Demostraciones del estudio cómo el consumo del moderado de alcohol puede proteger el corazón

Por lo menos 20 años, investigación han mostrado eso para mucha gente, el consumo moderado de alcohol puede proteger el corazón, pero la razón de esto es mal entendida.

Un estudio conducto en la universidad del instituto de la ciencia biomédica de São Paulo (ICB-USP) en el Brasil sugiere que este mecanismo cardioprotective se puede asociar a la activación de ALDH2 (aldehido dehydrogenase-2), una enzima mitocondrial que ayude libre el organismo de los subproductos tóxicos de la digestión del alcohol y de un tipo de molécula reactiva producido en células del corazón cuando ella sufre daño importante, tal como eso causada por un ataque del corazón.

“Nuestros datos sugieren la exposición moderada a la tensión de menor importancia de las causas del etanol en células del corazón pero no bastante matarles. La transmisión de señales intracelular se reorganiza como consecuencia, y las células del corazón crean eventual una memoria bioquímica para proteger contra la tensión, también conocida como precondicionando. Cuando las células se someten a un de alto nivel de la tensión, saben tratar de él,” dijo a Julio Cesar Batista Ferreira, profesor en el departamento de la anatomía de ICB-USP e investigador principal para el proyecto de investigación, que fue soportado por el asiento de investigación de São Paulo - FAPESP.

Los investigadores brasileños están trabajando en colaboración con científicos en la Universidad de Stanford en los Estados Unidos. Los resultados recientes obtenidos durante la investigación postdoctoral de Cintia Bagne Ueta se han publicado en la investigación cardiovascular.

Para estudiar los efectos cardioprotective del alcohol en el nivel celular, los investigadores simularon una condición similar al infarto del miocardio en los corazones del ratón mantenidos activos un sistema artificial. En este ex vivo modelo, el corazón continúa batir fuera de la carrocería por varias horas mientras que siendo inundado con una solución oxigenada y alimento-enriquecida.

Los científicos entonces simularon una condición clínica conocida como daño de la isquemia-reperfusión interrumpiendo el flujo del oxígeno y de los alimentos al corazón por 30 minutos. Cuando el flujo fue recomenzado, el corazón comenzó a batir otra vez despacio, y después de una hora, los investigadores fijaron el daño. En este modelo, los aproximadamente 50% de células cardiacas mueren por término medio a menos que haya algún tipo de intervención.

La “falta de oxígeno era considerada la causa principal del daño, pero la investigación ha mostrado que durante isquemia, las células cambian su metabolismo e incorporan una clase de estado inactivo. Cuando se desbloquea la arteria [reperfusión], el tejido se inunda con los alimentos y el oxígeno, y los colapsos del metabolismo de la célula,” Ferreira explican.

En respuesta a la tensión, las células cardiacas producen una gran cantidad de 4-HNE (4-hydroxy-2-nonenal), un aldehido reactivo que sea superior tóxico y destruya las estructuras celulares esenciales.

La enzima mitocondrial ALDH2 libra normalmente el organismo de aldehidos acumulados - 4-HNE en células cardiacas esfuerzo y el acetaldehído resultando de avería del etanol en el hígado después de un combate de la consumición.

En la investigación anterior, sin embargo, el grupo de Ferreira en colaboración con colegas en Stanford llevó por Daria que Mochly-Rosen mostró que la actividad ALDH2 durante el proceso de la isquemia y de la reperfusión fue reducida importante. Estas conclusión fueron publicadas en remedio de la ciencia y gorrón de translación de la circulación.

“La cantidad de 4-HNE llega a ser tan grande dentro de las células cardiacas que termina hacia arriba atacar la enzima ALDH2, que debe metabolizarlas,” Ferreira dijo.

“En nuestro nuevo estudio, observamos que la actividad ALDH2 en el corazón expuso al etanol antes de daño de la isquemia-reperfusión seguía siendo igual a ésa considerada en un corazón sano. Creemos la tensión causada por una dosis moderada de las hojas del etanol una memoria y que la célula aprende mantener ALDH2 más activo,” agregó al coordinador de la investigación FAPESP-financiada.

Cinco grupos

Los ratones fueron divididos en cinco grupos para explorar los mecanismos que eran la base del efecto cardioprotective observado. Los corazones en el grupo de mando no sufrieron ningún daño y no recibieron ningún tratamiento o intervención. Los corazones en el segundo grupo fueron sometidos a la isquemia y a la reperfusión, perdiendo el aproximadamente 50% de sus células como consecuencia.

En el tercer grupo, antes de inducir el daño isquémico, los investigadores expusieron los corazones extraídos de los ratones machos al etanol por diez minutos, en una dosis equivalente a dos vasijas de cerveza o de dos cristales de vino para un hombre medio. La dosis fue ajustada según Massachusetts de cada animal.

“Nos esforzamos para seguir la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (WHO), que es hasta una dosis por el día [18 gramos de alcohol] para las mujeres y hasta dos dosis por el día para los hombres. En el caso de ratones, era alrededor 50 millimolar,” Ferreira explicó.

Los corazones fueron lavados por diez minutos para quitar el alcohol sobrante, y el flujo del oxígeno y de los alimentos entonces fue interrumpido, en cuanto al grupo dos. Un análisis realizó aproximadamente una hora después de la reperfusión mostró que habían muerto el solamente 30% de las células. Es decir el daño fue reducido por el casi 60% en comparación con el grupo dos. También, el estudio FAPESP-soportado encontró que la actividad ALDH2 era dos veces más alta que en el grupo y el equivalente no tratados al nivel medido en el grupo de mando, que no fue sometido al insulto.

En el cuarto grupo, los corazones fueron tratados con etanol y expuestos a una droga que inhibe la actividad ALDH2. En este caso, el índice de muerte celular subió a partir la 50% al 80%, confirmando que la protección ofrecida por el etanol depende de hecho de la acción de esta enzima.

El quinto y pasado grupo consistió en corazones de ratones con una mutación en el gen que codificaba ALDH2 que redujo la actividad enzimática por el casi 80%. Mientras que Ferreira explicó, los ratones genético fueron modificados para simular esta mutación, que es muy común entre seres humanos de ascendencia asiática del este y afecta sobre 500 millones de personas de por todo el mundo.

“En este grupo, cuando expusimos los corazones al etanol, el daño causó por isquemia y la reperfusión era mayor,” él dijo. “El índice de muerte celular subió a partir la 50% al 70%. Sin embargo, cuando tratamos los corazones de este grupo con Alda-1, una droga experimental que activa ALDH2, cayó hasta el 35%.”

El tratamiento con Alda-1 no fue encontrado para beneficiar a los corazones de ratones sin la mutación de gen ALDH2 cuando estaba expuesto al etanol. “Esto lo sugiere que la droga experimental y el alcohol actúen en el mismo mecanismo molecular para activar ALDH2,” agregó.

Alda-1 ha terminado juicios clínicas de la fase I en los E.E.U.U. y se clasifica como caja fuerte para el uso en seres humanos sanos. En una nueva fase de las juicios debidas comenzar pronto, será administrado a los pacientes con enfermedad cardíaca.

Papel de la DNA

Ferreira drenó un paralelo entre el consumo regular de pequeñas cantidades de alcohol de los seres humanos y los resultados observados en los corazones de los ratones tratados con etanol en el laboratorio.

“Sin embargo, que toda depende de la DNA de la gente,” él esfuerzo. “El acetaldehído que resulta de digerir el etanol puede proteger la mayoría de la gente si se produce una pequeña cantidad, solamente la puede también maximizar el daño hecho por un ataque del corazón en un individuo con la mutación de gen ALDH2. Es fácil determinar a esta gente. Después de un cristal de cerveza, consiguen vaciados y se quejan de un dolor de cabeza. Su resistencia al alcohol no perfecciona en un cierto plazo.”

El daño del corazón se puede también exacerbar si se consume una gran cantidad de alcohol, Ferreira advirtió, como ésta da lugar a la producción excesiva de acetaldehído y hace el limpiamiento realizado normalmente por ALDH2 mucho más difícilmente.

“El grupo trató con la droga de ALDH2-inhibiting [en cuál alcanzó el índice de muerte celular el 80%] imitó qué suceso cuando una persona bebe demasiado pesado. La parte dura está estableciendo la dosis segura para cada uno individual. Hay muchas variables que afectan a la digestión del alcohol,” Ferreira dijo.

Los investigadores en ICB-USP ahora están intentando entender cómo la presencia de acetaldehído que resulta de la metabolización del alcohol en células del corazón crea la memoria que mantiene ALDH2 más activo. La idea es desarrollar una droga que imite el efecto beneficioso del etanol sin exponer al individuo a los riesgos tales como dependencia química.

“Alda-1 es un candidato posible, pero más juicios para garantizar su seguro y eficacia en seres humanos son necesarias,” Ferreira dijo.

Fuente: http://agencia.fapesp.br/28050