La conciencia humana depende de la capacidad del cerebro de mantener dinámica de la actividad de los nervios

Conciencia, a partir del momento vamos a dormir hasta que despertemos, parecemos venir e ir cada día. La conciencia se puede suprimir temporalmente por los agentes farmacológicos o más permanente por la lesión cerebral. Cada uno de estas partidas de la vela consciente trae cambios alrededor de diversos en la función del cerebro, comportamiento y en la neuroquímica del cerebro. Sin embargo, todos comparten una característica común: la falta de experiencia subjetiva denunciada.

Así, la conciencia es la capacidad de los seres humanos de percibir realidad y de denunciarla, y se revela con la expresión de la experiencia subjetiva. La pregunta es: ¿cómo se puede la conciencia deducir en ausencia de la comunicación? Varias teorías están de acuerdo que la conciencia se relaciona con un proceso dinámico autónomo, coordinado de la actividad cerebral, que ayuda a seres humanos a sintonizar en un ambiente constante cambiante. Por lo tanto, en un cierto plazo, las señales del cerebro combinan, disuelven, configuran de nuevo y recombinan, permitiendo que la opinión, la emoción y la cognición ocurran.

“Adoptando el punto de vista teórico de la dinámica del cerebro como la piedra angular de la conciencia, en este estudio apuntamos determinar si la coordinación de las señales del cerebro podría ofrecer una configuración específica de la conectividad funcional característica de estados conscientes e inconscientes”, declaramos a Gustavo Deco.

Mediante técnicas de proyección de imagen de resonancia magnética (fMRI) funcionales, las personas internacionales de investigadores conducto un análisis de la conectividad dinámica en seres humanos sanos y en pacientes con las lesiones de cerebro severas eso llevó a los desordenes de la conciencia. Con este método, los científicos caracterizados en temas conscientes y en diversa dinámica del cerebro de los pacientes como mínimo conscientes de ésos registrados en pacientes en un estado insensible o totalmente inconsciente.

Gustavo Deco, el profesor de la investigación de ICREA y el director del centro para el cerebro y la cognición (CBC) en el departamento de las tecnologías de información y de comunicación (DTIC) en UPF, ensamblaron a personas internacionales de investigadores en el estudio, y es co-autor del artículo publicado el 6 de febrero en los avances de la ciencia del gorrón.

Los datos requeridos para este estudio fueron obtenidos de una cohorte de 169 temas de Bélgica, Francia, los Estados Unidos y Canadá que incluyó a 47 temas sanos que actuaban como el grupo de mando y 122 pacientes con desordenes de la conciencia que eso llevó a un estado vegetativo: Síndrome insensible de la vela (UWS) o como mínimo estado consciente (MCS). Los pacientes de UWS se abren los aros pero nunca visualizan los movimientos voluntarios del no-reflejo, que indica la percatación preservada. Los pacientes en un MCS, aunque visualicen comportamientos más complejos, son potencialmente declarativos de la percatación, tal como búsqueda visual, orientación doler o el mando no sistemático que sigue, falta la capacidad de expresar sus pensamientos y sensaciones.

Los resultados del estudio indican una configuración de la coherencia interareal inferior de la fase en los cerebros de pacientes insensibles, mediados sobre todo por anatomía subyacente y menos probables transitar entre las configuraciones de la actividad cerebral. Entre los pacientes insensibles, en el estudio, esos pacientes que podrían realizarse las tareas de las imágenes mentales presentaron en el fMRI una configuración compleja transitoria, validando la implicación de esta configuración de la conectividad funcional del cerebro en un estado de la conciencia. Inversamente, la configuración interareal inferior de la coordinación era altamente e igualmente frecuente a la de pacientes anestesiados, sin importar la diagnosis clínica, validando su implicación en inconsciencia.

“Nuestros resultados establecen que la conciencia humana se basa sobre la capacidad del cerebro de sostener las dinámicas ricas de la actividad de los nervios que pierden incidencia en estados inconscientes”, señala a Gustavo Deco, co-autor del estudio.

Los autores concluyen que, siguiendo la baja de la conciencia, la actividad cerebral coordinada está restringida en gran parte a una configuración positiva de la coherencia interareal dominada por las conexiones anatómicas entre las regiones del cerebro. En cambio, los estados conscientes son caracterizados por una incidencia más alta de una configuración compleja de la coordinación interareal que, aunque todavía sea obligada por la anatomía del cerebro, también se desvía de ella y presenta acciones recíprocas de larga distancia positivas y negativas.

Este estudio ha encontrado una configuración de la coordinación interareal compleja, apareciendo esporádico, en el grupo de pacientes insensibles. La detección en tiempo real de esta configuración y de su refuerzo con manipulaciones externo-inducidas podía representar una avenida prometedora para la restauración no invasor de la conciencia. Concluimos que estas configuraciones de la coordinación transitoria de la señal del cerebro son características de estados conscientes e inconscientes del cerebro, autorizando la investigación futura en su lazo con el contenido consciente y la posibilidad de modificar su incidencia con la introducción de perturbaciones externas, en individuos sanos y en pacientes.

Fuente: https://www.upf.edu/home/-/asset_publisher/1fBlrmbP2HNv/content/id/222286688/maximized#.XGO5K1Uzbct