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Desordenes del control de impulsos encontrados para ser más común en la gente que toma las drogas de Parkinson

En un cierto plazo, la mitad de la gente que toma ciertas drogas para la enfermedad de Parkinson puede desarrollar desordenes del control de impulsos tales como juego, compras o consumición obligatorias, según un estudio publicado en la aplicación en línea del 20 de junio de 2018 la neurología®, el gorrón médico de la academia americana de neurología.

En Parkinson, una substancia química vital en el cerebro llamó la dopamina que regula el movimiento se reduce gradualmente. Tratan a Parkinson con el levodopa, que convierte a la dopamina en el cerebro, o con los agonistas de la dopamina, que funcionan activando los receptores de la dopamina.

“Nuestro estudio sugiere que los desordenes del control de impulsos sean aún más comunes que pensamos en la gente que toma los agonistas de la dopamina,” dijimos el estudio autor Jean Christophe Corvol, Doctor en Medicina, del instituto del cerebro y de la espina dorsal del ICM; Hospital de Pitié Salpêtrière, ayuda Publique-; Hôpitaux de París, universidad de Sorbonne en París, Francia. “Estos desordenes pueden llevar a los problemas financieros, legales y sociales y psicológicos serios.”

El estudio implicó a 411 personas que habían sido diagnosticadas con la enfermedad de Parkinson por cinco años o menos quién fueron seguidas para un promedio de cerca de tres años. Preguntaron los participantes en entrevistas acerca de desordenes del control de impulsos tales como comportamientos obligatorios de las compras, de la consumición, del juego o sexual.

El cerca de 87 por ciento de los participantes había tomado un agonista de la dopamina por lo menos una vez. Al principio del estudio, el 20 por ciento de los participantes tenía un desorden del control de impulsos, con el 11 por ciento teniendo problemas de la consumición del compulsive o de la borrachera, comportamientos sexuales obligatorios del 9 por ciento, el 5 por ciento de compras obligatorias y 4 por ciento de juego obligatorio. El seis por ciento de gente tenía más de un desorden del control de impulsos.

De las 306 personas que no tenían desordenes del control de impulsos al inicio del estudio, 94 personas desarrollaron un desorden durante el estudio, para una incidencia acumulativa de cinco años total del 46 por ciento. Para la gente que nunca había tomado los agonistas de la dopamina la incidencia de cinco años era el 12 por ciento, comparado al 52 por ciento para los que habían utilizado nunca las drogas. La incidencia anual media era 26 por 1.000 personas-año en la gente que nunca tomó las drogas, comparada a 119 por 1.000 personas-año en los que habían tomado las drogas.

“Estos desordenes pueden ser desafiadores para que los neurólogos descubran,” dijo a Laura S. Boylan, Doctor en Medicina, de la universidad de Nueva York en Nueva York, NY, y una persona de la academia americana de neurología, que escribió un editorial que acompañaba el artículo. La “gente pudo estar avergonzada informar a su doctor sobre sus problemas, ella puede pensar que estas entregas no están relacionadas con su enfermedad de Parkinson, o pueden ni siquiera considerar los desordenes un problema. El más, como tiempo de los doctores para encontrar con a cada paciente consigue más corto y más corto, sacar a colación temas delicados consigue más difícilmente y más difícilmente.”

Los investigadores también encontraron que con dosis más altas de las drogas y de tomarlas por periodos de tiempo más largos, la gente era más probable desarrollar desordenes del control de impulsos. El pramipexole y el ropinirole de las drogas fueron asociados al riesgo más alto de desarrollar los desordenes.

Siguieron a un total de 30 personas con los desordenes del control de impulsos que pararon el tomar de los agonistas de la dopamina durante el estudio. Los desordenes pararon en un cierto plazo, con la mitad de la gente no más que tenía entregas después de un año.

Una limitación del estudio era que porque los participantes eran relativamente jovenes, con una edad media de 62, y una gente más joven es más probable ser dada los agonistas de la dopamina y tener desordenes del control de impulsos, es posible que el índice del acontecimiento de estos desordenes podría ser sobrestimado.

Fuente: https://www.aan.com/PressRoom/Home/PressRelease/1655