El nuevo ungüento para tratar mordeduras marrones de la araña del recluso se prueba en seres humanos

La mordedura de una araña marrón del recluso (Loxosceles) puede causar necrosis, la insuficiencia renal, e incluso la muerte de la piel. Un nuevo ungüento se está probando en el Brasil, sin embargo. Sus efectos se han probado ya en las pruebas conducto en cultivos celulares y modelos animales. Ahora el ungüento tendrá su acción inmunomodulador probada en seres humanos en juicios clínicas de la fase III, y puede ser incluido en el protocolo de tratamiento para los pacientes que desarrollan las lesiones causadas por la mordedura de la araña. La juicio ha comenzado en octubre.

“Había investigación extensa en la acción del veneno antes del revelado del ungüento. Podíamos aislar y ordenar la proteína más importante del veneno marrón de la araña del recluso por primera vez hace 20 años. Que permitido nos para estudiar los mecanismos moleculares de la acción del veneno y para desarrollar los inhibidores, ahora patentados, que se pueden utilizar en estudios de la estructura y de la función, y posiblemente como terapia,” dijo al investigador de Dionisia Tambourgi en el instituto de Butantan, en una charla dada en el asiento de investigación de São Paulo - semana Nueva York de FAPESP/.

La reunión, celebrada en la universidad de ciudad Nueva York (CUNY) del 26-28 de noviembre de 2018, implica el [email protected] y a investigadores de los E.E.U.U. con el objetivo de fortalecer sociedades de la investigación.

Las juicios clínicas para verificar la acción del ungüento acaban de comenzar en Santa Catarina - un estado brasileño con una alta incidencia de las mordeduras marrones de la araña del recluso. Las “juicios clínicas conducto en 240 personas. De este total, 120 recibirán un placebo y los otros 120 serán tratados con el ungüento. Eso nos permitirá comparar los resultados,” dijo a Tambourgi que es también uno de los investigadores principales en el centro para la investigación sobre la transmisión de señales de las toxinas, de la Inmune-Reacción y de la célula - CeTICS, uno de los centros FAPESP-financiados de la investigación, de la innovación y de la difusión - RIDCs.

Tetraciclina, una substancia usada como antibiótico, formas la base del ungüento. “Utilizamos una concentración más bajo que un microbicide, pero en una dosificación capaz de modular la actividad de la proteasa que está implicada en curso de inflamación y destrucción del tejido. Puesto que la tetraciclina se ha probado ya en varias juicios clínicas, no tuvo que experimentar las fases de la tolerancia (fases I e II). De hecho, estamos dando a substancia un nuevo uso,” ella dijo.

Efecto cutáneo, efecto sistémico

Además de causar las lesiones cutáneas - que podrían tardar meses para curar - en algunos casos, la mordedura de una araña marrón del recluso también causa efectos sistémicos tales como hemólisis, agregación de la plaqueta, inflamación renal y falla que puedan resultar muerte el hospitalizado.

Tienen sido partes de los accidentes que implican Loxosceles en del sur, central, y Norteamérica. Estos últimos años, sin embargo, las cajas de mordeduras marrones de la araña del recluso también han ocurrido en Europa, con partes de casos en países tales como España, Francia, Portugal e Italia, un país que registró un caso de loxoscelism fatal.

Según el ministerio brasileño del sistema nacional de la notificación de la enfermedad de la salud - SINAN en 2016, allí eran 173.630 casos de accidentes con los animales venenosos en el Brasil, 7.441 cuyo eran debido al recluso marrón que la araña muerde.

El loxoscelism cutáneo ocurre en el casi 80% de los casos. Menos frecuente pero mucho más peligroso son los efectos sistémicos que afectan al casi 20% de pacientes mordidos por la araña marrón del recluso.

Porque la mordedura de la araña marrón del recluso es sin dolor y no aparece la reacción en el sitio inmediatamente, ayuda de la búsqueda de las víctimas solamente cuando la lesión de piel se ha establecido ya. La “necrosis del tejido es un resultado no apenas del veneno, pero también de la cascada de reacciones por la carrocería sí mismo, activada por la proteína principal de la toxina,” dijo a Tambourgi.

Por años, el instituto de Butantan ha producido cantidades limitadas del suero para las mordeduras marrones de la araña del recluso. “Son pequeñas arañas, midiendo 3 centímetros a lo más, de los cuales podemos extraer poco veneno. Necesitamos a centenares de especímenes producir el suero,” Tambourgi dijo.

Reacciones secundarias

Los estudios para determinar los componentes claves de la toxina marrón del recluso han conducto desde 1994. Las personas de investigadores del instituto de Butantan insertaron un gen de la araña en la bacteria Escherichia Coli, así creando un biofabric del sphingomyelinase D (SMase D), la proteína que es el componente de la base de la toxina.

“Durante ese todo el proceso de la investigación, descubrimos que el veneno de la araña marrón del recluso puede causar las reacciones secundarias que son accionadas principal por la proteína. Digo a menudo que la toxina apenas comienza el proceso y que la proteína altera las células. Más adelante, la desregulación de la carrocería ocurre, llevando a la producción de proteasas - las enzimas cuya función es romper las ligazones de péptido de otras proteínas. Estas proteasas son lo que tiene que inhibir el ungüento,” ella dijeron.

Por lo tanto, el ungüento actúa en el supuesto efecto secundario. “En modelos experimentales in vitro usando las células epiteliales humanas así como en los modelos animales, era posible reducir la talla de la lesión por el casi 80%,” ella dijo.

El estudio llevado por Tambourgi ha determinado el mecanismo de la acción del veneno liberado por la araña marrón del recluso así como la forma sistémica y cutánea de la enfermedad. “Podíamos desarrollar el ungüento construyendo el mecanismo que ése lleva a la lesión dermonecrótica. Sin embargo, porque el envenenamiento es causado por lo que induce la proteína en la carrocería, estamos atacando los efectos secundarios de la toxina. Tenemos que aguardar los resultados de las juicios clínicas, pero me siento confiado porque las pruebas realizadas en cultivos celulares y modelos animales han sido muy prometedoras,” ella dije.

Fuente: http://www.fapesp.br/en/