El estudio ofrece nuevos discernimientos en el papel subyacente de los mecanismos moleculares del amiloide en enfermedad de Alzheimer

Un estudio UCL-llevado ha confirmado que algunos frascos de una hormona usada en los tratamientos médicos interrumpidos contuvieron las semillas de una proteína implicados en enfermedad de Alzheimer, y pueden sembrar la patología amiloidea en ratones.

La investigación, publicada en naturaleza, sigue conectado del estudio de las personas 2015 que encontró pruebas de la patología amiloidea en la gente que había desarrollado tratamientos de siguiente (CJD) de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob con la hormona de incremento humano extraída de centros comunes grandes de las glándulas pituitarias quitadas de individuos difuntos en la autopsia.

La patología amiloidea implica una acumulación de las proteínas del cerebro sabidas para causar la enfermedad de Alzheimer.

Esta nueva investigación confirma que ciertas mezclas de esta hormona contuvieron de hecho las semillas de la proteína beta amiloidea y encontrar, en un nuevo estudio experimental, que la hormona trata por lotes transmitió la patología amiloidea a los ratones del laboratorio.

Las conclusión soportan la hipótesis de las personas que beta amiloideo fue transmitida accidentalmente a los pacientes vía este hace mucho tiempo tratamiento médico interrumpido.

“Nuestro estudio anterior encontró que algunos individuos que desarrollaron CJD muchos años después de que tratamiento como los niños con la hormona de incremento pituitaria humana cadáver-derivada también tenían depósitos en el cerebro de un tipo de proteína aberrante característico de enfermedad de Alzheimer,” dijeron al autor importante del estudio, profesor Juan Collinge (unidad del prión de MRC e instituto de UCL de las enfermedades del prión).

“Sugerimos que la hormona de incremento humano - que antes de 1985 fue preparada de tejido humano - pueda haber sido contaminado con las semillas de este material así como de los priones que causan CJD. Nuestras últimas conclusión ahora confirman que algunas las mezclas archivadas de esta hormona contuvieron de hecho las semillas de la proteína beta amiloidea encontrada en enfermedad de Alzheimer.

“Es el más importante acentuar que no hay sugerencia en nuestro trabajo que usted puede coger la enfermedad de Alzheimer (o de hecho CJD) por el contacto con una persona con la enfermedad. Nuestro punto culminante de las conclusión la necesidad de hacer la investigación adicional en esta área.”

Las 2015 conclusión conectaron transfusiones de las inyecciones de la hormona de incremento de la niñez a la patología amiloidea en adultos, estudiando cerebros autopsied a partir de ocho personas que habían muerto de CJD.

Habían tratado a la ocho gente cuyos casos fueron descritos en el papel 2015 previamente con la hormona de incremento humano pituitario-derivada cadavérica (c-hGH), que encima de tenido hasta el 1985 utilizado para tratar diversas causas de la estatura corta antes de que las inquietudes fueran despertadas por la transmisión de los priones (semillas de la proteína deforme del prión) esa causa CJD. El uso del c-hGH cadavérico después fue interrumpido y reemplazado por la hormona sintetizada que no llevó el riesgo de transmitir CJD.

Seis de la gente que murió fueron encontrados para tener patología amiloidea en el tejido cerebral, cuatro de quién también tenían cierto grado de angiopathy amiloideo cerebral (CAA), una enfermedad que implicaba la acumulación de beta amiloideo en vasos sanguíneos en el cerebro (que puede causar la extracción de aire en el cerebro). CAA también se ve a un cierto grado en la mayoría de los pacientes con la enfermedad de Alzheimer. Ningunos de estos pacientes de CJD habían desarrollado el retrato completo de la enfermedad de Alzheimer a la hora de su muerte de CJD.

Para el estudio actual, el equipo de investigación rastreó algunas de las mezclas del c-hGH con las cuales habían tratado y les habían sido probados a los pacientes, encontrando que algunas de las muestras de hecho tenían niveles importantes de proteínas beta amiloideas (implicadas en CAA y Alzheimer) y de proteínas del tau (implicadas en enfermedad de Alzheimer).

Una diagnosis de la enfermedad de Alzheimer requiere la detección de ambas proteínas aberrantes, beta amiloideo y tau.

Los investigadores entonces probados si este material era capaz de sembrar la patología inyectando muestras de los frascos de la hormona en los ratones del laboratorio que genético habían sido modificados para ser propensos la patología beta amiloidea vista en la enfermedad de Alzheimer (los ratones usados en el estudio no eran tau propenso).

Los ratones que habían sido inoculados con las muestras contaminadas de la hormona de incremento mostraron claramente el sembrador de la patología amiloidea en sus cerebros y desarrollaron CAA dentro menos que un año, apenas como los ratones que habían sido inyectados con el tejido de pacientes con la enfermedad de Alzheimer típica en otra parte de este estudio. Grupos de los mismos ratones que habían sido inyectados con la hormona de incremento sintetizada o el tejido cerebral normal pues los mandos no mostraron ninguna tal configuración.

Las conclusión demuestran que el c-hGH original trata las proteínas por lotes beta amiloideas contenidas que pueden sembrar la patología amiloidea en ratones, incluso después décadas de almacenamiento.

“Ahora hemos proporcionado pruebas experimentales para soportar nuestra hipótesis que la patología beta amiloidea se puede transmitir a la gente de los materiales contaminados,” dijimos a profesor Collinge.

“No podemos todavía confirmar si los procedimientos médicos o quirúrgicos han causado nunca la enfermedad de Alzheimer sí mismo en gente, o cómo el campo común él pudo ser detectar la patología amiloidea de esta manera.”

“Será importante revisar riesgos de transmisión de la patología amiloidea por otros procedimientos médicos todavía hechos hoy, incluyendo los instrumentos usados en neurocirugía, drenando en la otra investigación y qué sabemos ya sobre la transmisión accidental de CJD,” él agregó.

“Mientras que nos referimos sobre lo que podría significar esto sobre cómo la patología amiloidea pudo ser transmitida, también apuntamos entender más sobre la causa y las consecuencias de la deposición beta amiloidea en el cerebro y de su lazo a la agregación del tau, el otro sello para la enfermedad de Alzheimer,” dijo al Dr. Silvia Purro (instituto del co-autor de UCL de las enfermedades del prión).

El Dr. Rob Buckle, principal oficial de la ciencia en el Consejo de Investigación médico, que financió el estudio, dijo: “Este estudio ofrece nuevos discernimientos en los mecanismos moleculares que son la base del papel del amiloide en enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, estos experimentos estaban en los ratones predispuestos para desarrollar la patología de la enfermedad de Alzheimer y no hay actualmente pruebas que el ANUNCIO se puede transmitir entre la gente.”