Sueño escaso reflejado por la DNA de leucocitos de la sangre

Una cantidad escasa de sueño y el sueño cualitativo pobre son comunes entre la población en general. Los estudios anteriores han indicado que la calidad escasa prolongada del sueño y del sueño de los pobres está asociada a un riesgo aumentado de enfermedades cardiovasculares, demencia y desordenes psiquiátricos, determinado depresión, con todo los mecanismos moleculares que son la base de esta conexión no son bien sabido.

En un estudio realizado en la colaboración por la universidad de Helsinki, del instituto nacional para la salud y el bienestar y del instituto finlandés de la medicina del trabajo, hombres entre 25 y 55 años de edad que sufrían de sueño escaso fueron comparados a los hombres sanos que consiguen suficiente sueño. En conjunto 105 hombres participaron en el estudio.

La DNA fue extraída de los leucocitos de la sangre cerco de los temas del estudio, para determinar los niveles de la metilación de casi medio millón bases de CpG. La metilación de la DNA está entre qué se conocen como mecanismos epigenéticos, la expresión génica de afectación y, así, el funcionamiento de células y de tejidos.

“Basó en nuestras conclusión, ningún elemento de la metilación de la DNA difirió importante entre ésos que sufrían de una falta de sueño y temas sanos del mando. Sin embargo, el análisis de redes moleculares reveló que el sueño escaso dio lugar a cambios en la metilación de la DNA en los elementos reguladores del gen que pertenecían al camino del revelado de sistema nervioso,” explica a profesor Tiina Paunio, que dirigió el estudio.

Los cambios también fueron observados en una región genomic que se ha asociado anterior al síndrome hereditario de Smith-Magenis. El ritmo circadiano inverso está entre los síntomas potenciales de esta enfermedad.

Las conclusión indican que la falta de sueño está asociada a los cambios sistémicos de la DNA que afectan al genoma.

“Estamos observando actualmente en cómo es la permanente estos cambios. Además, estamos interesados en cómo se conectan a los riesgos para la salud a largo plazo de privación del sueño,” Paunio decimos.

“Las conclusión requieren otros estudios, y deben ser relanzadas con otros grupos de datos,” esfuerzo al estudiante doctoral Alexandra Lahtinen, el primer autor del artículo publicado en el gorrón científico de los partes.

Fuente: https://www.helsinki.fi/en/