La imaginación puede ayudar a miedo vencido y los desordenes ansiedad-relacionados, demostraciones estudian

Imagínese un perro del descortezamiento, una araña sarrosa u otra amenaza percibida y su cerebro y carrocería responden como ellos si usted experimentó el auténtico. Imagínese lo en varias ocasiones en un ambiente seguro y pronto su fobia--y la reacción de su cerebro a ella--se desploma.

Ése es el takeaway de un nuevo estudio de las imágenes cerebrales llevado por la universidad de Colorado Boulder y de los investigadores de la Facultad de Medicina de Icahn, sugiriendo que la imaginación puede ser una herramienta potente en gente de ayuda con miedo y los desordenes ansiedad-relacionados la vencen.

“Esta investigación confirma que la imaginación es una realidad neurológica que puede afectar nuestros cerebros y las carrocerías de las maneras que importan para nuestro bienestar,” dijo la apuesta del Tor, director del laboratorio cognoscitivo y afectivo de la neurología en el CU Boulder y el autor co-mayor del papel, publicado en la neurona del gorrón.

Cerca de uno en tres personas en los Estados Unidos tiene desordenes de ansiedad, incluyendo fobias, y el 8 por ciento tiene desorden traumático de la tensión del poste. Desde los años 50, los clínicos han utilizado “terapia de la exposición” como tratamiento de primera línea, pidiendo que los pacientes hagan frente a sus miedos - reales o imaginados - en una fijación segura, controlada. Anecdóticamente, los resultados han sido positivos.

Pero hasta ahora, muy poco se ha sabido sobre cómo tales métodos afectan el cerebro o cómo la imaginación compara neurológicamente a la exposición de la vida real.

“Estas conclusión nuevas llenan un prolongado vacío entre la práctica clínica y la neurología cognoscitiva,” dijo al autor importante Marianne Cumella Reddan, estudiante de tercer ciclo en el departamento de la psicología y de la neurología en el CU Boulder. “Éste es el primer estudio de la neurología a mostrar que eso la imaginación de una amenaza puede real alterar la manera que se representa en el cerebro.”

Para el estudio, entrenaron a 68 participantes sanos para asociar un sonido a una descarga incómoda, pero no dolorosa, eléctrica. Entonces, los dividieron en tres grupos y expuesto al mismo sonido que amenazaba, pedido “para jugar el sonido en su cabeza,” o pedido imaginarse los sonidos agradables del pájaro y de la lluvia - todos sin experimentar otras descargas eléctricas.

Los investigadores midieron actividad cerebral usando proyección de imagen de resonancia magnética funcional (fMRI). Los sensores en la piel midieron cómo respondió la carrocería.

En los grupos que se imaginaban y oyeron los sonidos que amenazaban, la actividad cerebral era notable similar, con la corteza auditiva (que los procesos suenan), los accumens del núcleo (que miedo de los procesos) y la corteza prefrontal ventromedial (asociada a riesgo y a la aversión) toda la iluminación hacia arriba.

Después de que la exposición relanzada sin la descarga eléctrica acompañante, los temas en los grupos reales e imaginados de la amenaza experimentaran qué se conoce como “extinción,” donde el estímulo antes miedo-que inducía encendió no más una reacción del miedo.

Esencialmente, el cerebro había olvidado tener miedo.

La “estadístico, real e imaginada exposición a la amenaza no era diferente en el nivel entero del cerebro, y la imaginación trabajó del mismo modo que,” dijo a Reddan.

Notablemente, el grupo que se imaginaba que los pájaros y los sonidos de la lluvia mostraron diversas reacciones del cerebro, y su reacción del miedo al sonido persistieron.

“Pienso que mucha gente asume que la manera de reducir miedo o la emoción negativa es imaginarse algo bueno. De hecho, qué pudo ser más efectivo es exactamente el contrario: imaginándose la amenaza, pero sin las consecuencias negativas,” dijo la apuesta.

La investigación anterior ha mostrado que la imaginación de un acto puede activar y fortalecer las regiones del cerebro implicado en su ejecución de la vida real, perfeccionando funcionamiento. Por ejemplo, la imaginación jugando el piano puede reforzar conexiones neuronales en las regiones relacionadas con los dedos. Las demostraciones de la investigación también es posible poner al día nuestras memorias, insertando a los nuevos detalles.

El nuevo estudio sugiere que la imaginación pueda ser una herramienta más potente que creída previamente para poner al día esas memorias.

“Si usted tiene una memoria que sea no más útil para usted o le esté mutilando, usted puede utilizar la imaginación para golpear ligeramente en ella, cambiarla y re-consolidarla, poniendo al día la manera usted piensa alrededor y experimenta algo,” dijo a Reddan, esfuerzo que algo tan simple como imaginándose un único tono golpeado ligeramente en una red compleja del cerebro circula.

Ella observa que había mucho más variación en actividad cerebral en el grupo que se imaginaba el tono comparado con los que lo oyeron realmente, sugiriendo que ésos con una imaginación más viva pueden experimentar mayor cerebro cambian al simular algo en el aro de su mente.

Pues la imaginación se convierte en una herramienta más común entre clínicos, más investigación es necesaria, ellos escribe.

Por ahora, la apuesta aconseja, atención de la paga a lo que usted se imagina.

“Maneje su imaginación y qué usted permiso que se imagina. Usted puede utilizar la imaginación constructivo para dar forma lo que aprende su cerebro de experiencia.”

Fuente: https://www.colorado.edu/