Validación de las técnicas no invasores de la supervisión del stent

Los investigadores del Trias i Pujol (IGTP) de los alemanes del instituto de investigación, del centro biomédico del establecimiento de una red de la investigación en las enfermedades cardiovasculares (CIBERCV), de la universidad de Barcelona y el Universitat Politècnica de Catalunya han creado una nueva antena del campo para descubrir de una manera no invasor e inionizante la presencia de stents metálicos así como de sus fallas estructurales potenciales con la espectrometría de la microonda (MWS). Los resultados fueron publicados en los partes científicos del gorrón.

La enfermedad de la arteria coronaria (CAD) es la causa de la muerte principal en países desarrollados. Es causada generalmente por la ateroesclerosis, caracterizada por la acumulación de colesterol y de otras sustancias grasas en las paredes de la arteria que pueden crear coágulos tales como ataque de la angina o del corazón. El tratamiento para el cad comprende cambios en la forma de vida para modificar factores de riesgo coronarios y varias drogas, pero cuando las obstrucciones coronarias son importantes, es necesario realizar un tratamiento de la revascularización con la intervención coronaria percutánea (PCI) o la cirugía coronaria.

El PCI es un procedimiento como mínimo invasor que implica la dilatación del globo en el área obstruida, y la introducción de un pequeño stent. En algunos casos, y en un cierto plazo, el stent coronario puede fallar la deuda un proceso del restenosis, es decir, proliferación de células en la pared vascular que termina bloquear el buque, o la deuda un proceso de la trombosis, cuando ocurre una obstrucción del stent deuda la formación de un trombo. Varios fenómenos se han relacionado con un riesgo más alto de estas fallas: un proceso de la fractura de la estructura metálica del stent puede suceso; en otros casos puede haber una falta de contacto entre la pared y el stent (aposición incompleta de la arteria del stent); y en otros casos una extensión incompleta del stent puede ocurrir, reduciendo su espesor.

No hay ninguna tecnología disponible para descubrir de una manera no invasor tales fenómenos como la fractura, la aposición incompleta o la extensión incompleta, incluso la presencia del stent de restenosis. Las “técnicas invasores tienen gusto de la angiografía coronaria, ecografía intravascular y la tomografía óptica de la coherencia es costosa y no se puede utilizar en todos los pacientes con los stents coronarios”, no declara Carolina Gálvez Montón, primer autor del artículo y de la pieza del IGTP y del CIBERCV. Además, estas técnicas son complejas y requieren el equipo específico que no está disponible en todos los hospitales.

“La antena de MWS consiste en un pequeño dispositivo que produzca las ondas electromagnéticas similares a las que está en un teléfono movible y que descubra las modificaciones que ocurren en esa onda debido al stent” dicen Ferran Macià, investigador de UB del grupo del magnetismo del departamento de la física condensada de la materia del UB.

Para probar esta nueva antena, los investigadores “realizaron el stent que la implantación subcutánea en un modelo murine donde descubrimos la presencia de dispositivos así como restenosis-derivamos cambios y fractura con la variación de la frecuencia de la resonancia, común en los espectros de amortiguación de la microonda, que reflejan el acontecimiento de cambios en el largo y el diámetro del stent”, dice Gálvez-Montón. Particularmente, el estudio incluyó cinco animales de mando, con una simulación subcutánea de la implantación del stent, y diez animales de experimento en los cuales un stent metálico fue introducido en la región interescapular. Las mediciones básicas fueron realizadas antes y después de la implantación del stent en los días 0, 2, 4, 7, 14, 21 y 29 de su supervisión. Además, cinco animales del grupo experimental eran analizados con MicroCT en los mismos plazos del estudio. Después de 29 días, tres animales estaban conforme a una fractura del stent.

Como consecuencia, puesto que los stents colonizaron con el tejido fibrótico como reacción natural a su implantación subcutánea, la nueva antena descubrió diferencias importantes de su contenido de su puesta en vigor básica a sus 30 días de supervisión (restenosis). Finalmente, los investigadores podrían distinguir con espectrometría de la microonda esos stents que fueron fracturados a los que eran todavía completos.

En fin, según Antonio Bayés Genís, investigador del IGTP y del CIBERCV, “necesitamos más estudios verificar estos resultados y nosotros pensemos que es necesario mover estos experimentos a un modelo preclínico en los modelos animales que son similares a los seres humanos, y si está corroborada, esta tecnología se debe validar en una pequeña cohorte de pacientes”.

“Estamos trabajando en los aspectos tecnológicos que permitirán que conducto experimentos preclínicos y sus implicaciones en un uso clínico futuro”, decimos a Joan O'Callagan, investigador en CommSensLab (UPC), “esto implicamos, entre otras cosas, el revelado de dispositivos con la capacidad de descubrir stents en las profundidades y las técnicas crecientes de la detección que toleran el movimiento de stents en arterias coronarias”.