Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

El estudio clínico sugiere la nueva dirección del tratamiento para el cáncer de cabeza y cuello en fumadores pesados

Los pacientes con mayor de 10 cargan/historia del año de fumar tienden a desarrollar una forma especialmente peligrosa de la culata de cilindro y el cáncer squamous de la célula del cuello (HNSCC) para el cual el pronóstico sigue siendo pobres y tratamientos ha cambiado poco durante las últimas dos décadas. Sin embargo, los resultados recientes de la juicio clínica de la fase 1 del grupo del cáncer de cabeza y cuello en la universidad del centro del cáncer de Colorado sugieren una nueva dirección posible para estos pacientes. La juicio primero-en-humana del olaparib oral del inhibidor de PARP, con el cetuximab y la radiación antis-EGFR de la droga, llevados a supervivencia de dos años del 72 por ciento en 16 pacientes en la juicio, comparada con una tasa de supervivencia de dos años prevista del cerca de 55 por ciento para el tratamiento de la asistencia estándar.

“Colorado asciende la innovación, y esta juicio era ciertamente innovadora cuando fue diseñada por nuestro grupo,” dice el investigador del centro de David Raben, del cáncer del Doctor en Medicina, del CU y al profesor en el departamento de Facultad de Medicina del CU de la oncología de la radiación. “Mucho haber va a Antonio Jimeno, Doctor en Medicina, el doctorado que era muy de apoyo de esta idea y movimiento ayudado este delantero junto con el Dr. Sana Karam y el Dr. Daniel Bowles.”

El cetuximab de la droga apunta la transmisión de señales del receptor de EGF (EGFR) y mientras que ganó la aprobación del FDA en 2006 para el uso contra los cánceres de cabeza y cuellos sobre-que expresaban EGFR, Raben declaró que hay margen de mejora importante.

“Que es donde vienen el olaparib y la radiación hacia adentro,” él dice. Hace “diez años, estaba en un sabático del CU, trabajando para AstraZeneca en Inglaterra. Y recuerdo llevar el tren de Manchester Cambridge para aprender sobre esta nueva droga de una pequeña compañía de Biotech llamada Kudos Pharmaceuticals. Era un PARP-inhibidor, significado para guardar las células de reparar la DNA dañada. Ésa es la droga que ahora llamamos el olaparib.”

Temprano en el revelado, la droga había mostrado actividad notable en mujer con mutaciones de BRCA, “solamente quisimos saber si trabajó en otras enfermedades donde no estaba la historia BRCA,” Raben dice.

Olaparib inhibe la acción de una enzima conocida como PARP, que es importante para la reparación de la DNA. HNSCC en fumadores pesados tiende ya a llevar una carga pesada del daño de la DNA. Y la radiación crea daño adicional de la DNA. Cuando los nixes del olaparib la capacidad de estos cánceres de reparar la DNA, él pueden activar pasado de las células cancerosas el punto que inclina del daño y en muerte celular. De esta manera, la inhibición de PARP y la radiación pueden ser sintetizadamente mortíferas, significando que juntas explotan deficiencias en defectos de gen que ésa lleva a la muerte celular aumentada.

De hecho, el trabajo de laboratorio de los colegas del centro de Raben y del cáncer del CU incluyendo el Doctor en Medicina, el doctorado, Barb Frederick, el Ph.D., y Ariel Hernández de Xiao-Jing Wang, entre otros, muestra que los inhibidores de PARP como olaparib pueden también amplificar los efectos de drogas antis-EGFR como cetuximab.

“La aproximación tradicional contra esta clase de cáncer utiliza la quimioterapia del cisplatin junto con la radiación. Había visto datos que sugería que la combinación del cisplatin y del olaparib pudo ser demasiado tóxica en los hemogramas de los pacientes. Nuestras personas exploraron tan este enfoque alternativo que esperábamos ofreceríamos un tratamiento apuntado en este grupo pobre del pronóstico,” Raben dice.

Además de resultados prometedores de la supervivencia, la juicio refuerza la demostración del trabajo anterior esa los enfermos de cáncer que continúan fumar mientras que reciben el tratamiento tienden a irse peor que los que salgan.

“No hicimos selección de la cereza nuestros pacientes para esta juicio. Todos eran fumadores pesados, muchos eran bebedores pesados, T-escenarios avanzados, y algunos continuados para fumar durante el tratamiento. La gente que continuó el fumar era las que hicieron el peor,” Raben dice.

Sin embargo, la ventaja de la supervivencia de la juicio vino con los efectos secundarios adicionales, algunos de los cuales aparecía relativamente atrasada en el curso de la juicio (que demuestra la importancia de la continuación a largo plazo para los pacientes en fase de la radiación I estudia).

“Vimos un aumento en la toxicidad de la piel, que no era inesperada, y aprendimos que cuando usted combina el olaparib con la radiación, usted necesita quizás un décimo de la dosis que usted al usar el olaparib solamente,” Raben dice. La mayoría de los efectos secundarios comunes incluyeron el dermatitis (el 39 por ciento) y el mucositis (el 69 por ciento). Varios pacientes experimentaron fibrosis a largo plazo creciente y una mostró estenosis carótida, aunque Raben señala que algunos efectos secundarios podrían ser debido a la influencia continuada de fumar, también.

“La pregunta ahora es si debemos trasladarnos esta combinación a una fase seleccionada al azar II de ensayo o el uso qué hemos aprendido diseñar nuevas combinaciones,” Raben dice. Por ejemplo, “hay enorme entusiasmo en la comunidad de la oncología para combinar los inhibidores de la reparación del daño de la DNA como olaparib con las drogas que habilitan inmunes, y éste puede reducir toxicidad total más lejos cuando está combinada con o utilizado después de la radiación,” él dice.

O, Raben sugiere que las terapias y las inmunoterapias apuntadas se podrían utilizar anterior en el curso del tratamiento, apuntando a una juicio clínica próxima por el colaborador Sana Karam, Doctor en Medicina, el doctorado, que probará la capacidad de la radiación y de la inmunoterapia de encoger tumores del cáncer de cabeza y cuello antes de cirugía.

“Vemos esta primera juicio como la consolidación de una pequeña instalación. Ahora que ha comenzado a crecer, sus nuevos brazos son como nuevas ideas,” Raben dice. “Esta juicio pone el asiento para las combinaciones de prueba de tratamientos apuntados contra cáncer de cabeza y cuello en fumadores pesados. Esperanzadamente, esta juicio puede también servir como patrón para las plataformas del revelado de la droga de la fase I a través de sitios de la enfermedad en el CU. Con nuestros colegas en el programa de desarrollo de la terapéutica, vemos esta juicio el poner de la base para el revelado de programa Radiación-De desarrollo de la terapéutica de la fase un I nuevo, independiente económicamente. Eventual, esperamos que uno de estos “se ramifique” de la investigación lleve a un nuevo paradigma para esta población que lo necesite desesperadamente.”

Fuente: http://www.coloradocancerblogs.org/phase-1-trial-results-suggest-new-direction-for-heavy-smoking-head-and-neck-cancer-patients/