La contaminación atmosférica aparece ser conectada al riesgo creciente de desarrollar demencia

Según un nuevo estudio co-sido autor por profesor Frank Kelly, la escuela de la salud de la población y las ciencias ambientales, contaminación atmosférica aparece ser conectada a un riesgo creciente de desarrollar demencia.

La contaminación atmosférica ahora es un factor de riesgo establecido para la enfermedad cardíaca, el recorrido y la enfermedad respiratoria pero su papel potencial en enfermedades neurodegenerative, tales como demencia, no está sin obstrucción. Para entender mejor a este profesor Kelly y colegas usados cuidadosamente calculaba presupuestos de los niveles de la contaminación atmosférica a través de mayor Londres para fijar eslabones potenciales con nuevas diagnosis de la demencia.

Las personas analizaban datos apenas bajo 131.000 pacientes de envejecidos 50 a 79 en 2004 quién tenía, cuando, diagnosticado con demencia. De acuerdo con sus prefijos postales residenciales, los investigadores estimaban su exposición anual a los contaminantes del aire específicos: bióxido de nitrógeno (NO2), materia en partículas fina (PM)2.5, y ozono (o)3. La salud de pacientes entonces fue rastreada para un promedio de siete años hasta una diagnosis de la demencia, de la muerte, o de la cancelación de la matrícula de la práctica, cualquiera vino primero.

Sus resultados, publicados en el gorrón BMJ se abren, mostrado eso durante el período de supervisión, 2181 pacientes (1,7%) fueron diagnosticados con demencia, incluyendo enfermedad de Alzheimer. Estas diagnosis fueron asociadas a los niveles ambiente de contaminación2 NINGÚN y2.5 del P.M. en los hogares de los pacientes. Ésos que vivían en las áreas contaminadas eran el 40 por ciento más probables ser diagnosticado con demencia que ésos que vivían en lo más menos posible.

Profesor Frank Kelly, profesor de higienes ambientales y director del grupo de la investigación ambiental del rey, dijo de los resultados:

Presumimos que es reacciones al lado del sistema inmune de nuestra carrocería a la contaminación elevada que ocurre una y otra vez eso lleva al daño tisular eventual por ejemplo a los pulmones, los vasos sanguíneos o el cerebro. Incluso si el impacto de la contaminación atmosférica era relativamente modesto, los avances de la salud pública serían importantes si emergió que la contenencia de la exposición a ella pudo demorar la progresión de la demencia. Nuestros cálculos sugieren que eleve riesgo por el 7%, tan [que sugerirían] aproximadamente 60.000 de los casos de la demencia del total 850.000 en el Reino Unido, en términos matemáticos.