La reacción del cerebro a los estímulos del gusto podía desempeñar papel en impulsar anorexia nerviosa

Los investigadores en la universidad del campus médico de Colorado Anschutz han encontrado que la reacción del cerebro a los estímulos del gusto está conectada a la alta ansiedad y a una impulsión para la delgadez que podría desempeñar un papel en impulsar anorexia nerviosa.

El estudio fue publicado la semana pasada en la psiquiatría del JAMA del gorrón.

Los investigadores, llevados por el Dr. Guido Frank, Doctor en Medicina, profesor adjunto de la psiquiatría y neurología en la universidad de la Facultad de Medicina de Colorado, vigilaron a un grupo grande de pacientes con anorexia nerviosa mientras que probaban el azúcar durante imágenes cerebrales.

Encontraron que su reacción del cerebro era más alta que ésas en el grupo de mando, representando un marcador biológico para la enfermedad. Al mismo tiempo, esta reacción del cerebro fue relacionada con la alta ansiedad y menos el avance de peso para ésos que eran tratados para la anorexia nerviosa.

Frank encontró que como estos pacientes restringió su dieta, un circuito de la recompensa del cerebro asociado a la dopamina del neurotransmisor llega a ser más activo pero también acciona ansiedad. Esto hace la evitación de la comida peor y perpetúa la enfermedad a menudo mortal.

“Cuando usted pierde el peso su reacción de la recompensa del cerebro sube,” dijo a Frank. “Pero en vez de impulsar la consumición, creemos eleva la ansiedad en anorexia nerviosa, que hace que quieren restringir más. Esto se convierte en entonces un ciclo vicioso.”

Usando exploraciones de cerebro, los investigadores examinaron a 56 adultos adolescentes y jovenes femeninos con anorexia nerviosa entre las edades de 11 y 21 y 52 participantes sanos del mando de la misma edad. Todo docta asociarse colorearon formas con conseguir o no conseguir una solución azucarada. A veces cuando contaban con el azúcar no consiguieron nada, y a veces cuando no contaban con el azúcar que lo recibieron.

Ésos con el trastorno alimentario respondieron más fuertemente a conseguir inesperado o a no conseguir del agua de azúcar, quizás debido a la baja de la dopamina.

Los investigadores encontraron que cuanto más alta es la reacción del cerebro, más alta es la evitación del daño en ésos con anorexia nerviosa era. La evitación del daño es una dimensión de la ansiedad para la preocupación y el fearfulness excesivos. En estos pacientes, activa la impulsión para la delgadez y fomenta el descontento de la carrocería.

Frank descubrió que cuanto más alta es la reacción del cerebro, más inferior es el avance de peso durante el tratamiento.

Esta reacción de la recompensa del cerebro actuaba en el hipotálamo, que estimula la consumición, en el grupo de la anorexia nerviosa. Los investigadores presumieron que esto podría permitir reemplazar y mantener lejos señales de comer.

“Una reacción de sistema aumentada de la recompensa de la dopamina es una adaptación al hambre,” el estudio dijo. Los “individuos vulnerables a la anorexia nerviosa que se convertía podrían ser determinado sensibles a la restricción de la comida y a las adaptaciones de la reacción de la recompensa durante el período del revelado [de la mediados de-adolescencia].”

Según Frank, el comportamiento de la anorexia nerviosa podía alterar los circuitos del cerebro y afectar su gusto-recompensa que tramitaba mecanismos. Los que están preocupadas ya de forma y de peso hacen aún más en cuestión. Y una reacción fuerte que dice que “introdúzcame” pudo ser de forma aplastante y acciona más restricción de la comida en vez de la consumición.

El estudio observó que mientras que la mayoría de la gente tiene gusto de cosas azucaradas, ésos con el socio de los trastornos alimentarios el gusto con avance de peso e intento para evitarlo. Frank encontró que la activación del cerebro entre el grupo de la anorexia fue conectada inverso con cualquier experiencia agradable de comer el azúcar.

“Nuestros datos mencionan la posibilidad que condicionaron al gusto dulce y pudieron haber desarrollado a los adolescentes con anorexia nerviosa en este estudio negativo una asociación inversa con la baja de la dopamina a través del conjunto de circuitos más grande de la recompensa (del cerebro),” el estudio dijeron.

Frank cree que estos discernimientos podrían llevar a los nuevos tratamientos para los trastornos alimentarios.

“Espero que poder utilizar estas conclusión para manipular estos biomarkers y diseñar mejores tratamientos para esta enfermedad a menudo-mortal,” él dijo.