Los científicos del IU encuentran retardadores tóxicos de la llama en los asientos de carro de los niños

En un nuevo estudio, los científicos de la universidad de Indiana encontraron retardadores tóxicos de la llama en los asientos de carro de los niños nuevamente manufacturados, chispeando preocupaciones por la salud de niños. Asientos de carro de los 18 de los niños probados, 15 contuvieron las nuevas o tradicionales substancias químicas ignífugas peligrosas.

“Nuevos retardadores de la llama del repuesto, comercializados a menudo como opciones más seguras, están estando al acecho en los productos de los niños sin la prueba rigurosa del seguro y puede plantear los riesgos para la salud de niños,” dijo a Marta Venier, científico del socio en la escuela del IU de asuntos públicos y ambientales y del investigador principal en el estudio. “La abundancia de substancias químicas ignífugas emergentes en los asientos de carro de los niños y el papel dominante que estos productos desempeñan pues las fuentes potenciales de la exposición química son una tema de inquietud.”

La investigación conducto conjuntamente con el centro de la ecología, una organización sin ánimo de lucro independiente en Ann Arbor, Michigan. Los asientos de carro probados en este estudio fueron comprados por el centro de la ecología y expididos a la universidad de Indiana para los análisis. Todos los asientos de carro fueron fabricados entre enero de 2017 y febrero de 2018 y hechos nuevamente en China, Canadá, o los Estados Unidos. En total, los investigadores probaron 36 diversas muestras del tejido y de la espuma a partir de 18 asientos de carro.

Por primera vez, dos ésteres cíclicos del phosphonate (PMMMPs) fueron medidos en los niveles en Norteamérica, sugiriendo su uso como repuesto ignífugo para las composiciones que se saben para ser dañinas. PMMMPs fue encontrado en 34 del asiento de carro 36 muestreado en los niveles mucho más altos que los de los retardadores tradicionales de la llama. Poco se sabe sobre sus efectos sobre la salud. Dos otros retardadores emergentes de la llama fosfato (de los tris (2,4-di-t-butylphenyl) (TDTBPP) y bis del resorcinolo (fosfato difenil) (RDP)) también fueron medidos en productos del bebé por primera vez.

Los éteres difeniles polibrominados (PBDEs) fueron observados en el 75 por ciento de las muestras probadas, a pesar de la eliminación progresiva del uso en los Estados Unidos en 2013 sobre preocupaciones de la salud. Sin embargo, PBDEs fue descubierto en tales niveles bajos que es inverosímil ellos fue agregado intencionalmente. Pudieron haber sido impurezas o encontrar en las piezas que contienen los materiales reciclados. Inversamente, el etano del decabromodiphenyl (DBDPE) fue descubierto en cuatro muestras en los niveles, sugiriendo que fue utilizado intencionalmente. DBDPE es un ignífugo bromado sabido para causar la tensión, la desorganización de la hormona y problemas oxidativos de la tiroides.

A diferencia de otros productos del bebé, los asientos de carro de los niños se requieren cumplir los patrones de la inflamabilidad para los interiores del vehículo contorneados en el patrón de seguridad del vehículo federal del motor 302, que fue creado en 1971 por la administración del seguro de tráfico de la autopista nacional. Los retardadores de la llama se utilizan rutinario como manera de poco costo de cumplir este patrón. Sin embargo, los retardadores de la llama se han conectado a una variedad de efectos sobre la salud negativos, incluyendo la desorganización de la hormona, el revelado empeorado del cerebro, el daño hepático y el cáncer. Los niños son más susceptibles a estos efectos que adultos debido a su más tamaño pequeño y su tendencia de poner sus manos y objetos en sus bocas.

Los niños pueden ser expuestos a los retardadores de la llama en asientos de carro respirando en las substancias químicas que lixivian en el aire fuera de tejidos y de espuma. Esto es especialmente problemático para los niños durante los meses del verano, cuando el calor aumenta el régimen en el cual los retardadores de la llama entran en haber ventilado mal, ambiente semi-cerrado del vehículo. Los niños pueden también ser expuestos a los retardadores de la llama injiriendo el polvo que acumula dentro del vehículo, a través de contacto de piel o masticando en sus asientos de carro.

“Encontramos que los fabricantes del asiento de carro se están moviendo intencionalmente lejos de ciertas composiciones de substancias químicas tóxicas que sepan para ser dañinos, que es buenas noticias,” dijeron Yan Wu, investigador postdoctoral en la universidad de Indiana y el autor importante del estudio. “Sin embargo, conocemos muy poco sobre las substancias químicas del repuesto que están utilizando. Los asientos de carro son vitales para los niños de protección durante una caída del vehículo, pero más investigación es necesaria asegurarse de que esos asientos son químicamente seguros también.”

Fuente: https://www.iu.edu/