Las nuevas publicaciones generan controversia sobre el valor de reducir el consumo de la sal en poblaciones

La nutrición del gorrón, el metabolismo y la enfermedad cardiovascular (NMCD), ha publicado una declaración importante y autoritaria del ESAN (red europea de la acción de la sal), un grupo de trabajo establecido bajo los auspicios de la Organización Mundial de la Salud (WHO) que incluye los representantes expertos a partir de 39 países y de centros académicos, soportando la puesta en vigor de los programas de la población de la reducción del consumo de la sal para prevenir enfermedad cardiovascular según lo recomendado por el WHO.

La “tensión arterial alta sigue siendo la primera causa de la muerte, de la mala salud y de la incapacidad en el mundo debido a sus complicaciones cardiovasculares. Una alta admisión de la sal causa una subida en la presión arterial y una reducción en su consumo lleva a tensión arterial baja como indicado por las juicios clínicas numerosas realizadas durante los últimos 35 años”, dice a profesor Pascual Strazzullo, de la universidad de Federico II de Nápoles y del presidente de la sociedad italiana de la nutrición humana.

Sin embargo, las publicaciones recientes han generado una controversia científica evidente, extendiéndose con los ambientes populares, como los blogs, los periódicos y los alimentadores, una vista escéptica del valor de reducir el consumo de la sal en poblaciones. Estos estudios sugieren la presencia de un lazo J-dado forma entre el consumo de la sal y las acciones cardiovasculares, de modo que la reducción en el consumo de la sal hacia 5 g por día (según lo recomendado por el WHO) pueda incluso ser peligrosa, y ésa sería mejor adherir a los consumos actuales según lo medido en muchos países europeos. Esta visión está en gran contraste con las recomendaciones fijadas por el WHO y por la resolución de la O.N.U de reducir enfermedad no-transmisible cerca un cuarto en 2025 con la partícula extraña de una reducción del 30% en el consumo de la sal que tiene como objetivo en 2025 un objetivo final de no más que 5 g por día.

En el artículo publicado hoy en NMCD, el ESAN, después de que un examen completo de la metodología usada en los estudios recientes que han generado la controversia, concluye que estos estudios tienen fallas numerosas y sustanciales en los métodos usados, destacados ya y denunciados en la literatura internacional por varias organizaciones de salud independientes, con todo ignorado por los autores incluso en publicaciones más recientes en el tema.

“Los desvíos metodológicos principales” dicen a profesor Francisco P Cappuccio, de la universidad de Warwick, jefe del centro de colaboración del WHO para la nutrición y presidente de la sociedad británica e irlandesa de la hipertensión, “son las apreciaciones en polarización negativa del consumo habitual y de la evaluación subsiguiente de los lazos entre el consumo y los resultados cardiovasculares que son no fiables y en polarización negativa, la partícula extraña de la sal en los últimos estudios de los individuos enfermos que sufren ya de enfermedad cardiovascular y que están en el polypharmacy (causalidad reversa), de tal modo produciendo resultados engañosos y las interpretaciones difíciles. Finalmente, hay la falta de plausibilidad que una reducción moderada en el consumo de la sal puede causar a daño”.

“Por el contrario”, agrega al Dr. Michael Beer, de la oficina federal suiza de la comida y del seguro y de la silla veterinarias de ESAN, “más allá y estudios más recientes usando metodologías correctas y algunas juicios clínicas seleccionadas al azar confirman el lazo nivelado y lineal entre el consumo de la sal y los resultados cardiovasculares, sin riesgo creciente en los niveles alrededor de 5 g por día o menos, que son los objetivos actuales de los planes de acción globales del WHO”.

El ESAN aserraba al hilo que era necesario reafirmar la falta de credibilidad de la controversia actual, que es no sólo científico infundada e injustificada, pero puede ser peligroso en confianza popular el minar y la consolidación de la salud pública y de los profesionales de salud a la puesta en vigor del plan de acción a largo plazo de reducir el consumo de la sal en pacientes y poblaciones, así contribuyendo a un aumento en muertes e incapacidades evitables.

La alta admisión de la sal, según lo medido actualmente en todos los países en el mundo, incluyendo Europa, es la causa principal de la tensión arterial alta, numera una causa de la enfermedad cardiovascular (ataques del corazón, recorridos, corazón y insuficiencias renales). Estas condiciones son evitables con la reducción del aa en la presión arterial que se puede entregar con una medida sanitaria pública posible, de poco costo y equitativa de reducir el consumo de la sal de la población a los niveles moderados de 5 g por día o menos.

Fuente: https://warwick.ac.uk/newsandevents/pressreleases?newsItem=8a17841b675a404c01678939002d3c75