El tipo de grasas saturadas consumidas podía afectar al brezo cardiovascular, demostraciones del análisis

La nueva investigación en el gorrón internacional de la cardiología confirma el riesgo cardiovascular de dietas ricas en las grasas saturadas encontradas en carnes y las ventajas de las opciones instalación-basado y de la lechería

El tipo de grasas saturadas que comemos puede afectar a nuestro riesgo de un ataque del corazón, según un estudio publicado en el gorrón internacional de la cardiología. La gente cuyas dietas contienen relativamente poco palmítico y las grasas saturadas del ácido esteárico compusieron de 16 o más átomos de carbono (grasas saturadas de la largo-cadena) que se encuentran típicamente en carnes - y comen las proteínas instalación-basadas en lugar de otro ha disminuido ocasiones del infarto del miocardio. Por otra parte, los individuos que comen grasas saturadas con 14 o menos átomos de carbono (grasas saturadas de la corto-cadena) que se encuentren típicamente en los productos lácteos tienen más poco arriesgado del infarto del miocardio.

“Nuestro análisis de las dietas de grupos grandes de individuos en dos países muestra en un cierto plazo que el tipo de grasas saturadas que consumimos podría afectar a nuestro brezo cardiovascular,” principal investigador explicado Ivonne Sluijs, doctorado, centro de Julio para las ciencias de la salud y atención primaria, centro médico universidad de Utrecht, Utrecht de la universidad, Utrecht, Países Bajos.

El estudio investigado si las grasas saturadas con las cadenas que varían de largo a partir 4 a 18 átomos de carbono están asociadas al riesgo de desarrollar un infarto del miocardio. Los datos de aproximadamente 75.000 personas en el Reino Unido y la Dinamarca eran analizados. De estos dos grupos, casi el infarto del miocardio experimentado 3.500 personas en el período entre el outreach inicial del estudio y sigue 13 años más tarde (en Dinamarca) y 18 años más tarde (en el Reino Unido).

“Encontramos que eso que comía relativamente poco de los ácidos grasos saturados más de largo encadenados y de las proteínas instalación-basadas consumidoras en lugar de otro fue asociado a un riesgo bajado. La substitución de esas grasas saturadas con otras fuentes de energía tales como hidratos de carbono no afectó al riesgo para desarrollar el infarto del miocardio,” dijo al Dr. Sluijs. Aunque las dietas varíen por nacionalidad y otros factores, lo más frecuentemente la grasa saturada consumida es ácido palmítico, con 16 átomos de carbono, seguidos por el ácido esteárico, con 18 átomos de carbono, que se encuentran en productos de carne. El consumo de grasas saturadas que tengan cadenas más cortas del átomo de carbono y estén presentes en los productos lácteos es menos frecuente.

Desde los años 60, cuando las dietas altas en grasa saturada fueron conectadas al colesterol “malo” elevado de LDL y a la enfermedad cardíaca coronaria, las pautas dietéticas recomendaron el restringir de los ácidos grasos saturados en todos los ámbitos. Estos últimos años, los estudios de la investigación han planteado algunas preguntas sobre qué era considerada las pruebas establecidas. Las conclusión contrarias han apuntado a la posibilidad que diversos tipos de grasas saturadas tienen diversos efectos sobre niveles de colesterol y el revelado de la enfermedad cardíaca coronaria. A pesar de que las conclusión de su estudio soportan esta hipótesis, el Dr. Sluijs y sus investigadores compañeros recomienda el proceder con cautela antes de cambiar pautas dietéticas:

“Nuestro estudio permitió solamente que extrajéramos conclusiones en el nivel de asociaciones entre los ácidos grasos saturados y el revelado del infarto del miocardio. No sabemos si esos ácidos grasos son real la causa de diferencias entre los acontecimientos del infarto del miocardio que observamos. Para explorar más lejos esto, necesitamos los experimentos en los cuales el consumo de ácidos grasos saturados es más controlado y, por ejemplo, comparado con el consumo de ácidos grasos no saturados,” ella observamos.

“El estudio es applaudable para su diseño de gran tamaño, anticipado del estudio ficticio, y evaluación detallada de los factores de la dieta y de la forma de vida. Además, está entre los pocos estudios que examinaron específicamente los ácidos grasos saturados del individuo en relación a riesgo coronario de la enfermedad cardíaca y comparados con diversos macronutrients,” comentó junio Li, Doctor en Medicina, doctorado, y Qi Sun, Doctor en Medicina, ScD, ambos en la Harvard T.H. Chan School de la salud pública, Boston, mA, los E.E.U.U., en un editorial acompañante. También observaron algunas limitaciones del estudio y pidieron así la interpretación prudente de los resultados nulos totales para los ácidos grasos saturados primarios.

El Dr. Li y el Dr. Sun aconseja que los movimientos en consumo de grasa alineen con las configuraciones dietéticas sanas recomendadas, que acentúan las admisiones limitadas del rojo y carne tramitada y los azúcares adicionales, más poco saladas la admisión, repuesto de granos refinados con los granos enteros, y un consumo más alto de frutas y verduras.

Fuente: https://www.elsevier.com/