La investigación vierte la nueva luz en el tipo de daños que ocurren entre niños

Casi 1 en 5 quinto-graduadores ha recibido los daños violentos, la mayoría entregada por las pistolas o cuchillos, según la investigación recientemente publicada por el centro de la ciencia de la salud de la Universidad de Texas en Houston (UTHealth).

El estudio, publicado en el gorrón de la salud adolescente, analizaba datos a partir de 4.300 niños cuando estaban en quinta, del séptimo, y de las 10mas pendientes en las escuelas públicas en distritos en y alrededor de ciudades en tres comunidades de los E.E.U.U.: Houston, el condado de Los Angeles, y Birmingham, Alabama. Preguntaron los niños en un cierto plazo para ver si el número y el tipo de daño cambiaron.

La probabilidad del daño creciente como niños llegó a ser más vieja, con 1 en 3 altos niños de la escuela-edad que sufrían un tiro, una herida de [email protected], o un daño asalto-relacionado que necesitaba la atención médica.

Según los centros para el control y prevención de enfermedades de los E.E.U.U. (CDC), que financiaron la investigación, el tiranizar es común en High Schools secundarias por toda la nación. Estas conclusión vierten la nueva luz en el tipo de daños que ocurren entre niños y quién es la mayoría del afectado - los matones o las víctimas de tiranizar.

“La sorpresa más grande era la escala escarpada de daños violentos intencionales que los niños están sufriendo, incluso en la edad de la escuela primaria. Era también inesperada descubrir cómo no está tiranizando a víctimas, pero se tiraniza que son más probable conseguir dañados seriamente,” dijo a primer autor Katelyn Jetelina, doctorado, MPH. “Esto sugiere que el acto de tiranizar pueda necesariamente no ser bastante violento para que las víctimas sufran daños serios, y que los matones pueden estar implicados en otros comportamientos dañinos.” Jetelina es profesor adjunto de la epidemiología, de la genética humana, y de las ciencias ambientales en la escuela de UTHealth de la salud pública en Dallas.

“Es una mirada primero-de-su-buena en cómo los daños se sufren entre niños de la escuela-edad y si éstos son diferentes para las víctimas que tiranizan de la repetición y relanzan a autores,” Jetelina dijo. “Las entrevistas conducto privado para perfeccionar confiabilidad, pero el underreporting sigue siendo una entrega potencial, así que el problema podría ser incluso peor.”

Los datos fueron obtenidos de pasajes sanos, de un estudio de niños y su los cuidadores a partir quinta a 10ma pendiente seguida primaria entre 2004 y 2011. Los investigadores principales de ese estudio eran el esmeril de Susan Tortolero, doctorado, de la escuela de UTHealth de la salud pública; Susan Davies, doctorado, de la universidad de Alabama en el centro de Birmingham para el estudio de la salud de la comunidad; y marca Schuster, Doctor en Medicina, doctorado, de la Facultad de Medicina de Kaiser Permanente, que es también autor mayor de este papel.

En la quinta pendiente, el 16,7 por ciento de niños sufrió por lo menos un daño violento incluyendo los daños del arma de fuego (el 12,5 por ciento), los daños del cuchillo (el 8,4 por ciento), y asistió médicamente a los daños luchar-relacionados (el 3,6 por ciento). El volumen y el tipo de daño intensificaron en años posteriores, especialmente entre matones.

Por término medio, los matones eran el 41 por ciento más probables ser herido violentamente que otros niños. Por la 10ma pendiente, más que un cuarto de sus daños eran de las armas de fuego, la investigación mostrada.

“Las pruebas sugieren que los autores estén empeñando a diversos comportamientos aventurados además de tiranizar. Esto las estructuras como consiguen más viejos, que pueden indicar la implicación en cuadrillas, así como droga y uso del alcohol,” Jetelina dijo.

Los muchachos eran el 22 por ciento más probables sufrir daño violento que muchachas, y los niños del negro eran el 30 por ciento más probables experimentar daño que otros grupos de la carrera/de la pertenencia étnica, según los resultados del estudio. Los niños de familias más de ingreso bajo eran también más vulnerables. Los cuyos padres eran viudos tenían una ocasión el 60 por ciento más alta de denunciar un daño violento, Jetelina denunciaron.

El “daño es una causa de la muerte de cabeza para los alumnos y esta investigación refleja la epidemia. También subraya la importancia de la intervención temprana y las estrategias de la prevención que apuntan a grupos específicos,” Jetelina dijo. Los “estudios del futuro que examinan factores tales como acceso del arma e implicación de la cuadrilla son necesarios entender más sobre el camino de los autores del matón, porqué se están hiriendo tanto, y qué se puede hacer para parar este problema que tuerce en espiral.”

Fuente: https://uth.edu/media/story.htm?id=f65b08af-62eb-4bf9-b9cb-4b4557783766