Los quistes simples se pueden ignorar con seguridad, los hallazgos del estudio

Los quistes ováricos simples son extremadamente comunes en mujeres y no requieren vigilancia adicional del ultrasonido o retiro quirúrgico, según un nuevo estudio de más de 72.000 mujeres y cerca de 119,00 exámenes pélvicos del ultrasonido durante docena años.

El estudio, una colaboración entre Uc San Francisco y Kaiser Permanente Washington, encontrado que los quistes simples son normales, extremadamente comunes en mujeres pre- y posmenopáusicas, y no están conectados a un riesgo más alto del cáncer ovárico. Como consecuencia, a menos que sean sintomáticos, los quistes simples se pueden ignorar con seguridad, los investigadores encontrados.

Por el contrario, los quistes complejos o las masas ováricas sólidas son lejos menos comunes, pero se asocian a un riesgo importante más alto de desarrollar el cáncer malo, los autores denuncian. Estas masas necesitan ser seguidas o ser quitadas quirúrgico.

El papel, publicado el 12 de noviembre de 2018 en remedio interno del JAMA, sugiere un cambio en la manera que los quistes simples se vigilan típicamente y se tratan a veces.

“Hay mucha vigilancia médica innecesaria que continúa para los quistes simples,” dijo autor a Rebecca correspondiente Smith-Bindman, Doctor en Medicina, profesor de UCSF en el departamento de la radiología y de la proyección de imagen biomédica. Ella es también profesor en los departamentos de la epidemiología y de la bioestadística, y de la obstetricia, de ginecología y del remedio reproductivo, y una pieza del Philip R. Lee Institute para la política sanitaria estudia.

Los “quistes simples son casi universal benignos, pero debido a la preocupación que podrían abrigar un precursor del cáncer, han dado lugar a vigilancia frecuente y las remisiones a los ginecólogos y a los oncólogos,” ella dijo. “Nuestro estudio encontró que los quistes simples asintomáticos de cualquier talla se deben considerar las conclusión normales en mujeres de cualquier edad e ignorar.”

El cáncer ovárico es la quinta causa de cabeza de las muertes del cáncer entre mujeres en los E.E.U.U., con 22.000 nuevos casos diagnosticados y 14.000 muertes, anualmente.

En las dos décadas pasadas, el uso creciente del ultrasonido pélvico transvaginal ha llevado para frecuentar la identificación de masas ováricas. Mientras que la mayor parte de esas masas son benignas, los investigadores y las pautas profesionales no obstante han recomendado la vigilancia en curso de quistes simples, debido al pronóstico pobre del cáncer ovárico malo, así como de la preocupación por un pequeño riesgo de cáncer en las masas que aparecen benignas.

Éste es el primer estudio para cuantificar el riesgo de cáncer ovárico en una población grande, no seleccionada, sobre la base de las características del ultrasonido de masas ováricas, incluyendo quistes simples. Los autores intentados para determinar las características que predirían con alta certeza si una masa ovárica era benigna y no requerirían vigilancia.

El estudio rastreó a 72.093 mujeres que experimentaron ultrasonido pélvico a través de Kaiser Permanente Washington entre enero de 1997 y diciembre de 2008. El aproximadamente 75 por ciento era menos de 50 años.

Durante el período del estudio, las mujeres experimentaron 118.778 exámenes pélvicos del ultrasonido. Entre las 54.452 mujeres bajo 50, los investigadores estimaban que el aproximadamente 24 por ciento (12.957 mujeres) fueron diagnosticados con un quiste simple y ningunos desarrollaron el cáncer durante la continuación. Entre las 17.641 mujeres envejecidas 50 y más viejo, el aproximadamente 13 por ciento (2.349 mujeres) fue diagnosticado con un quiste simple y solamente el fue diagnosticado con el cáncer.

En el análisis estadístico, el riesgo de desarrollar el cáncer era pone a cero aproximadamente hacia adentro a mujeres con un quiste simple, sin importar la talla del quiste. El estudio determinó 210 casos de cáncer ovárico, casi que fueron vistos en mujeres con Massachusetts enquistado complejo.

El ultrasonido predijo exacto la probabilidad del cáncer, para la cual las probabilidades subieron importante en mujeres con las masas ováricas enquistadas o sólidas complejas, los autores dijo. Estimaban que diagnosticarán al 6,5 por ciento de mujeres posmenopáusicas con tales masas con el cáncer ovárico en el plazo de tres años. Por el contrario, no asociaron a las mujeres con los quistes ováricos simples a un riesgo más alto del cáncer que ésos con los ovarios normales. Los autores reconocieron limitaciones, entre ellas que no incluyeron a las mujeres con una historia anterior del cáncer en el estudio.

“Una de las alineaciones para la vigilancia de quistes simples es que la proyección de imagen puede ser inexacta y pudo faltar características complejas,” dijo a Smith-Bindman, pieza del centro completo del cáncer de la familia de UCSF Helen Diller. “Esto no fue soportada por nuestros datos. Los quistes interpretados como siendo los simples, incluso extremadamente grandes, no fueron asociados al cáncer.

“La entiendo porqué las mujeres y los médicos no quieren diagnosticar el cáncer ovárico,” dije. El “cáncer ovárico es una enfermedad devastadora. Pero el cáncer ovárico no se presenta en quistes simples y después de quistes simples con proyección de imagen no dará lugar a la detección temprana perfeccionada del cáncer ovárico.”

Fuente: https://www.ucsf.edu/