El oído de la persona que practica surf revela pistas importantes a las vidas de los buceadores de perla antiguos en Panamá

Mientras que examinaba un cráneo de un cementerio antiguo en un pueblo precolombino en Panamá, sorprendieron a Nicole Smith-Guzmán, bioarchaeologist en (STRI) el Smithsonian Tropical Research Institute, descubrir un ejemplo del oído de las personas que practica surf: un topetón pequeño, huesudo en el canal de oído común entre personas que practica surf, kayakers y buceadores libres en climas fríos. Después de revisar más cráneos, ella concluyó que un grupo selecto de los buceadores masculinos--quizás buscando las perlas y las granadas de ostra codiciadas para la joyería que hace, puede haber vivido a lo largo de la Costa del Pacífico de Panamá hace tiempo.

El “hueso es un tejido dinámico que responde a los estímulos externos, cambia tan en estructura del hueso ofrece las grandes pistas sobre donde y cómo una persona vivió y murió,” Smith-Guzmán dijo. “Cuando observaba los 125 cráneos adicionales a partir de nueve lugares de enterramiento a través de Panamá, encontré siete cajas del oído de las personas que practica surf en varones y una en un cráneo femenino, toda de sitios cerca del golfo de Panamá.”

Nadie entiende realmente exactamente cómo los incrementos huesudos, técnico llamados las exostosis, forma. Pero la piel es fina en el canal de oído y la teoría validada es que la agua fría o las temperaturas frías causadas por el viento y el agua hace que el hueso reacciona por capas extras cada vez mayor, similar a la manera que el hueso estimula la forma en los pies y en otros lugares donde hay irritación o tensión constante. Casi la mitad de las piezas de un club de la natación en Inglaterra tenía oído de la persona que practica surf según un parte citado en el estudio.

A diferencia de la mayoría de los países tropicales donde está caliente el agua de mar, la temperatura del agua en el golfo de Panamá cae en picado entre enero y abril cuando los vientos comerciales fuertes de la fuerza del norte calientan el agua superficial fuera en el pacífico y más frío, agua profunda sube a la superficie para reemplazarla. Esta agua profunda, alimento-rica introduce los organismos minúsculos del mar, que a su vez son comidos por los pescados y las ballenas. El golfo se convierte en una zona de pesca extraordinario productiva que soporta una industria pesquera próspera y que atrae amarraderos, tiburones y otros animales de la capota-de--comida-cadena.

Hace años, cuando el co-autor Richard Cooke, zooarchaeologist en STRI, desenterró un esqueleto masculino con el oído de la persona que practica surf en Sitio Sierra, cerca de Aguadulce en Panamá, él era un estudiante postdoctoral de STRI con solamente conocimiento rudimentario de la antropología física. Pero él cerco todos los restos del ser humano que él encontró, permitiendo a Nicole-Smith Guzmán reexaminarlos 43 años más adelante.

Cooke pasó mucha de su carrera que estudiaba prácticas antiguas de la pesca. Él encontró que la gente precolombina de Panamá pescó los barcos a lo lardo de las costas pacíficas y del Caribe de Panamá. Si la pesca solamente pusiera a gente en un riesgo más alto para el oído de la persona que practica surf, después más casos del incremento huesudo serían presentes en todos los sitios, pero todos los ejemplos vinieron de áreas cerca del golfo.

“La pensamos que el zambullirse en que las aguas frías del golfo causó estas cajas del oído de la persona que practica surf,” Smith-Guzmán dijo más probablemente. Los “ornamentos nacarados plateados, y los anaranjados y púrpuras a partir de dos ostras “espinosas” grandes en el género de Spondylus eran comunes en profundidades y comprendieron un item comercial importante en la región. Algunas de estas granadas se lavan hacia arriba en las playas, pero para el momento en que llegara Vasco Nuñez de Balboa y otros exploradores españoles, sus crónicas nos informan que entrenaron a los buceadores expertos de niñez para zambullirse hacia abajo a cuatro brazas para extraer ostras de perla de gran tamaño deseable.”

El español animó esta industria y durante muchos años, Panamá era sabido para sus piratas y perlas, incluyendo el La Peregrina, la perla más grande sabida cuando fue encontrado.

Las personas también eliminaron las infecciones fungicidas o bacterianas del oído comunes en las zonas tropicales que causan a veces deformaciones del hueso: la mayor parte de los cráneos afectados eran de varones, y las infecciones deben ocurrir en varón y hembras al régimen casi igual. De las pruebas que tienen hasta ahora, él observa como sobre todo los varones estuvieron implicados en sea cual sea la actividad causó a oído de la persona que practica surf en Panamá. En otro estudio, los arqueólogos en las islas Canarias encontraron números áspero iguales de cajas del oído de la persona que practica surf en cráneos masculinos y femeninos antiguos, sugiriendo que las actividades acuáticas allí no fueron restringidas a un género.

“Hablé a un oído, el especialista de la nariz y del paso en Panamá y ella nunca ha visto una caja del oído de la persona que practica surf aquí, pero queremos hacer un estudio complementario en el cual observemos los cráneos de un área mucho más amplia y también hagamos un levantamiento topográfico de doctores en Panamá para descubrir si las personas que practica surf o los buceadores aparecen nunca con el oído de la persona que practica surf actualmente,” a Smith-Guzmán dijimos.

El oído de la persona que practica surf es un tema intrigante que los arqueólogos, los antropólogos y los médicos han explorado para más que un siglo. Aunque las causas exactas de este fenómeno todavía se discutan, estos incrementos huesudos ofrecen pistas importantes en las actividades culturales, la división del trabajo gendered y condiciones ambientales en el pasado.