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El empeñar a actividades musicales puede perfeccionar capacidades de comunicación sociales de niños autísticos

El empeñar a actividades musicales tales como canto y tocar de los instrumentos en terapia unívoca puede perfeccionar las capacidades de comunicación sociales de los niños autísticos, perfeccionar la calidad de vida de su familia, así como aumentar conectividad del cerebro en las redes dominantes, según investigadores en Université de Montréal y la universidad de McGill.

El eslabón entre el desorden del espectro del autismo (ASD) y la música data de la primera descripción del autismo, hace más de 70 años, cuando casi la mitad de ésas con el desorden fue dicha para poseer el “oído absoluto.” Desde entonces, ha habido muchas anécdotas sobre la música profunda del impacto puede tener en individuos con ASD, con todo poca prueba evidente de sus ventajas terapéuticas.

Para conseguir un retrato más sin obstrucción, los investigadores del laboratorio internacional de UdeM para el cerebro, la música y el sonido (BRAMS) y la escuela de McGill de las ciencias de comunicación y de los desordenes (SCSD) alistaron a 51 niños con ASD, edades 6 a 12, para participar en una juicio clínica que implicaba tres meses de una intervención música-basada.

Primero, los padres terminaron los cuestionarios sobre las capacidades de comunicación sociales de su niño y la calidad de vida de su familia, así como la severidad del síntoma de su niño. Los niños experimentaron exploraciones de MRI para establecer una línea de fondo de la actividad cerebral.

Entonces destinaron los niños aleatoriamente a dos grupos: una música de participación y la otra no. Cada sesión duró 45 minutos y conducto en la terapia de música de Westmount.

En el grupo de la música, los cabritos cantaron y tocaron diversos instrumentos musicales, trabajando con un terapeuta para empeñar a una acción recíproca recíproca. El grupo de mando trabajó con el mismo terapeuta y también empeñó a juego recíproco, sin ningunas actividades musicales.

Comunicación perfeccionada, conectividad del cerebro

Después de las sesiones, los padres de niños en el grupo de la música denunciaron mejorías importantes en las capacidades de comunicación de sus niños y vida de la calidad de la familia, más allá de ésos denunciados para el grupo de mando. Los padres de niños en ambos grupos no denunciaron reducciones en severidad del autismo.

“Estas conclusión son emocionantes y mantienen mucha promesa para la intervención del autismo,” dijo a Megha Sharda, becario postdoctoral en Université de Montréal y autor importante de la nueva investigación, publicado en psiquiatría de translación.

Los datos cerco de las exploraciones de MRI sugieren que las capacidades de comunicación perfeccionadas en los niños que experimentaron la intervención de la música podrían ser un resultado de la conectividad creciente entre el auditorio y las regiones de motor del cerebro, y disminuyeron conectividad entre las regiones auditivas y visuales, que se observan común sobre-para ser conectadas en gente con autismo.

Sharda explica que la conectividad óptima entre estas regiones es crucial para integrar estímulos sensoriales en nuestro ambiente y es esencial para la acción recíproca social. Por ejemplo, cuando estamos comunicando con otra persona, necesitamos prestar la atención a lo que están diciendo, plan delante para saber cuándo es nuestro giro para hablar y para ignorar ruido inútil. Para la gente con autismo, esto puede a menudo ser un reto.

Ésta es la primera juicio clínica para mostrar que la intervención de la música para los niños de la escuela-edad con autismo puede llevar a las mejorías en la comunicación y la conectividad del cerebro, y ofrece una explicación neuroscientific posible para las mejorías en la comunicación.

“La súplica universal de la música la hace global aplicable y se puede ejecutar con relativamente pocos recursos a gran escala en fijaciones múltiples tales como hogar y escuela,” dijo a Aparna Nadig, profesor adjunto en el SCSD de McGill y autor co-mayor del estudio con Krista Hyde, profesor adjunto de la psicología en UdeM.

“Notable, nuestros resultados fueron observados después de solamente ocho a 12 sesiones semanales,” dijo a Hyde. “Necesitaremos replegar estos resultados con los terapeutas múltiples con diversos grados de entrenamiento para evaluarla si los efectos persisten en más grande, las fijaciones del mundo real,” dijimos.

“Importantemente, nuestro estudio, así como una juicio clínica en grande reciente en la intervención de la música, no encontraron los cambios en cuanto a síntomas del autismo ellos mismos,” Sharda agregó. “Esto puede ser porque no hacemos que una herramienta bastante sensible a directamente mida cambios en comportamientos sociales de la acción recíproca. “Las personas están desarrollando actualmente las herramientas para fijar si las mejorías en capacidades de comunicación se pueden también observar con la observación directa de la acción recíproca entre el niño y el terapeuta.