La substancia química en la protección solar y cosméticos puede dañar el coral alterando los ácidos grasos

Aunque la protección solar sea crítica para prevenir quemaduras y el cáncer de piel, algunos de sus ingredientes no son tan beneficiosos a las criaturas de la océano-vivienda. Particularmente, el cobertizo de las substancias químicas de la protección solar de los nadadores se piensa para contribuir a la disminución del arrecife de coral. Ahora, los investigadores que denuncian en la química analítica del gorrón de ACS dicen que una tal substancia química, el octocrylene (OC), que está también en algunos cosméticos y productos de pelo, acumula en coral como ésteres del ácido graso que podrían ser tóxicos al mamífero marino.

Según varios investigue los estudios, hasta 14.000 toneladas de protección solar terminan hacia arriba en los océanos del mundo cada año. Para proteger los arrecifes de coral, el estado de Hawaii prohibió recientemente las protecciones solares que contenían el oxybenzone y el octinoxate, dos substancias químicas sabidas para dañar el coral, con el equipo de la ley para tomar efecto en enero de 2021. Otra substancia, OC, se puede encontrar en cosméticos tales como lacas para el pelo y acondicionadores, así como protecciones solares. Aunque OC sea tóxico al coral en las altas concentraciones, Desiderio Stien, Felipe Lebaron y los colegas se preguntaban cómo afectaría al coral en los niveles más probablemente que se encontrarán en el ambiente.

Para descubrir, los investigadores expusieron el coral a OC en las diversas concentraciones por una semana. Encontraron que el coral era sensible a la composición en las concentraciones de 50 microgramos por el litro y mayor, que es cerca de 10 veces más arriba que los niveles midieron en el océano. OC acumuló en el coral como el ácido graso conjuga, que puede interferir con el metabolismo del organismo. Los niveles crecientes también descubiertos de las personas de acylcarnitines en los corales expuestos, que se producen bajo condiciones del metabolismo anormal del ácido graso y de la disfunción mitocondrial. Los investigadores dicen que los niveles de OC en el océano pudieron haber sido subestimados previamente porque estas mediciones no tuvieron en cuenta los ésteres del ácido graso OC.

Fuente: https://www.acs.org/