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Las estrategias apuntadas y sobre la base de la población pueden llevar para mejorar mando de la hipertensión

La hipertensión, o la tensión arterial alta, es el factor de riesgo de cabeza para la enfermedad cardíaca, y las mejorías en las estrategias apuntadas y sobre la base de la población para el mando de la presión arterial pueden llevar para mejorar la prevención y el mando de la hipertensión, según un papel de revista publicado hoy en el gorrón de la universidad americana de la cardiología. Este papel es parte de una serie de la promoción de la salud de la ocho-pieza donde cada papel se centrará en un diverso factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular.

La incidencia de la hipertensión global es alta y continúa aumentar. La tensión arterial alta se asocia a un riesgo creciente de recorrido, de enfermedad cardíaca isquémica, de paro cardíaco y de enfermedad vascular del noncardiac, así como de otras condiciones.

La “hipertensión se causa por una combinación de genético, los determinantes ambientales y sociales,” dijo a Roberto M. Carey, Doctor en Medicina, profesor de medicina en la universidad de la Facultad de Medicina de Virginia y autor importante del papel. “Mientras que la predisposición genética está sin poder modificarse y transporta riesgo cardiovascular de por vida, el riesgo para la hipertensión es modificable y en gran parte evitable debido a una influencia fuerte por los factores ambientales y de la forma de vida dominantes.”

Los factores modificables de la forma de vida, que se introducen gradualmente en niñez y vida adulta temprana, incluyen ser gordos/obesidad, dieta malsana, alto sodio y admisión inferior del potasio, actividad física escasa y consumo de alcohol. Muchos adultos no cambian su forma de vida después de ser diagnosticado con la hipertensión y el mantenimiento de cualquier cambio se realice que puede ser difícil.

Los determinantes sociales tales como raza y estado socioeconómico son también factores de riesgo para la hipertensión. La tensión arterial alta es más frecuente en poblaciones negras e hispánicas así como áreas geográficas más pobres del área y ciertas tales como los E.E.U.U. del sudeste.

Según los autores, la prevención y el mando de la hipertensión se pueden lograr con estrategias apuntadas y sobre la base de la población. La aproximación apuntada es la estrategia tradicional usada en práctica de la atención sanitaria e intenta lograr una reducción clínico importante en la presión arterial para los pacientes individuales. La estrategia sobre la base de la población apunta lograr las pequeñas reducciones que se aplican al toda la población, dando por resultado un pequeño movimiento hacia abajo en la distribución entera de la presión arterial. Los estudios han mostrado que la aproximación sobre la base de la población puede ser mejor en la prevención de la enfermedad cardiovascular comparada con la estrategia apuntada.

Los factores que previenen mando acertado de la hipertensión incluyen la medición de la presión arterial y diagnosis inexactas de la hipertensión, falta de percatación de la hipertensión y acceso a la atención sanitaria, y tratamiento y mando apropiados de la hipertensión. Los índices inferiores de adhesión de la medicación son también un problema común.

Los “retos a la prevención, a la detección, a la percatación y a la administración de la hipertensión requerirán una aproximación multipronged dirigida no sólo a las poblaciones de alto riesgo, pero también a las comunidades, escuelas, obras y la industria alimentaria,” Carey dijo.

En la revista, los autores discuten el modelo crónico del cuidado, un marco para la atención sanitaria de reajuste y las deficiencias de la dirección en el cuidado de condiciones crónicas tales como hipertensión, que puede ofrecer las estrategias para superar barreras en los niveles del sistema, del médico, del paciente y de comunidad de la salud. Es una sociedad colaborativa entre el paciente, el proveedor y el sistema de la salud que incorpora una aproximación de niveles múltiples para el mando de la hipertensión. El modelo incluye seis dominios--apoyo de decisión, apoyo de autogestión, diseño del lanzamiento, sistemas de información, recursos de la comunidad y sistemas sanitarios--cuáles se han mostrado para llevar a los pacientes activados, las personas responsivas de la atención sanitaria, los servicios médicos y los resultados perfeccionados del tratamiento, y rentabilidad. También reconoce una sociedad colaborativa entre el paciente, el proveedor y las personas del cuidado. Los grupos comunitarios y las organizaciones también desempeñan un papel importante en ofrecer la información de la atención sanitaria y lo soportan a las diversas poblaciones. La salud conectada, tal como telemedicina y teléfono y las intervenciones movibles de la salud pueden también ayudar a entregar cuidado perfeccionado a del mayor número de pacientes con la hipertensión.

El “progreso notable se ha hecho en la comprensión de la presión arterial como un factor de riesgo para la enfermedad cardíaca y las aproximaciones el perfeccionar a la prevención y tratamiento de la hipertensión,” dijo a Carey. “Sin embargo, la investigación adicional es todavía necesaria optimizar el cuidado para estos pacientes.”