Los investigadores correlacionan las células en la placenta humana temprana para verter la luz en complicaciones del embarazo

Para tratar y prevenir desordenes embarazo-relacionados, los investigadores deben entender no sólo qué puede salir mal, pero cuando. Las complicaciones, tales como preeclampsia y nacimiento prematuro, ocurren a menudo en el segundo o tercer trimestre, y la mayoría de la investigación hasta la fecha se ha centrado en esos estados avanzados de embarazo. Pero las acciones biológicas que llevan a estos problemas podrían comenzar mucho anterior.

En un nuevo estudio de Rockefeller, publicado en avances de la ciencia, los científicos presentan las primeras descripciones detalladas de fetal y las células maternales que están presentes durante el primer trimestre, una carrocería del trabajo que dicen podrían informar a la investigación adicional en una variedad de complicaciones del embarazo.

Padre y niño, células y genes

Los investigadores analizaban las células de placentario y de decidual, o de endometrial, los tejidos, que permitieron que observaran características celulares en el feto y el molde-madre, respectivamente. En sus muestras determinaron 20 tipos distintos de la célula--nueve de la placenta y once de los decedentes.

“Es el primer atlas celular de la placenta humana temprana,” dice Hemant Suryawanshi, primer autor en el papel y un socio postdoctoral en el laboratorio de Thomas Tuschl.

Además de determinar diversos tipos de la célula, los científicos utilizaron un método nuevo para determinar qué genes fueron expresados por cada uno de esas células. La investigación anterior sobre el primer tejido del trimestre, explica Suryawanshi, confiado en un método llamado bulk RNA que ordena, que genera perfil hecho un promedio del ARN de las células múltiples, bastante que los datos específicos derivados de células.

Para este estudio, por el contrario, Suryawanshi y los colegas utilizaron un ARN unicelular basado microfluidics que ordenaba método para analizar más de 14.000 células placentarias individuales y casi 7.000 células decidual individuales, todas a partir del primera tejido del trimestre. El estudio unicelular no anterior del ARN había observado más de dos células decidual de las docenas, Suryawanshi dice, y esas células eran a partir de segunda y tercera tejido del trimestre.

“Ahora tenemos un perfil para los muchos millares de genes expresados por cada uno de los 20 tipos de la célula,” él dice.

Resolver los misterios de maternidad

El atlas, dice Suryawanshi, podría convertirse en una herramienta útil para los investigadores futuros. Por ejemplo, un científico interesado en las células epiteliales endometriales del primero-trimestre, que se encuentran en los decedentes y desempeñan un papel crucial durante la implantación embrionaria, podría utilizar la para ver qué genes expresan esas células, así como la “fuerza de la expresión” de cada gen, los datos que el nuevo papel incluye.

La necesidad de tal herramienta está sin obstrucción, dice a Zev Williams, jefe de la endocrinología y de la infertilidad reproductivas en el centro médico de la Universidad de Columbia, que contribuyó al estudio. “La placenta es un órgano profundo importante con todo mal entendido. Es esencial para la vida y, por nuestro tiempo en el útero, las funciones como los pulmones, el riñón, el hígado y el sistema inmune. Con todo, su estructura y función sigue siendo mucho un misterio.”

La parte de ese misterio implica la acción recíproca entre el feto y el molde-madre durante el primer trimestre. “Porqué no lo hace el sistema inmune del molde-madre, como normalmente, rechazar el feto, que es en gran medida análogo a un trasplante de órgano o a una invasión del parásito?” pide Suryawanshi.

La respuesta puede mentir en la comunicación celular entre la placenta y la pared de los decedentes, de las cuales vierte cuando no hay implantación.

“En presencia de embarazo, hay cambios espectaculares en la composición celular y en el nivel molecular. Ahora, por primera vez, tenemos retratos de alta resolución de esos cambios,” él dice.

Y, porque el atlas es una heliografía de los tipos normales del tejido y de la célula del primero-trimestre, podría potencialmente servir como patrón ayudar a determinar anormalidades en el nivel celular y genético en embarazos del problema.

“Podemos ahora comenzar a entender cómo la placenta y los decedentes trabajan en concierto para permitir a embarazos sanos ocurrir,” decimos a Williams. “Entendiendo, detalladamente, la diversidad y las funciones especializadas de las células que comprenden la placenta temprana y los decedentes, podemos comenzar a descubrir las causas subyacentes de muchas enfermedades del embarazo y, a desarrollar final maneras de perfeccionar resultados del embarazo.”

Fuente: https://www.rockefeller.edu/news/24380-first-mapping-cells-early-human-placenta-advance-research-problem-pregnancies/