El estudio truncal de las mutaciones sugiere la nueva dirección en orígenes del cáncer

Los cánceres se presentan lo más común posible debido a una serie de dos a cinco mutaciones en diversos genes que combinen para causar un tumor. Pruebas de un número creciente de los experimentos centrados en mutaciones truncales--las primeras mutaciones en una serie dada--sugiere una nueva dirección en la comprensión de los orígenes del cáncer.

En un papel publicó hoy en célula cancerosa, es autor de Arnold J. Levine del instituto para el estudio avanzado y Nancy A. Jenkins y Neal G. Copeland, ambos Doctor en Medicina centro de la Universidad de Texas del cáncer de Anderson, presentan una nueva perspectiva de estos datos, destacando dos variables importantes: 1) la serie de mutaciones que eso lleva a la formación de un cáncer, y 2) la célula pulsa hacia adentro que ocurre ésta, ofreciendo un nuevo discernimiento significativo en el incremento, propiedades, y resultados de estos tumores. Los conceptos desarrollados en este papel sugieren las nuevas avenidas para la experimentación futura, ayudan a explicar observaciones previamente no entendibles, y recomiendan nuevos métodos para impedir el revelado del cáncer, incluyendo cegar la serie definida que se requiere para producir un tumor.

Levine explica, “este papel no publica ningunos nuevos experimentos. Bastante, contornea una nueva manera de entender y de interpretar resultados existentes, y al obrar así ayuda a explicar los hechos previamente confusos, contorneando las diferencias en cánceres que se convierten en las edades jovenes o más viejas, y acentuando el papel importante de predisposiciones heredadas a los cánceres que se convierten. La publicación sugiere los caminos totalmente nuevos a estudiar los orígenes de cánceres sobre un curso de la vida.”

El papel de la célula cancerosa cerco ejemplos numerosos de cómo la orden de mutaciones afecta al resultado del tumor y de su reacción a la terapia. Este papel destaca la oportunidad para que los investigadores observen centenares de estos árboles evolutivos con diversas órdenes de las mutaciones que quizás ofrecerán un método de la huella dactilar que podría revelar la información sobre el tipo, el incremento, y el potencial de un cáncer de invadir tejidos circundantes a la hora de diagnosis para poder proyectar tratamientos. Con una comprensión de estas cadenas mutacionales complejas, las empresas farmacéuticas y de biotecnología podrían comenzar a considerar intervenciones para inhibir eslabones determinados dentro de una serie mutacional que podría cegar el revelado posterior de un cáncer. Las drogas dirigidas contra los primeros y segundos resultados mutacionales pueden evitar totalmente que las terceras y cuartas mutaciones nunca sean seleccionadas para hacia adentro una copia de células. El foco en este papel está así en la prevención de cáncer, no tratamiento.

Muchas diversas clases de cánceres se presentan por la acumulación al azar de las mutaciones (errores en la información en un gen) sobre un curso de la vida. Por ejemplo, la última investigación ha mostrado que el cáncer colorrectal está asociado a mutaciones en los cuatro genes distintos siguientes: APC, RAS, TGF-beta, y p53, que contribuye un desvío en diversas funciones que son realizadas por las células en su colon. Copeland y Jenkins han demostrado que el cáncer de colon se convierte lo más rápidamente posible cuando el gen de APC se transforma primero, el gen de RAS en segundo lugar, el gen TGF-beta tercero, y la horma del gen p53. Las mutaciones en los primeros tres genes producen tumores benignos. Solamente cuando los cuatro genes son transformados hay un tumor malo. Pero las mutaciones ocurren aleatoriamente sobre un curso de la vida. La orden es impuesta por la selección darvinista. Una mutación de APC permiso que una copia de células crece (formando un pólipo benigno). Cuando una mutación de RAS ocurre en esta copia de células el pólipo aumenta, aumentando el número de células con estas dos mutaciones y, por lo tanto, la probabilidad que un cáncer puede presentarse. Así, el ordenar de estas mutaciones al azar es seleccionado para por la viabilidad y la réplica de células con esta orden de mutaciones. El laboratorio de Levine mostró la misma necesidad de una orden de mutaciones en cinco diversos genes de producir un diverso cáncer: Linfomas del linfocito T. Era estos dos papeles, publicados hace aproximadamente tres años, que comenzaron Copeland, Jenkins, y a Levine que exploraba si éste era el camino en el revelado de todos los cánceres; La “orden de mutaciones y la célula pulsan materias”.

El nuevo papel de la célula cancerosa del trío provee de científicos y de innovadores un nuevo equipo de preguntas para preguntar por el revelado del tumor que podría mover el campo de la investigación de cáncer en una nueva y emocionante dirección.

Fuente: https://www.ias.edu/press-releases/2019/ccell