Los gastroenterólogos de Hopkins utilizan procedimiento endoscópico para entregar genes terapéuticos al hígado

Reparar o reemplazar genes defectuosos ha emergido como una llave a abrir las vulcanizaciones para las enfermedades devastadoras numerosas. Pero si los genes nuevos, dirigidos no pueden encontrar su manera en la serie genomic del paciente, no ayudarán.

El florín Selaru y Vivek Kumbhari de los gastroenterólogos de Johns Hopkins cree que han tomado una medida importante en dirección de pacientes de ayuda con ciertos desordenes del hígado usando un procedimiento endoscópico cada vez más común para entregar genes terapéuticos al hígado vía el conducto biliar común. Y creen que su método nuevo es seguro y bastante de manera efectiva del cual las juicios clínicas no son lejanas.

Selaru y Kumbhari publicaron un artículo este verano en la endoscopia gastrointestinal del gorrón que describe un estudio que se realizaron en docena lingotes. En el estudio, los investigadores introdujeron genes terapéuticos al hígado llegando hasta los conductos biliares usando una técnica endoscópica más de uso general para diagnosticar y para tratar problemas en la vesícula biliar, el sistema biliar, el páncreas y el hígado.

Los investigadores emplearon la técnica, llamaron cholangiopancreatography retrógrado endoscópico (ERCP), implantan a con seguridad y con éxito una versión humana de genes en las células en los hígados de lingotes. Los genes dirigidos expresaron las proteínas previstas en los 12 de los animales 21, 30 y 60 días desde los procedimientos.

“Estamos satisfechos con estos resultados, y creemos que hay un gran futuro para que ERCP entregue terapia génica,” dice Selaru.

El patrón actual para administrar terapia génica basada no-viral está vía la inyección intravascular, que requiere un más de gran capacidad y presenta riesgos cardiorespiratorios.

“En nuestro estudio, no vimos ningunos de los efectos secundarios que acompañan las inyecciones intravasculares,” Kumbhari decimos. “Había lesión del higado no biliar o. Nuestros resultados indican que la terapia génica vía ERCP es mucho menos invasor que la inyección. Es técnico más simple y más seguro.”

Los investigadores dijeron que los lingotes ofrecieron la simulación más cercana a los pacientes humanos, dados las semejanzas fisiológicas y genéticas.

ERCP utiliza un endoscopio flexible para llegar hasta el conducto biliar común, situado entre el hígado y el páncreas. El endoscopist inserta la extensión en la boca de un paciente anestesiado y conduce el dispositivo abajo del esófago, en el estómago y entonces al duodeno. Un dispositivo más pequeño emerge del final de la extensión y es conducido por el endoscopist en los conductos biliares. El procedimiento hace uso de una cámara en el endoscopio y la tecnología de la radiografía para observar los conductos biliares y, en este caso, para conducir la inyección de genes terapéuticos en las células de hígado.

Dirigir nuevas versiones de únicos genes transformados o de otra manera que funcionaban incorrectamente ha llevado a las nuevos terapias y descubrimientos importantes estos últimos años. Pero hasta el momento, los pacientes con enfermedades monogenic hereditarias tales como hemofilia, la fibrosis quística y la enfermedad de Wilson han visto pocas ventajas de la terapia génica, pues el remedio ha faltado una caja fuerte y un modo eficaz de transportar genes dirigidos a sus sistemas. El gen se debe administrar, debe alcanzar sus objetivos previstos, debe conseguir en las células defectuosas o dañadas y entonces romper o expresar una proteína.

“Hasta ahora, no ha sido posible realizar lanzamiento hidrodinámico hígado-específico del gen en un modelo animal grande con translatability directo a las juicios humanas,” dice Selaru.

“La técnica era incómoda, técnico desafiador e invasor,” Kumbhari agrega. “Había muy poco progreso en dirección de juicios clínicas.”

Entre los retos de la inyección venosa de genes terapéuticos ha sido la necesidad de un en grandes cantidades de la solución que contiene las moléculas dirigidas de la DNA. Activar esa solución en una vena ha llevado rápidamente a las rupturas y a otros daños de la vena. Encima de ese, la DNA faltó su objetivo y no pudo con frecuencia replegar con éxito.

Los investigadores de Johns Hopkins encontraron, sin embargo, que la inyección en los conductos biliares requirió un volumen más pequeño y llevó a ningún daño del órgano. Y el mejor de todos, los genes replegó y expresó sus proteínas.

“Por supuesto, a este punto, podemos presumir solamente que este procedimiento será igualmente benigno en seres humanos como ha estado en nuestro trabajo con los lingotes,” dice Kumbhari. “Solamente aparece que el seguro no debe ser una barrera a las juicios clínicas.”

Fuente: https://www.hopkinsmedicine.org/news/newsroom/news-releases/hopkins-researchers-use-endoscope-to-deliver-gene-therapy