La Universidad de Columbia anuncia a ganadores del premio grueso 2018 de Louisa Horwitz

La Universidad de Columbia ha decidido a conceder al Louisa el premio grueso 2018 de Horwitz a:

Pierre Chambon

Instituto del estudio avanzado en la universidad y el Institut de Génétique y de Biologie Moléculaire y Cellulaire (IGBMC), Estrasburgo, Francia de Estrasburgo

Ronald M. Evans

Instituto de Salk, La Jolla, CA, los E.E.U.U. y Howard Hughes Medical Institute, Chevy Chase, Doctor en Medicina, los E.E.U.U. y

Bert W.O'Malley

Universidad de Baylor del remedio, Houston, TX, los E.E.U.U.

“para sus descubrimientos de cómo las hormonas esteroides regulan el comportamiento de células distantes.”

Premio de Horwitz concedido para el trabajo sobre las hormonas

Si usted abre a su botiquín, es una apuesta segura que usted encontrará una droga que apunte un receptor nuclear de la hormona. La Universidad de Columbia concede a Louisa 2018 el premio grueso de Horwitz a Pierre Chambon, a Ronald M. Evans, y a Bert W.O'Malley para su investigación--el atravesar durante 50 años--decodificando cómo las hormonas esteroides y los receptores nucleares regulan la función de la célula. Este trabajo ha transformado nuestra comprensión de la fisiología y de la enfermedad humanas.

Las hormonas esteroides como el cortisol y los estrógenos primero fueron determinadas en los 1900s tempranos. Los investigadores observaron que estas substancias químicas podrían viajar las distancias largas a partir de un órgano a otro, y que influenciaron una amplia variedad de procesos biológicos incluyendo el revelado, la reproducción, el incremento, el metabolismo, y la inflamación. Pero apenas cómo las hormonas trabajadas seguían siendo un misterio por décadas.

Cuando las técnicas de la biología molecular estaban disponibles en los años 60, los científicos podrían finalmente comenzar más exacto a la antena en el mecanismo por el cual las hormonas actúan. Usando estas herramientas, el laboratorio de O'Malley demostró que las hormonas esteroides modifican la expresión génica. Esto era un movimiento del paradigma, porque muchos investigadores pensaron hasta entonces que las hormonas trabajaron directamente obrando recíprocamente con las enzimas o manipulando la membrana celular. En una serie de los papeles publicados entre 1967 y 1972, las personas de O'Malley mostraron que las hormonas esteroides incorporan la célula y el lazo a los receptores nucleares, una proteína especializada que incorpora el núcleo y modifica actividad de gen. El este ocuparse vanamente de la expresión génica acciona cambios biológicos en la célula y cambios fisiológicos en la carrocería.

En los años 80, científicos empleados este trabajo y aislados los genes que cifran para los receptores de la hormona esteroide. Las personas llevadas por Chambon y Evans eran las primeras para descubrir y para reproducir los genes para los receptores del estrógeno y del cortisol, respectivamente. Previamente, los investigadores habían predicho que el número de receptores nucleares sería pequeño. Pero una de las sorpresas grandes que vinieron de comparar las series de estos receptores nucleares era que había docenas de genes similares.

Los laboratorios de Chambon y de Evans, conjuntamente con otros, procedieron a determinar y a aislar muchos de estos genes relacionados, proyectando una “superfamilia” de 48 receptores nucleares humanos que regulan colectivamente una amplia gama de procesos biológicos. Algunos de los genes que descubrieron no tenían ninguna hormona asociada a ellos, y así que fueron nombrados los “receptores huérfanos.” Este trabajo abrió un nuevo campo de la biología, y mostró que una variedad de moléculas--no apenas hormonas esteroides, pero hormonas tiroideas, ácidos de bilis, ácidos grasos, y otros--podía también atar a los receptores nucleares para regular la expresión génica de células sobre grandes distancias en la carrocería.

Después de estos descubrimientos seminales, el trabajo subsiguiente de los tres científicos ha continuado agregar a los detalles importantes al retrato de la molécula-por-molécula de cómo las 10 células trillón en nuestra carrocería comunican con uno a y tirante en armonía funcional. Desenredar estos misterios nos ha dado un discernimiento más profundo en los caminos que llevan a una variedad de enfermedades humanas. Hoy, las drogas que apuntan los receptores nucleares comprenden el 13 por ciento de todos los productos farmacéuticos aprobados por la FDA de los E.E.U.U. Estas drogas tratan todo de la mayoría de la trivialidad a las condiciones más serias--incluyendo la cortisona tópica sin receta para la inflamación de la piel, el rosiglitazone de la receta para el diabetes tipo II, y el tamoxifen, el medicamento para el cáncer más ampliamente utilizado del mundo.

Nuestra capacidad de tratar un arsenal tan diverso de enfermedades comenzó con los científicos que conectaron los puntos entre la hormona, el receptor, y el gen.

Comentarios de la silla del comité

Gerard Karsenty, Doctor en Medicina, doctorado, silla del comité premiado de Horwitz y silla del departamento de la genética y del revelado en el centro médico de Irving de la Universidad de Columbia: Los “receptores nucleares son una piedra de Rosetta para la fisiología; su descubrimiento y caracterización ayudados resolvieron misterios sobre muchos de nuestros procesos biológicos más fundamentales que primero fueron desenterrados casi hace un siglo. El trabajo de

Fuente: http://newsroom.cumc.columbia.edu/blog/2018/09/21/horwitz2018/