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La separación de los ratones masculinos y femeninos cambia la manera que huelen, demostraciones estudia

Una universidad del investigador de Wyoming y sus personas han descubierto que la separación de los ratones masculinos y femeninos, cambia en un cierto plazo la manera que huelen.

El estudio investiga cómo los receptores sensoriales olfativos en ratones cambian en función de la exposición a los olores emitidos de piezas del sexo opuesto, dice a Stephen Santoro, profesor adjunto en el departamento de la zoología y de la fisiología.

“La idea es que nuestras experiencias cambian nuestro sistema sensorial de una manera que sea semipermanente. Esto es probablemente verdad en seres humanos tanto como los ratones,” Santoro dice. “Encontramos que los ratones que se contienen con el sexo opuesto toda la hora tienen receptores sensoriales olfativos que sean similares en la composición porque están oliendo olores similares. Por otra parte, los ratones que fueron contenidos por separado por el sexo tienen diferencias propias de cada sexo en sus receptores olfativos. Como consecuencia, pueden percibir olores diferentemente.”

El nuevo estudio, titulado “separación del sexo induce diferencias en los repertorios olfativos del receptor sensorial de masculino y los ratones femeninos,” fue publicado el 4 de diciembre en comunicaciones de la naturaleza, un gorrón del acceso abierto que publica la investigación de alta calidad de todas las áreas de las ciencias naturales. Los papeles publicados por el gorrón representan avances importantes de la significación a los especialistas dentro de cada campo.

Carl van der Linden, estudiante de tercer ciclo de Santa Ynez, California, en el programa de la neurología de UW, era el autor importante del papel. Pooja Gupta, investigador postdoctoral en el departamento de la zoología y de la fisiología y quién trabaja en el laboratorio de Santoro, era un autor que contribuía. Susana Jacobo, preceptor en el departamento de la célula madre y de la biología regeneradora en la Universidad de Harvard; y Catherine Dulac, el profesor de Higgins de la silla molecular y celular de la biología y de departamento en la Universidad de Harvard, y un científico en el Howard Hughes Medical Institute, contribuía a autores.

Santoro es el autor correspondiente del papel. Él comenzó esta investigación como investigador postdoctoral en el laboratorio de Dulac en Harvard antes de traer su trabajo a UW.

“El sistema olfativo de ratones y de seres humanos es muy similar,” Santoro dice. Los “ratones son un modelo muy bueno para entender cómo los sistemas de los nervios trabajan, en general. Son un modelo mucho mejor para los seres humanos que moscas y otros organismos del común-modelo.”

La actividad sensorial desempeña papeles fundamentales en el revelado del sistema nervioso. Los olores del ratón son una mezcla compleja de las substancias químicas volátiles y no volátiles derivadas de secreciones de la piel, la orina, los desgarros, la saliva y las heces, que se saben para diferir substancialmente en sus composiciones químicas entre los varones y las hembras.

Los “varones y las hembras humanos huelen diferentes, también. Los hombres emiten olores de los metabilitos de la testosterona, por ejemplo,” Santoro explica. “Hay diferencias genéticas en poder descubrir esto. Algunas personas dirían que el olor es bueno, mientras que otros lo encuentran desagradable o no pueden descubrirlo en absoluto. Estas diferencias en la opinión se relacionan con las diferencias genéticas en los receptores de la gente. Algunos investigadores especulan que estas clases de moléculas pudieron funcionar como feromonas en seres humanos.”

A diferencia de la mayoría de las neuronas en el sistema nervioso mamífero, las neuronas sensoriales olfativas (OSNs) se soportan continuamente y reemplazado en vida, un proceso que reemplaza normalmente las neuronas dañadas en seres humanos cuando tenemos un frío o utilizamos un aerosol nasal del cinc, Santoro dice. Los cambios en la abundancia de subtipos específicos de OSN ocurren, en parte, con uso-él-o-perder-él el mecanismo en el cual se conserva OSNs activo y OSNs silencioso se elimina de la población, el papel concluyen.

La investigación fue financiada por los institutos de la salud nacionales (NIH), incluyendo con una concesión al centro sensorial de la biología de Wyoming de la excelencia biomédica de la investigación, y por el Howard Hughes Medical Institute en Chevy Chase, Md. Los resultados de este estudio pueden contribuir a una comprensión aumentada de diferencias propias de cada sexo en la función olfativa.

“Mientras que envejecemos, nuestro sistema olfativo consigue peor. Una de las prioridades de NIH es entender porqué ocurre ésa, a” Santoro dice. “Pensamos que nuestra investigación puede tener cierta importancia a esto ofreciendo discernimientos en porqué mueren las neuronas olfativas y cómo el nacimiento de nuevas neuronas se regula.”