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El estudio de las imágenes cerebrales revela el “sitio caliente” para los utilizadores de la señal de entrada-reactividad en general

Cuando muestran los pacientes con dependencia del alcohol, de la cocaína o de la nicotina señales de entrada de la droga, o las imágenes relacionadas con la substancia, un área de su cerebro conocido como la actividad creciente las demostraciones prefrontales intermedias de la corteza (mPFC), investigadores del parte en la universidad de Carolina del Sur médica (MUSC) en el 7 de septiembre de 2018 en línea publicado artículo en psiquiatría de translación.

“Hicimos la pregunta: ¿“Que el área del cerebro es dedicada cuando estos pacientes ven una señal de entrada de la droga comparado con una señal de entrada neutral? “” explica a Colleen A. Hanlon, Ph.D., profesor adjunto en el departamento de la psiquiatría y de las ciencias del comportamiento en MUSC y autor mayor en el estudio.

Para contestar a esta pregunta, a Hanlon y a sus áreas reflejadas de las personas de la actividad cerebral creciente, o de los “sitios calientes,” en respuesta a señales de entrada de la droga. Reclutaron tres categorías de los utilizadores de la substancia: utilizadores crónicos de la cocaína, utilizadores pesados del alcohol y fumadores de cigarrillo. Ellos actividad cerebral reflejada usando proyección de imagen de resonancia magnética funcional (fMRI). Durante sesiones del fMRI, mostraron los participantes imágenes de las señales de entrada de la cocaína, del alcohol o cigarrillo-relacionadas alternas con imágenes neutrales igualadas. Por ejemplo, una señal de entrada para los fumadores de cigarrillo era una imagen de una persona que esperaba un cigarrillo, mientras que la imagen neutral igualada mostró a una persona que esperaba un lápiz. La reacción fisiológica para drogar señales de entrada, o la señal de entrada-reactividad, es indicativas de desorden del uso de la substancia y lleva a menudo para drogar uso.

Los participantes en las tres cohortes de la substancia utilizan (cocaína, nicotina, y alcohol) “sitios calientes exhibidos” en el mPFC cuando las señales de entrada fueron presentadas.

Dedican Hanlon y a sus personas a correlacionar los circuitos neuronales usando técnicas neuroimaging para entender mejor el apego. Específicamente, apuntan encontrar una región del cerebro que se puede apuntar por terapia magnética transcranial (TMS) del estímulo. TMS es un procedimiento no invasor usado para modular redes neuronales. Trabaja aplicando un campo magnético a un área específica del cerebro a estimula o atenúa actividad eléctrica. Porque muchos de los “sitios calientes” determinados por el estudio fueron situados en una profundidad de cinco centímetros o menos, pueden ser alcanzadas por la terapia de TMS, mostrando la viabilidad de usar TMS para el desorden del uso de la substancia.

TMS tiene pocos efectos secundarios y se utiliza actualmente como tratamiento para la depresión. Los efectos secundarios mas comunes son los dolores de cabeza que pueden ocurrir poste-procedimiento. Algunas personas pueden también ser susceptibles a la captura y se aconsejan para abstenerse de terapia de TMS.

El mPFC está en el lóbulo frontal del cerebro. Sus funciones incluyen la extracción y la toma de decisión de la memoria, pero también juega un papel en el circuito límbico de la recompensa, o el camino placer-que busca que es activado por las drogas adictivas. El estudio neuroimaging de Hanlon ha llevado a las juicios clínicas que apuntaban el mPFC con TMS de baja fricción para reducir excitabilidad.

“Mientras que nos trasladamos adelante a juicios clínicas, estas conclusión sugieren que, modulando el mPFC, puede ser que poder ayudar a las formas múltiples de poblaciones substancia-relacionadas, bastante que teniendo que reinventar la rueda para cada enfermedad determinada,” dice Hanlon.

Las juicios clínicas de la fase 2 en los pacientes que buscan el tratamiento para el uso de la cocaína o del alcohol están en curso en MUSC y el centro Médico de Rafael H. Johnson VA. Los pacientes experimentan exploraciones del fMRI durante la primera semana del estudio y después se seleccionan al azar para recibir 10 días de TMS o de terapia del impostor. Exploran a los pacientes otra vez en el final de su tratamiento el hospitalizado con exploraciones de la continuación un y dos meses de poste-tratamiento. El resultado deseado está para los pacientes que reciben terapia de TMS para mostrar señal de entrada-reactividad reducida en sus exploraciones de la continuación, junto con tiempo creciente de la sobriedad después del tratamiento.

Hanlon también está implicado actualmente con otra juicio clínica en MUSC centrado en usar la terapia de TMS para la dependencia de la nicotina. Esta juicio, llamada QuitFast, provee de participantes sesiones múltiples de TMS por día para soportarlo con su primera semana de salir que fuma con la esperanza de aumentar sus ocasiones del tirante salidas. Otras juicios en MUSC están fijando el uso de TMS para el uso crónico del dolor y del nacrótico.

“Es un rato realmente emocionante de estar en el campo,” dice Hanlon. “Tenemos décadas de investigación preclínica que han demostrado los circuitos de los nervios específicos implicados en uso de la droga, y tenemos lotes de la investigación clínica que ha desarrollado diversos agentes farmacológicos, pero no tenemos ninguna intervenciones circuito-basada de los nervios. Aquí es adonde viene TMS hacia adentro. Esperamos llenar el entrehierro de translación entre los estudios preclínicos y la ayuda de nuestros pacientes.”