet2-deficient, que fueron mostrados para desarrollar leucemia con edad. Sin embargo, porqué solamente un subconjunto de estos ratones se convierte la leucemia no era entendida.

El estudio demostró que la baja de la expresión TET2 lleva a los defectos en la barrera intestinal, permitiendo las bacterias que viven en la tripa para extenderse en la sangre y los órganos periféricos. La extensión de bacterias lleva a la baja de las moléculas inflamatorias en la sangre, que a su vez ascienden la proliferación de las células madres hematopoyéticas que faltan la expresión TET2. Esto fija el escenario para el myeloproliferation pre-leucémico.

Los “años antes de que un paciente desarrolle el cáncer, hay cambios suceso en el fondo. Todavía aparecen sanos hasta que alcancen un punto que inclina,” dijeron a Bana Jabri, Doctor en Medicina, doctorado, profesor y vicepresidencia para la investigación en el departamento del remedio en UChicago y del autor mayor del estudio. “Tenemos técnicas para determinar a esos pacientes, y ahora con este papel que sabemos que las señales bacterianas son dominantes en impulsar la enfermedad.”

Una conexión a las bacterias que vagan

Los médicos han desarrollado ya las herramientas genéticas de la investigación para determinar a pacientes con la VIRUTA y para vigilarlos, pero es desconocida porqué algo continúa desarrollar el myeloproliferation pre-leucémico y no lo hacen otras. El nuevo estudio sugiere que las bacterias equivocadas de la tripa desempeñen un papel.

Las deformaciones normalmente comunes de bacterias, tales como lactobacilo, residen feliz en la tripa y no pueden pasar a través de la barrera intestinal. El equipo de investigación, llevado por los escolares postdoctorales Marlies Meisel de UChicago, doctorado, y Reinhard Hinterleitner, doctorado, vio que los ratones con los signos del myeloproliferation pre-leucémico también tenían bacterias de la tripa que fueron desplazadas, o en lugares no deben ser, como la sangre y el bazo. Estos ratones también habían elevado niveles de una proteína inflamatoria llamada interleukin-6 (IL-6) producido por las células inmunes en respuesta a bacterias desplazadas.

La avería de la barrera intestinal se puede causar por una infección gastrointestinal severa. En este caso, sin embargo, no había patógeno que causaron tal infección. En lugar, los investigadores creen que las mutaciones TET2 también causan la disfunción en la barrera intestinal, permitiendo que las bacterias de la tripa desplacen.

Esta combinación de factores fija el escenario para la leucemia potencial si las células acumulan mutaciones más somáticas. Sin embargo, los investigadores mostraron que puede haber maneras de intervenir. Los antibióticos y el bloqueo de las señales IL-6 invirtieron el estado del myeloproliferation pre-leucémico en los ratones que desarrollaron síntomas. También, los ratones libres de gérmenes con las mutaciones TET2 no desarrollaron los síntomas, más futuros subrayando el requisito que las bacterias necesitan estar presente para impulsar el revelado de la leucemia.

La investigación genética puede descubrir las mutaciones TET2 y los signos tempranos de cambios en células madres hematopoyéticas 10 a 15 años antes de que el cáncer se convierte. Esto significa que los tratamientos para cegar las señales bacterianas podrían invertir el myeloproliferation pre-leucémico y limitar el riesgo para desarrollar el cáncer.

Jabri dijo que el paso siguiente es conducto estudios en seres humanos para considerar si los pacientes con la VIRUTA y el myeloproliferation pre-leucémico también tienen signos del desplazamiento bacteriano. Entonces, las juicios clínicas podrían probar si los tratamientos que apuntan las señales aberrantes IL-6 en respuesta a bacterias pueden invertir su curso.

Jabri y el hematólogo Lucy Godley, el Doctor en Medicina, el doctorado, el profesor de medicina en UChicago y otro colaborador en el papel, están continuando estudiar estos eslabones entre las señales bacterianas y el myeloproliferation pre-leucémico en seres humanos. Combinado con tecnología genética cada vez más exacta de la investigación, esto podía llevar a los nuevos medios de prevenir leucemia.

“Habría un nuevo equipo entero de maneras de seguir a estos pacientes y ver si hay signos del desplazamiento bacteriano,” dijeron. “Una vez que vemos anomalías en la sangre podemos ahora pensar en la intervención y la inversión de ella.”

Fuente: https://www.uchicagomedicine.org/cancer-articles/bacterial-signals-set-the-stage-for-leukemia