El doctor con el síndrome de Guillain Barré se recupera de nuevo a vida normal

Los doctores hacen las cosas más darndest. Tome a la persona que recorrió hasta que Dan Thomas, Doctor en Medicina, en una conferencia, conseguida en la posición lista, y procedida para realizar varias posiciones en cuclillas como Thomas miró, desconcertadas.

El “Dr. Thomas,” su colega que se ponía en cuclillas dijo sobre la vuelta al montante, “tenía Guillain Barré hace tres años, y acabo de querer mostrarle que si usted trabaja difícilmente bastante, usted puede conseguir mejor.”

Ohhh, así que él estaban sobre ese, pensamiento de Thomas. Era un gesto agradable, y de su silla de ruedas el gastroenterólogo de Los Ángeles del hospital de niños ofreció gracias. Thomas podría tocar apenas su dedo a su barbilla, así que él no podría ver suficientemente lejos fuera para imaginarse nunca el hacer de posiciones en cuclillas. Él estaba simplemente en una excursión agradable fuera de su sitio de hospital, de un interruptor del tedio de la rehabilitación y de una ocasión de ensamblar con sus pares.

El tirante tenía razón, aunque. Thomas trabajaría difícilmente, y como consecuencia conseguiría mejor. Pero cuando el tiempo vino para una demostración pública de hasta dónde él había venido, un equipo de posiciones en cuclillas parecería de poca monta al lado de lo que él se estableció para hacer.

¿Guillain Vago-qué?

Dan Thomas sabía que su pozo y éste de la carrocería no era una de sus reacciones usuales. Un rotor de turbina de medio fondo en las personas del carril nacionales del UCLA campeonato-que ganaban 1966, él se había embalado una vez contra Jim Ryun, considerado el más grande de todos los milers americanos. Era contra Ryun que Thomas funcionó con su milla más rápida nunca: 4 minutos, 9 segundos. Su carrocería siempre overachieve, hasta aquí, dejando una conferencia pediátrica de la gastroenterología y de la cirugía, cuando él encontró que él podría conseguir apenas abajo de un tramo de escalones.

Él manejó hacerla a la parte inferior y conseguir en hogar, pero su esposa vio que él luchó para recorrer. Ella preguntó lo que él pensó era incorrecto. Thomas dijo que podría solamente ser una de dos cosas. “Estoy muy, muy cansado y acabo de trabajar demasiado,” él le informó que, “o tengo Guillain Barré.”

Ella contestó la manera tendría más: ¿Usted tiene lo que?

Soldado-yan pronunciado bah-Ray; con un g- duro; suena como algo que se pudo servir en una placa de quesos finos. Pero no sea engañado por la fonética francesa sedosa. Nombrado para los dos médicos que determinaron la enfermedad en 1916, Jorte Guillain y Jean Alejandro Barré, síndrome de Guillain Barré es un desorden autoinmune destructivo en el cual el sistema inmune de la carrocería mauls el sistema nervioso, dañando el embalaje protector de los nervios; vainas llamadas; y rompiendo su capacidad de transportar señales al cerebro. Los efectos de parálisis se asierran al hilo primero en los tramos y, en los casos peores, pueden subir hacia arriba y desbordar la carrocería entera.

Thomas podría aserrar al hilo la parálisis el ascender. Su esposa lo ejecutó a la sala de urgencias en el hospital de USC Verdugo Hills cerca de su hogar en Glendale. Un workup toda la noche; punción lumbar, MRI, drenaje de la sangre y final un electromyogram decisivo, que prueba la conducción del nervio; llevado a la diagnosis él había conjeturado al principio. Él tenía Guillain Barré.

La enfermedad se adelantó de pronto, pero tenía un precursor. Guillain Barré emerge generalmente después de un combate de la gripe o de una infección respiratoria, y Thomas había escogido uno hacia arriba en una travesía a Alaska que él y su esposa habían tomado.

“No me sentía bien,” él dice. “Acabo de aserrar al hilo realmente cansado. Esto continuó para cerca de seis semanas antes de que desarrollé signos de Guillain Barré. En actualidad, tenía un curso y un caso clásicos.”

Obra clásica pero extremo, como pisoteó su sistema nervioso. Cada músculo fue inmovilizado. Él no podría moverse y no podría comer, y en su tercera noche en el ER cuando él no podría respirar, las personas en Verdugo llamaron una clave de la emergencia en él.

“Recuerdo al anesthesiologist susurrado en mi oído, “usted seré ACEPTABLE. Voy a ponerle en un ventilador, “” Thomas dice. “Ella sabía que conocía lo que significó eso.”

Significó eso en su edad, bajo esas condiciones económicas, había una ocasión 50-50 que él no despertaría.

Active, tire, levante; ¡otra vez!

Algunos días después, Thomas salieron en el mejor final de esas probabilidades, despertándose para encontrar que lo habían vuelto a poner a la neurología ICU en el hospital de Keck de USC y que habían sido comenzado en la gamaglobulina intravenosa, una infusión de un centro común potente de los anticuerpos que pueden incapacitar la clase de trabajo interior que ocurra con Guillain Barré, cuando la carrocería festeja en sí mismo.

Thomas pasó dos semanas en ICU, paralizó e incapaz de respirar o de comer sin apoyo mecánico. Él oyó por casualidad el pesimismo de los personales médicos que circularon alrededor de él, preguntando si él sobreviviría, y si él lo hiciera, si él recorrería otra vez.

Pero una media docena terapeutas fue destinada para prevenir ese resultado, y cuando Thomas negó su petición que él intenta recorrer a la puerta y al dorso, el más mayor entre ellos tomó a su esposa fuera y permítala saben que el tiempo fuera corto. Si en dos semanas después de que la enfermedad golpea, una persona puede recorrer una distancia corta, incluso con ayuda, el pronóstico para una recuperación es lejos mejor.

Cuando su esposa retransmitió la información, los instintos competitivos de Thomas fueron dedicados. Él había funcionado con casi 4 millas minuciosas, dorso cuando ése era el umbral místico para los milers. ¿Usted no piensa que la carrocería todavía tenía cierta magia en ella? ¡Autorice un espacio y levántese lo!

“Usted consigue al terapeuta detrás hacia adentro aquí y recorreré,” él exigió de su base.

Dos terapeutas tomaron un tramo, dos otros, y uno puesto de pie más en frente y otro detrás. “Y otra persona para observarme sólo en caso iba a ir hacia abajo,” Thomas dice. “Tomó a seis personas para tenerme recorrer los 20 pies.”

Mientras que torturado como era, marcó el comienzo de 2.000 horas de terapia física sobre el siguiente dos-más años, como Thomas intentó restablecer su movimiento del músculo. Un trío de terapeutas giró visitas del diario a su casa, mientras que él tenía un vigilante tender a las obligaciones que él no podría realizarse; baño, aderezo y consumición.

Después de varios meses, él se trasladó conectado al cuidado del instructor personal Glendale-basado Manny Gonzalez, que supervisa programas de la salud en un hospital local. Gonzalez pasó a Thomas con ejercicios rigurosos de la entero-carrocería; el empuje prensa, las cuerdas de la batalla, golpes de la bola, pectorales, deadlifts, tablones inferiores, altos tablones, escaleras de la agilidad. “, Todo pedí que él hiciera, él haría literalmente,” Gonzalez dice. “Él es un videojugador.”

El fondo atlético de Thomas ayudado. Lo utilizaron a hacer números programados de equipos y de órdenes siguientes, y él comenzó a mostrar la mejoría gradual. Cuando él informó a Gonzalez que él había funcionado con la milla en universidad, Gonzalez fijó el objetivo, informando a Thomas, “toda nuestra terapia física va a conseguirle a un punto donde usted puede funcionar con una milla.”

Día de la carrera

Otra vez con ese viento de frente.

En un día caliente en agosto de 2015, detrás en su hábitat viejo en el UCLA, Thomas no aserraba al hilo sentimental; él aserraba al hilo molestado. Éste era el día Gonzalez lo había prometido. Su recuperación culminaba en una corrida de la milla; y él iba a hacerla en menos de 10 minutos. Cuando usted es 68 y a Guillain Barré le derribó casi, 10 es los nuevos 4.

Pero él había olvidado descomponer en factores en el viento de frente. Con todo allí era, endereza donde él había dejado le un medio siglo anterior, venteando en su cara abajo del backstretch. Era en el carril viejo en el UCLA donde Thomas ejecutó eso milla del 4:09 que se chamuscaba, una época que él nunca batiría, no después de rasgar su tendón de Aquiles temprano en 1967, que lo giró lejos del atletismo y permanente hacia ciencia. Él estaba hoy en el estadio de Drake, complejo actual del atletismo del UCLA. Un diverso lugar, pero el mismo viento de frente, preservado perfectamente a partir de 1966, como un álbum vuelto a mezclar de Beach Boys.

“Nunca tuve gusto de él y soplaba ese día,” Thomas dice.

Un convoy de amigos y de familia se ejecutó con él como una escolta y personas del paso. Leyenda Rafer Johnson, viejo compinche del UCLA del carril, aparecido a la vigilancia. Gonzalez, ejecutándose al lado de Thomas, llevó el cronómetro, y cuando él observaba hacia abajo después de que el primer cuarto de milla que él vio que Thomas tenía fuera saltada demasiado rápido y que estaba en un paso del 8:30. Él lo consiguió arrancar el acelerador y establecer hacia adentro para los tres revestimientos siguientes, dejando algunas reservas para el empuje final mientras que Gonzalez dijo en voz alta el tiempo.

Thomas se maravilla en el recuerdo, como si él esté experimentando la magnitud de ella una segunda vez, y dice en un susurro cercano, “funcioné con una milla.”

Que él lo hizo, en 9 minutos, 51 segundos, un viaje de dos años traído inclinarse con nueve segundos para pasarse sin. “Tomó todo que tenía,” él dice.

Era una acción culminante, un simbólico, emocionando, fatiga, a plena voz, arma-aumentar-gastos fijos, triunfo imperturbado. Thomas nunca iba a recuperar toda su fuerza, pero en apenas tímido de 10 minutos él había recuperado una parte grande de su sentido del uno mismo. Él no podría conseguir ningunos más cercano a entero, aunque, hasta que él completara una vacante pasada, sea una que sus doctores pidieron que él dejara.

“Dijeron que no tuve que volver trabajar,” Thomas dice, “no tuvo que intentar probar cualquier cosa cualquiera. Pero dije que es la manera que me hacen. Tengo que hacer eso.”

Él tuvo que conseguirse recertified en gastroenterología pediátrica así como trasplante pediátrico del hígado. Por extraño que parezca, los credenciales del Gateway eran su renovación de la licencia de impulsor. Una vez que él vio que él podría impulsarse a y desde trabajo con seguridad sin la ayuda de su esposa, la manera estaba sin obstrucción para que él vuelva.

Cuando él volvió a CHLA en enero de 2016, algunas personas y protocolos habían cambiado, y él tuvo que hacer algunas concesiones a las repercusiones de su enfermedad. Él tiene baja sensorial residual en sus manos y dedos, que elimina hacer procedimientos. Tableros de la mesa, tazas de café, caras; todo asierra al hilo basto, como el papel de lija, él dice. “Es molesto; muy molesto. Cada día deseo que despertara y no sería como ése.”

Ahora 71, él no podría adquirir su viejo papel como culata de cilindro de división; la carga de trabajo era demasiado grande. Pero él reanudó la dirección del programa del trasplante del hígado del hospital, y su capacidad de contratar pacientes y a colegas jovenes del mentor nunca intervalo.

“Falté apenas el poder contribuir,” Thomas dice. “Que es la cosa que es la más significativa a mí, conociéndole que usted tiene de alguna manera un impacto y le diferenciar en las vidas de la gente, los pacientes y la gente trabaje con.”

Él piensa que su recuperación física ha nivelado lejos. Las sesiones de terapia en curso ahora son mantenimiento dirigido.

“Tengo algunos déficits que estén siempre allí,” él digo. “Tengo que pensar cerca de un paso después de que no lo hagan el siguientes tan yo, para ser honesto, caigo o tengo una situación embarazosa. Ésa es la manera que mi vida ahora está, pero ésa es ACEPTABLE.”

Él dice que la incidencia de Guillain Barré es 1 en 100.000. “Solamente yo no creen eso. Pienso que subestima la incidencia de ella. Si voy a una congregación de la gente, o a una reunión, hay alguien allí quién dirá que él lo tenía, ellos tenía un pariente que lo tenía, ellos tenía un conocido o un mejor amigo que lo tenían, o el padre de un mejor amigo lo tenía.”

Había ese doctor que lo tenía, la persona que se acercó a Thomas en un auditorio en USC cuando él seguía siendo un hospitalizado, y precipitadamente golpeado fuera algunas posiciones en cuclillas para probar que la recuperación era posible. Thomas no lo ha visto puesto que, pero si él lo hace, él tiene algo mostrarlo a cambio. Apenas déle 10 minutos. Quizá un poco menos.

Fuente: https://www.chla.org/

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