Las recetas veterinarias empleadas mal podían contribuir al opiáceo la epidemia en curso

El estudio de Penn muestra el 41 por ciento de aumento en los opiáceos para los pequeños animales encima más allá de 10 años; las conclusión indican otra avenida del riesgo potencial para el acceso humano a los opiáceos

El aumento en las recetas del opiáceo para la gente durante la última década se pudo haber puesto en dirección paralela por un aumento en las recetas del opiáceo para los animales domésticos, según un estudio de investigadores en la universidad de la Facultad de Medicina de Perelman de Pennsylvania y de la escuela de la veterinaría. Las conclusión, en este primer estudio de las recetas veterinarias del opiáceo, sugieren que haya también una demanda creciente para los opiáceos veterinarios, impulsada por los procedimientos complejos realizados en veterinaría, así como una percatación aumentada de la importancia de la administración del dolor. Dado que el opiáceo que prescribe en veterinaría no está regulado tan pesado como las recetas médicas para los seres humanos, es posible que las recetas veterinarias empleadas mal podrían contribuir al opiáceo la epidemia en curso. Los resultados se publican hoy en la red del JAMA abierta.

En el estudio, los investigadores revisaron todas las píldoras del opiáceo y las remiendan dispensado o prescrito para los perros, los gatos, y otros pequeños animales en la universidad de la escuela de Pennsylvania de la veterinaría (veterinario de Penn) de enero de 2007 a diciembre de 2017. Los resultados muestran que la cantidad de estas recetas, según lo medido en equivalentes del miligramo de la morfina (MME), subió por el 41 por ciento durante el período anualmente, mientras que el número anual de visitas subió por el solamente cerca de 13 por ciento. Como centro de asistencia terciario veterinario, la cantidad de casos por tratar única del veterinario de Penn requiere la atención determinada a y el tratamiento del dolor en la especie veterinaria, que puede explicar la utilización creciente del opiáceo en el estudio.

“Pues estamos viendo la prensa epidémica del opiáceo conectado, estamos determinando otras avenidas del consumo humano posible y uso erróneo,” dijo el estudio Jeanmarie mayor Perrone autor, el Doctor en Medicina, un profesor del remedio de la emergencia y al director de la toxicología médica en el remedio de Penn. “Incluso donde el aumento en opiáceos veterinarios prescritos es pensado bien por el veterinario, puede significar una ocasión creciente de las píldoras de sobra que son empleadas mal más adelante por las piezas del hogar, vendidas o desviadas, o poniendo en peligro a niños jovenes con la exposición involuntaria. Los resultados de este estudio sugieren que fijando el índice de recetas veterinarias del opiáceo, poder desarrollar estrategias para reducir los riesgos para la salud humanos y animales asociados con el aumento de uso.”

La crisis actual del opiáceo en los Estados Unidos causa a decenas de miles de muertes de la sobredosis cada año--áspero 50.000 en 2017, según los centros para el control y prevención de enfermedades. La crisis comenzó a finales de los años 90 y fue aprovisionada de combustible en gran parte por un aumento escarpado en las recetas para los analgésicos del opiáceo. Apretando las reglas incluyendo programas de supervisión del medicamento de venta con receta han ayudado a reducir el número de recetas del opiáceo de su pico en 2011. Aunque las muertes de la sobredosis del opiáceo de la receta ahora sean excedidas por ésas debido a la heroína y al fentanilo ilegal obtenidos, el anteriores todavía explican casi 20.000 fatalidades anualmente. Puesto que el opiáceo que prescribe en veterinaría no está según lo regulado comparativamente, se despiertan las inquietudes que los opiáceos prescritos para los animales domésticos podrían ser empleados mal por los seres humanos.

Los investigadores revisaron archivos de la farmacia en el hospital de Ryan del veterinario de Penn durante la ventana de diez años del estudio, y las tendencias analizadas para los cuatro opiáceos prescribieron o dispensaron a los pacientes animales -- tramadol, hydrocodone, y tablillas de la codeína, y remiendos del fentanilo. Los animales en el estudio incluyeron los perros (el 73,0 por ciento), los gatos (el 22,5 por ciento), y clasificaron otros incluyendo conejos, serpenteos, y pájaros (el 4,5 por ciento).

“Encontramos que la cantidad creciente de opiáceos prescritos por nuestro hospital no era debido al volumen paciente creciente solo. Es probable que nuestra meta de asegurar a nuestros pacientes sea postoperatoriamente, determinado para ésos que requieren procedimientos complejos e invasores, ha impulsado nuestras prácticas que prescriben crecientes durante este período,” dijo al autor importante Dana Clarke, VMD dolor-libre, profesor adjunto de la radiología Interventional en la universidad de la escuela de Pennsylvania de la veterinaría “en el nivel nacional, no conocemos el potencial o el fragmento de la diversión de la receta de animales a los seres humanos, y qué impacto éste podría tener en la crisis humana del opiáceo.”

Las anécdotas sobre los opiáceos veterinario-prescritos que eran utilizados por la gente han incitado ya algunos estados para agregar restricciones a prescribir veterinario. En Pennsylvania, los legisladores estatales están trabajando con la asociación médica veterinaria de Pennsylvania (PVMA) para determinar la línea de conducta más efectiva para el opiáceo que dispensa por los veterinarios practicantes del estado. Dos estados, Maine y Colorado, ahora requieren comprobaciones de antecedentes en las historias de la receta del opiáceo de los propietarios animales antes de que un veterinario pueda escribir a un opiáceo la receta. Alaska, Connecticut, y Virginia ahora limitan la cantidad de opiáceos que cualquier un veterinario puede prescribir a un únicos paciente/animal. Veinte estados ahora requieren a veterinarios denunciar a su opiáceo recetas a una base de datos central, apenas como lo hacen los médicos. En el veterinario de Penn, los esfuerzos actualmente en la práctica de reducir prescribir del opiáceo incluyen la preferencia de los anestésicos locales para el dolor postoperatorio, las muescas del dolor para conducir la administración de opiáceos, y vigilar de los pacientes que requieren uso a largo plazo del opiáceo, tal como perros con hydrocodone que requiere el toser crónico.

Los autores dicen que es importante que el problema potencial de opiáceos veterinarios desviados esté estudiado más lejos para determinar su escala, y que debe ser dirigido ampliando las dimensiones de la administración del opiáceo que afectan ya a médicos médicos a los doctores veterinarios, en todos los estados.