El nuevo estudio de Boulder del CU muestra cómo el daño espinal afecta ritmos circadianos

Sobre las horas y los días que siguen un daño de la médula espinal, los engranajes que controlan los relojes internos de la carrocería caen profundo de la sincronización, de la temperatura del cuerpo de afectación, de la fluctuación de la hormona, de la inmunidad y de la sincronización de un ordenador principal de otros procesos corporales, según la nueva universidad de la investigación de Colorado Boulder.

El estudio, financiado por el Departamento de Defensa de los E.E.U.U. y publicado hoy en el eNeuro del gorrón, está entre el primer para fijar completo cómo tal daño del tejido afecta ritmos circadianos, o los 24 hora-ciclos de procesos fisiológicos. Si estuvieron replegadas en seres humanos, las conclusión podían llevar a los nuevos “chronotherapies” en la Unidad de Cuidados Intensivos a los relojes del lejos-kilter de la restauración y perfeccionar la recuperación a largo plazo.

La “gente piensa a menudo en los efectos del daño de la médula espinal en términos de daño tisular físico sí mismo,” dijo autor a Linda mayor Watkins, profesor distinguido de la neurología del comportamiento en el CU Boulder. “El encontrar asombrosamente e importante aquí es que el daño tisular localizado cambia fundamental los ritmos de la vida.”

La investigación anterior ha mostrado que tras daño de la médula espinal la gente tiene temperatura del cuerpo de regulación del problema y experimenta a menudo inmunidad suprimida. Más a largo plazo, ella tiende a tener problemas crónicos del sueño y metabolismo empeorado. Pero poco se sabe sobre cómo tales daños afectan el sistema circadiano más amplio, dijo al autor importante Andrew Gaudet, que conducto el estudio mientras que un investigador postdoctoral en el laboratorio de Watkins.

“Cada célula en nuestra carrocería tiene su propio reloj molecular, incluyendo toda la maquinaria requerida para que la carrocería sepa cuándo es,” dijo a Gaudet, ahora profesor adjunto de la psicología y de la neurología en la Universidad de Texas en Austin. “Quisimos saber el daño de la médula espinal afecta a los mediadores que influencian esos relojes y los relojes ellos mismos.”

Los investigadores estudiaron ratas en el periodo inmediatamente posterior de un daño moderado a la médula torácica, o central, espinal. Midieron temperatura del cuerpo, niveles de actividad y niveles de sangre de hormonas de una tensión llamadas los glucocorticoids. También observaban la expresión de los genes que controlan el reloj circadiano en la médula espinal e influencian inmunorespuesta, incluyendo la inflamación, en la carrocería.

“Encontramos que rompieron todos estos mediadores del sistema circadiano fuertemente pronto después de que daño y vuelto despacio a las dimensiones normales sólo después de algunas semanas,” dijo a Gaudet.

Por ejemplo, dos días después del daño, los niveles glucocorticoides eran hasta 250 normales más altos del por ciento que. Una semana después del daño, sus ritmos seguían siendo irregular, enarbolando durante sueño bastante que en la hora activa.

Por lo menos seis días, seguía habiendo su temperatura de base más arriba que normal cuando estaban inactivos. Hasta 30 días después, su temperatura todavía enarbolaban 2 a 4 horas que normal anterior. Las configuraciones que introducían también fueron afectadas. Después de 14 a 42 días, la mayoría de las configuraciones volvieron a normal.

El análisis del tejido del sitio del daño también encontró que la expresión de los genes del reloj “fue reducida notable” al igual que expresión de los genes que influencian la capacidad de la carrocería de curar. Asombrosamente, la expresión génica reducida también a otra parte encontrada del reloj de los investigadores en tejido ileso.

Gaudet explica que mientras que la luz es el timekeeper primario (o “presidente”) del sistema circadiano, temperatura, niveles de actividad, y los niveles de hormona sirve como “gerentes centrales” que aseguran que el resto de relojes se ejecutan el tiempo.

“Si son lejos-horario que puede hacer los otros relojes funcionados con incorrectamente y ése puede influenciar un ordenador principal entero de los procesos de carrocería,” él dijo. “Esto podía tener implicaciones para la recuperación.”

Él advierte que más investigación es necesaria determinar si las conclusión traducen a la gente. Si es así las terapias circadiano-relacionadas podían convertirse en final una herramienta del tratamiento. Esto pudo implicar el exponer de pacientes a la luz natural brillante en las mañanas, las comidas de previsión, el sueño, la rehabilitación y la cirugía en las horas óptimas del día, y de asegurar que el ambiente en la Unidad de Cuidados Intensivos en la noche está mantenido tan oscuro como sea posible con interrupciones mínimas.

Las aproximaciones similares se podrían tomar para los pacientes con la lesión cerebral traumática, el recorrido y los desordenes neurológicos que también pueden alterar el reloj, la nota de los investigadores.

“Apenas reconociendo que la función de muchos relojes es rota por daño de la médula espinal sugiere que eso hacer cosas simples para reajustar esos relojes pudo ayudar,” dice a Watkins.

Fuente: https://www.colorado.edu/today/2018/12/03/spinal-injuries-throw-body-clocks-schedule-new-study-shows