El proteome de HDL se comporta como una bola minúscula del velcro que esté laminando en superficies

La genética determina algunas proteínas en HDL, pero otras se toman por casualidad

El colesterol llevó hacia adentro partículas de la lipoproteína de alta densidad, o el colesterol de HDL, se ha aparado el buen colesterol, porque la gente cuyos niveles de HDL son altos tiene un más poco arriesgado de la enfermedad cardíaca que se convierte. Que el vínculo primero fue establecido en 1977 y se ha confirmado repetidamente en estudios epidemiológicos.

Pero en los últimos 15 años, una cadena de candidatos fallados de la droga significó aumentar HDL, junto con varios estudios genéticos destacados que disputaron un nexo causal, los investigadores llevados para reexaminar porqué HDL es un tan buen calculador de la salud del corazón.

“Hacia 2010, la creencia era que HDL no importa con respecto a riesgo de la enfermedad cardiovascular. Pero ahora entendemos que hay más a HDL que nivel de colesterol de HDL,” dijimos a Nathalie Pamir, profesor en la salud de Oregon y la universidad de las ciencias. “Ahora, cuanto más que cavamos, más emocionante la biología descubrimos.”

En un artículo en el gorrón de la investigación de lípido, Pamir y los colegas denuncian sobre una parte infravalorada de HDL: no sus lípidos, sino sus proteínas. Mostraron que una mezcla compleja de factores genéticos y ambientales contribuye al maquillaje de la proteína de las partículas de HDL. La aproximación puede ayudar eventual a desembalar el lazo de desconcierto de las lipoproteínas a la salud del corazón.

Pamir aisló y analizaba el proteome de HDL de un panel de 100 deformaciones sanas del ratón. A diferencia de una única deformación de ratones, este panel incluye mucha diversidad genética, haciéndola más bién una población humana y una herramienta más útil para los genetistas. Pamir también midió algunas características clínicas de cada ratón, tales como capacidad de HDL al colesterol de la succión fuera de macrófagos en las placas en el vaso sanguíneo.

“Interrogamos a tantos rasgos como podríamos, y tratamos cada proteína que consigue asociada con HDL como rasgo,” Pamir dijimos. Entonces las personas correlacionaron cada rasgo con el paisaje genético sabido de los centenares de ratones, revelando los lugares geométricos genéticos que afectan a cada proteína o función.

Las personas encontraron varias variantes genéticas conectadas a la capacidad y a varias de la emanación del colesterol conectadas a la presencia o a la abundancia de ciertas proteínas. La correlación entre las proteínas hizo alusión a las acciones recíprocas complejas dentro del proteome de HDL.

Autor Jake mayor Lusis de la Universidad de California, Los Ángeles dijo, “pienso (este estudio es) la primera vez donde usted puede ver cómo la genética… podría pintar un retrato realmente útil de cómo obran recíprocamente los diversos componentes de HDL.”

Mientras que algunas proteínas obraron recíprocamente fuertemente y estaban presentes en casi cada deformación, otros variados mucho entre las deformaciones o aún entre los individuos genético idénticos. Las personas piensan que las proteínas en el segundo grupo están respondiendo a los cambios ambientales y metabólicos en cada ratón. Para Pamir, confirman un nuevo modo de ver sobre la actividad de HDL.

“Es casi como una bola minúscula del velcro que esté laminando en las superficies, infiltrando el espacio intercelular… y muestreando de los ambientes que ha estado hacia adentro,” ella dijo. Tensión de los cambios tan pequeños como la jerarquía social del ratón dentro de una jaula puede cambiar lo que toma HDL.

El paso siguiente es considerar si las personas que encuentran que algunas partes del proteome de HDL son hereditarias y otras piezas responden al ambiente son verdad para los seres humanos también, Pamir dijo. “Al final del día, un ratón es un ratón es un ratón.”

Fuente: http://www.asbmb.org/