Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Los investigadores de Moffitt vierten la luz en cómo funcionan las células de T del VEHÍCULO mecánico

Las propiedades de la transmisión de señales y la actividad de las células de T del VEHÍCULO son condicionadas por el largo del dominio intracelular del VEHÍCULO

La comunidad científica ha hecho grandes zancadas durante la última década en el revelado de una nueva clase de la inmunoterapia llamada terapia del cáncer, un tratamiento que activa el propio sistema inmune de un paciente a las células cancerosas del objetivo. Un tipo de terapia quimérica llamada inmunoterapia del linfocito T (CAR) del receptor del antígeno ha mostrado actividad pronunciada en ciertos cánceres, y dos terapias del VEHÍCULO T, Kymriah® y Yescarta®, han recibido la aprobación de Food and Drug Administration para tratar leucemia linfoblástica aguda y linfoma grande del linfocito B. Sin embargo, a pesar del progreso que era hecho, los científicos no han estado totalmente seguros de cómo funcionan las células de T del VEHÍCULO mecánico. Las personas de los investigadores del centro del cáncer de Moffitt dirigieron esta incertidumbre y caracterizaron el mecanismo de la acción de estos nuevos agentes en un nuevo artículo publicado esta semana en la transmisión de señales de la ciencia.

Las células de T del VEHÍCULO son únicas entre inmunoterapias en que están compuestas de las propias células inmunes de un paciente. Son hechas cerco y separando las células de T de la sangre de un paciente. Las células de T entonces se envían a un laboratorio en donde se modifican, agregando un receptor especial llamado un VEHÍCULO que reconozca a las células cancerosas. Las células genético dirigidas se permiten crecer y multiplicarse en el laboratorio, y después se devuelven a la clínica que se infundirá en el paciente.

Los cambios genéticos que se hacen a las células de T se han optimizado para sacar una mayor reacción antitumores. Uno de los genes que se inserta en el linfocito T es una porción de un receptor del linfocito T, llamada CD3ζ, conectado a un módulo que apunte a una célula cancerosa. Las mitades costimulatory adicionales también se incluyen, con versiones recientes de vehículos de tercera generación incluyendo más de un receptor costimulatory. Sin embargo, algunos estudios sugieren que más de una mitad costimulatory pueda no hacer los vehículos de tercera generación más efectivos. Otras modificaciones se han centrado en el diseño estructural de los receptores, tales como la región que ancla el receptor en la célula.

Es no entendible cómo estos diversos diseños genéticos y estructurales de vehículos afectan efectos de la transmisión de señales biológica y de la célula inmune. Dado el uso cada vez mayor de las células de T del VEHÍCULO como agentes terapéuticos aprobados y en juicios clínicas, los investigadores de Moffitt creen que es crucial entender los mecanismos de cómo estas terapias trabajan en pacientes.

Para entender mejor cómo funcionan las células de T del VEHÍCULO, las personas multidisciplinarias de los investigadores de Moffitt utilizaron una variedad de aproximaciones basadas en proteomics para comparar las células de T del VEHÍCULO que apuntaron la misma molécula en las células cancerosas, pero difirieron en su diseño intracelular y actividad antitumores. Descubrieron que ambos segundos y de tercera generación receptores atan a una amplia variedad de socios que obran recíprocamente, algunos de los cuales son mutuamente - exclusiva. Importantemente, solamente los vehículos de segunda generación eran capaces de estimular la expresión de un CD3ζ que se asemejó al receptor natural. Los investigadores descubrieron que esta actividad de los receptores de segunda generación era relacionada en el diseño estructural de la región intracelular, y no en la opción de moléculas costimulatory o el diseño de la región que ancla el receptor a la célula. Además, con un levantamiento topográfico phosphoproteomic detallado, demostraron que los receptores de segunda generación podían activar a mensajeros rio abajo de la transmisión de señales más efectivo que los receptores de tercera generación.

“Estos resultados sugieren que los vehículos de segunda generación puedan activar fuentes adicionales de la transmisión de señales CD3, y éste puede contribuir a una transmisión de señales más intensa y la eficacia antitumores superior que visualizan comparado a los vehículos de tercera generación,” explicó a Daniel Reduce el temple-Daga, Ph.D., autor del estudio del guía y pieza de la ayudante del departamento de la inmunología en Moffitt.

Las personas esperan que su investigación permita una mejor comprensión de vehículos y lleve a los diseños perfeccionados del VEHÍCULO y a la actividad antitumores. Sistemático la correspondencia de transmisión de señales proteína que obra recíprocamente con los vehículos, y de los caminos de la transmisión de señales que consiguen activó en vehículos con diversos diseños estructurales, ofrecerá las herramientas para desarrollar los receptores nuevos con funciones más rigurosamente controladas. “Mientras que nos movemos hacia la puesta en vigor clínica de los productos sintetizados de la inmunología, estos datos pueden ayudar en el diseño de los vehículos de la siguiente-generación y las terapias de la combinación,” dijo a Maria Ramello, Ph.D., autor del estudio el primer y becario postdoctoral en Moffitt.