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Las inyecciones Botulinum de la toxina muestran promesa de suprimir la fibrilación atrial postoperatoria

La fibrilación atrial postoperatoria (POAF) es una complicación común, afectando a un cuarto a una mitad de todos los pacientes que siguen cirugía cardiaca. Puede dar lugar a paro cardíaco, a recorrido, y a retenes más largos del hospital, dando por resultado un costo creciente de cuidado. HeartRhythm, el Diario Oficial de la sociedad del ritmo del corazón y de la sociedad cardiaca de la electrofisiología, denuncia resultados prometedores a partir de dos juicios clínicas usando inyecciones botulinum (BTX) de la toxina para suprimir POAF.

BTX, un inhibidor potente de la transmisión de los nervios, es el más conocido para su uso en temporalmente reducir arrugas faciales. El mercado cosmético global para BTX era estimado en los E.E.U.U. $3,4 mil millones en 2015. También se utiliza para tratar algunos desordenes neurológicos incluyendo desordenes excesivos del músculo el reblandecer y de aro.

En un estudio longitudinal placebo-controlado seleccionado al azar de 60 pacientes que experimentaban cirugía del injerto de las bypass de la arteria coronaria, los pacientes que recibieron inyecciones de BTX durante cirugía mostraron una reducción continua en la incidencia y la carga total de la fibrilación atrial (AF) durante tres años de continuación, acompañados por una necesidad reducida de la hospitalización. BTX fue inyectado en cada uno de las almohadillas gordas epicardiacas cerca de cada vena pulmonar.

El investigador mayor Jonatán S. Steinberg, Doctor en Medicina, del programa de continuación de la investigación del corazón, universidad de la Facultad de Medicina de Rochester y odontología, Rochester, NY, los E.E.U.U., explica, “este estudio probó la hipótesis que la interrupción del tráfico de los nervios cardiaco por BTX podría minar los procesos patológicos que ascienden el AF después de cirugía cardiaca. En dos publicaciones anteriores, el grupo de estudio ha mostrado las reducciones importantes en el AF postoperatorio temprano hasta 30 días, pero a reducción también fuera continua del AF a un año.”

En el estudio actual, las acciones del AF fueron capturadas por los monitores cardiacos implantables en todos los pacientes. La incidencia del AF fue reducida por el 64 por ciento en los pacientes que recibieron BTX. Además, la carga total del AF fue reducida cinco a multiplicado por nueve hacia adentro cada año de la continuación. Durante tres años, el número de pacientes que la hospitalización requerida para el AF, el número total de hospitalizaciones, y la necesidad de medicaciones o de procedimientos adicionales eran todo redujo en el grupo de BTX.

“Los resultados de nuestros estudios sugieren una nueva aproximación al tratamiento del AF,” dice al Dr. Steinberg. “La reducción continua del AF, ahora demostrada durante tres años, era notable y una broca de una sorpresa. Creemos que el remodelado autonómico fue interrumpido y la predisposición al AF fue reajustada como resultado de la inyección de BTX.” El concepto de BTX se podría también probar en pacientes no-postoperatorios en los estudios futuros, ampliando el paradigma del tratamiento del neuromodulation como estrategia antiarrítmica independiente o suplemental, que puede potencialmente ser aplicable a los muchos otros contextos clínicos en los cuales el AF aparece.

Según el Dr. Steinberg, esto es potencialmente una ruptura importante e impactful si está confirmada en juicios más grandes. Si se reduce el AF postoperatorio, puede haber reducción importante en la utilización de los recursos de la atención sanitaria, una meta importante para los sistemas sanitarios bajo tensión debido a altos costos. Puede también haber ventajas clínicas y financieras a largo plazo.

En la segunda juicio denunciada en esta entrega, Nathan H. Waldron, Doctor en Medicina, MHS, del departamento del Anesthesiology, y de los colegas en Duke University, Durham, NC, los E.E.U.U., seleccionó al azar a 130 pacientes para recibir una inyección de 250 unidades del tipo botulinum A (BoNTA) de la toxina o salino en las almohadillas gordas epicardiacas que contenían los ganglios autonómicos después de que el comienzo de la derivación cardiopulmonar, pero antes del procedimiento quirúrgico. Fijaron el acontecimiento de POAF con la telemetría contínua durante la hospitalización postoperatoria. No había aumento en complicaciones después de cirugía cardiaca, pero el procedimiento no dio lugar a una reducción estadístico importante en el riesgo de POAF. Los investigadores consideran esto pueden ser debido a la potencia inadecuada de descubrir un modesto, pero clínico significativo, impacto de BoNTA.

“Mientras que no observamos una reducción estadístico importante en el acontecimiento de POAF, los pacientes que recibían la toxina botulinum epicardiaca tenían episodios iniciales más cortos de POAF y una tendencia hacia POAF menos hemodynamically importante,” observa al Dr. Waldron.

“Los pacientes tratados con la toxina tenían un 11 por ciento más poco arriesgado del AF postoperatorio que no resolvió la significación estadística, así que una juicio más grande, adecuadamente movida por motor es algo que es necesario ofrecer un retrato más sin obstrucción,” agrega autor Jonatán mayor P. Piccini, Doctor en Medicina, pieza del instituto de investigación de duque Clinical (DCRI), Durham, Carolina del Norte, los E.E.U.U.

En un editorial acompañante, Joris R. de Groot, Doctor en Medicina, doctorado, del departamento de la cardiología, centro del corazón, centros médicos de la universidad de Amsterdam, universidad de Amsterdam, los Países Bajos, examina los diversos resultados de los dos estudios y señala algunas diferencias claves. Por ejemplo, el primer estudio incluyó solamente las bypass de la arteria coronaria que injertaban (CABG) a pacientes, mientras que el segundo estudio también incluyó a los pacientes que experimentaban la válvula o combinó cirugía. Las tallas atriales eran también diferentes entre estos estudios.

Los “estudios con el tipo botulinum inyección de la toxina de A en el plexi del ganglio siguen lindados a los pacientes que experimentan cirugía a pecho abierto, y una juicio clínica de una escala más grande con la inyección botulinum en el plexi del ganglio en pacientes de CABG está en la manera,” los comentarios del Dr. de Groot. “Para el tratamiento o la supresión del AF en los pacientes que no experimentan toracotomía, la ablación nonthermal aparece una aproximación prometedora que probó tejido-específico, e investigación clínica adicional de los méritos.”