Estudie las indirectas en las ventajas de las intervenciones de la forma de vida en reducir riesgo de la demencia

No hay tratamiento con todo para la demencia; pero un día, un médico de cabecera podría prescribir una dieta específica, un régimen del ejercicio, lecciones de la música o de lenguaje, o los grupos de discusión documentales como tratamientos para rechazar la enfermedad.

Los investigadores canadienses están reclutando a más viejos adultos a través de Toronto y de Montreal para explorar las ventajas de diversos tipos de intervenciones del entrenamiento y de la forma de vida del cerebro para dos juicios clínicas.

Los investigadores de Baycrest están desempeñando un papel determinante en estos estudios, que son parte del trabajo que es hecho por el consorcio canadiense en Neurodegeneration en el envejecimiento (CCNA), una iniciativa a escala nacional reuniendo sobre 400 clínicos e investigadores en Canadá para acelerar progreso en enfermedades neurodegenerative relativas a la edad.

“Pues la búsqueda de los investigadores para entender mejor enfermedades neurodegenerative como demencia y para desarrollar los tratamientos apropiados, pruebas sugiere cada vez más que los cambios a la forma de vida de una persona podrían reducir su riesgo de desarrollar el desorden,” dice al Dr. Nicole Anderson, científico mayor en el instituto de investigación de Rotman de Baycrest (RRI), el investigador de Baycrest del guía en el entrenamiento cognoscitivo y la juicio clínica del ocio que empeña, y el líder de personas de la juicio clínica en una intervención de la nutrición, del ejercicio y de la forma de vida.

Manteniendo el cerebro desafiado para tirante sano

Los estudios numerosos han mostrado que más viejos adultos que han perseguido una educación más alta y que empeñan a carreras y a aficiones mentalmente estimulantes poseen un más poco arriesgado de la disminución y de la demencia cognoscitivas.

Esta juicio próxima de CCNA será el primer estudio para comparar las subsidios por enfermedad del cerebro del entrenamiento cognoscitivo y su puesta en vigor en tres tipos que empeñan de pasatiempos, las lecciones de la música y de lenguaje, y los grupos de discusión documentales.

“Los individuos cognoscitivos del estímulo reciben en su curso de la vida aumentan la elasticidad del cerebro contra los efectos perjudiciales de la neuropatología demencia-relacionada,” dice al Dr. Anderson, que es también profesor adjunto de la psicología y de la psiquiatría en la universidad de Toronto. “En ausencia del tratamiento, necesitamos pensar en maneras de proteger nuestra salud del cerebro anterior y de aumentar este factor protector, conocido como reserva cognoscitiva, como manera potencial de prevenir la enfermedad de Alzheimer.”

Su cerebro es lo que usted come (y haga)

El ejercicio no sólo reduce el riesgo de la demencia de una persona, hay evidencia de que puede también perfeccionar la memoria y las habilidades de pensamiento de una persona e incluso invertir algo del daño hecho al cerebro durante el envejecimiento o de desordenes del cerebro.

“Nuestras formas de vida del teleadicto son malsanas para nuestros cerebros,” dice al Dr. Carol Bosque verde, experto de la salud de la nutrición y del cerebro y científico del mayor en el RRI. La “actividad física no sólo ayuda con el incremento de nuevas neuronas, él también ayuda a esas células para llegar a ser integradas en las redes del cerebro de una persona, que entonces se utilizan para terminar tareas diarias.”

Mientras tanto, la consumición sana se ha mostrado para ayudar a gente a conservar la función cognoscitiva y reducir su riesgo de la demencia, agrega al Dr. Bosque verde, que está llevando la juicio clínica que explora la eficacia de una intervención combinada de la dieta y del ejercicio. La “gente podría cosechar mayores subsidios por enfermedad del cerebro cuando estos cambios de la forma de vida se emparejan juntos, comparado a cada factor de la forma de vida en sus los propio,” dice al Dr. Bosque verde.

Los investigadores están buscando a participantes entre las edades de 60 a 85 quién tienen preocupaciones por memoria decreciente o habilidades de pensamiento. Los participantes de la investigación necesitarían estar disponibles para participar en intervenciones en los sitios específicos del hospital, incluyendo Baycrest, y querer experimentar una evaluación médica completa, incluyendo imágenes cerebrales.

Fuente: https://www.baycrest.org/