El modelo del laboratorio revela la formación de nuevos vasos sanguíneos

Para ofrecer el suficiente oxígeno a los tejidos y a los órganos dentro de la carrocería, los vasos sanguíneos necesitan brotar nuevos vástagos para formar una red dispersa del abastecimiento de sangre, como el enlace, los brazos, y las ramitas de un árbol. Sin embargo, los mecanismos al lado de los cuales éste que brota ocurre, en ambas condiciones sanas normales y en condiciones como cáncer, han seguido siendo no entendibles.

Para verter la luz en esta entrega, el grupo de investigación de profesor Yukiko T. Matsunaga basado en la universidad de Tokio que trabajaba en la colaboración dentro del proyecto internacional de SMMiL-E con las personas del Dr. Fabrice Soncin en CS$CNRS en Lille, Francia, utilizó un modelo de un vaso sanguíneo creado en el laboratorio para estudiar cómo una molécula llamada EGFL7 está implicada en el brote y la integridad del vaso sanguíneo. Este nuevo estudio, denunciado en los biomateriales del gorrón, revela mucho sobre la formación de nuevos vasos sanguíneos, un proceso conocido como angiogenesis, y sugiere EGFL7 como buen objetivo para tratar las enfermedades en las cuales este proceso desempeña un papel dominante.

Tal investigación sobre angiogenesis es importante en un contexto clínico. Por ejemplo, cuando los tumores sólidos forman, necesitan ascender angiogenesis para obtener un abastecimiento de sangre adecuado para guardar el crecer. La integridad reducida de los vasos sanguíneos es también una entrega en diversas enfermedades, tales como retinopatía diabética, en la cual los buques en la retina son excesivamente permeables y su estructura de red deteriora gradualmente. Este fondo incitó a las personas utilizar su modelo, llamado una microvessel-en-uno-viruta, para entender el angiogenesis mejor.

“Obtuvimos más discernimiento en cómo los vasos sanguíneos forman construyendo nuestros los propio en el laboratorio a partir de cero, primer formando un molde del colágeno que contenía una aguja que entonces fue quitada, saliendo de un espacio que entonces fue colonizado por las células endoteliales humanas de la vena umbilical,” autor Yukiko correspondiente que T. Matsunaga dice. “Examinamos después los efectos de EGFL7 comparando dos modelos de este tipo, de uno en los cuales esta molécula fue permitida funcionar normalmente en estas células y de otro en las cuales fue golpeada hacia abajo por el siRNA.”

Las personas mostraron que una ausencia de EGFL7 redujo el brote de los nuevos vasos sanguíneos en la microvessel-en-uno-viruta de una forma relacionada en la molécula VEGF-A. También llevó a la producción excesiva de filopodia, que son de largo las estructuras delgadas en las cuales los nuevos vasos sanguíneos emergen normalmente. Además, mostraron que la barrera formada normalmente por las células endoteliales fue empeorada, dando por resultado fuga de los buques.

“Estas nuevas conclusión sobre la importancia de EGFL7 podrían llevar a las terapias efectivas para las enfermedades como retinopatía y cáncer,” el autor importante Ryo Usuba dice. “Nuestro trabajo también muestra las ventajas de usar la microvessel-en-uno-viruta, para la investigación básica sobre la vasculatura y en búsqueda de otros objetivos del tratamiento para los diversos desordenes vasculares.”

El artículo “EGFL7 regula angiogenesis del brote y la integridad endotelial en un modelo humano del vaso sanguíneo” se publica en biomateriales en el doi: 10.1016/j.biomaterials.2019.01.022.

Fuente: https://www.u-tokyo.ac.jp/en